Por norma general una marca presenta primero un nuevo vehículo y más tarde muestra su gama y su precio, y a la vez abre los pedidos. No es el camino que ha seguido Audi con su primer vehículo 100% eléctrico, puesto que ya se puede reservar y por el momento no se sabe prácticamente nada del modelo definitivo.

Hay que realizar un pago de 2.000 euros para formalizar la solicitud y, aunque no haya datos del coche de producción, sí que se sabe que será realmente parecido al Audi e-tron que se presentó en forma de prototipo en el pasado Salón de Ginebra 2018.

Vestido todavía con camuflaje, lo cierto es que sus formas serán las mismas, convirtiéndose en un SUV de corte deportivo que estará situado en la gama entre el Q5 y el Q7 ya que tendrá unas dimensiones de 4.880 mm de altura, 1.930 mm de anchura y 1.540 mm de altura. A pesar del espacio que ocupa el sistema eléctrico, la marca adelanta que tendrá capacidad para cinco personas sin ningún problema.

Una parte fundamental es su mecánica, que también se desconoce, aunque existe la posibilidad de que emplee la misma del prototipo. En tal caso combinaría tres motores, uno en el eje delantero y dos en el trasero, para generar 435 CV, hasta 503 en el modo Boost, y lanzarse de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos, alcanzando los 210 km/h de punta.

Su batería sería de 95 kW, lo que le otorgaría una autonomía según el ciclo NDEC de 500 kilómetros, con capacidad para recargarse hasta un 80% en 20 minutos con una toma CCS de alta potencia. Audi tiene previsto comenzar las entregas a los clientes a principios de 2019.