En Estados Unidos, en la ciudad de Cleveland (Ohio), existe una normativa municipal que sigue llamando la atención dentro y fuera del país. Desde 2017, repostar directamente un vehículo todoterreno (quads o motos de cross) en una gasolinera está prohibido, salvo que la moto o quad llegue transportado en otro vehículo, ya sea en la caja de un pick-up o en un remolque.
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La medida nació como respuesta a una creciente preocupación ciudadana. En aquellos años, las autoridades locales se enfrentaban a escenas cada vez más frecuentes de grupos de motoristas circulando sin control por la vía pública, realizando acrobacias o protagonizando persecuciones arriesgadas. El objetivo de la ordenanza fue claro: cortar de raíz el abastecimiento de combustible a este tipo de vehículos y, con ello, reducir su presencia en las calles.
Multas para todos
Lo cierto es que, verano tras verano, siguen apareciendo grupos de motoristas por la ciudad estadounidense tomando las calles con este tipo de vehículos. La sanción no es muy alta en el plano económico. Así, el conductor que incumple la norma se enfrenta a una multa de 100 dólares (85,84 euros al cambio de hoy). Además, el texto legal va más allá: los propios empleados de las gasolineras también son sancionados con otros 100 dólares (85,84 euros) si permiten que estos motoristas llenen los depósitos.
Se trata de una legislación puramente local, exclusiva de Cleveland. En el resto del estado de Ohio no se ha extendido una prohibición semejante, aunque la ley ha generado debate en distintas comunidades. ¿Es eficaz privar a los conductores de todoterrenos del acceso directo al combustible? Algunos ciudadanos creen que se trata de una medida desproporcionada que castiga a usuarios responsables, que no van a vandalizar las calles con su vehículo todoterreno, junto a quienes incumplen las normas de tráfico.
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Entusiasta del motor en toda su magnitud, preferiblemente los V12. Le dijeron que cuatro ruedas eran mejor que dos, por eso se compró otra moto. Claro que también le apasiona cuando van las cuatro juntas. Ha trabajado como creativo publicitario para muchas marcas de coches y motos e hizo la mili en esto de juntar letras en la editorial Luike.
