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Lo que le pasa a tu cabeza cuando te pones el casco y arrancas la moto: el estudio que los conductores de coches no quieren leer

Madrid |

La ciencia mide el estrés, la empatía y la agilidad mental de los motoristas con conclusiones sorprendentes para su día a día.

Motorista feliz

Foto: Getty Images

La sabiduría popular siempre ha otorgado a los conductores de motocicletas una especie de ‘sexto sentido’ en el asfalto, una mezcla de reflejos felinos y anticipación constante. Sin embargo, lo que hasta ahora se consideraba mera intuición o pericia adquirida por la exposición al riesgo ha resultado tener una base científica sumamente sólida.

Un reciente y pionero estudio neuropsicológico desarrollado por la aseguradora AMV, en estrecha colaboración con el servicio de Psicología Aplicada de la Universidad de Murcia, ha demostrado que los motoristas no solo se desplazan de una manera distinta por las ciudades, sino que sus cerebros funcionan de forma diferente y más eficiente que los de los no motoristas.

A través de una batería de nueve pruebas clínicas exhaustivas y mediciones fisiológicas avanzadas, la investigación ha confirmado diferencias significativas en los planos cognitivo, emocional y físico de ambos perfiles. Montar en moto de forma habitual entrena la mente de un modo que transforma la toma de decisiones cotidianas.

Creatividad, rapidez y un 36,5% menos de fallos

Los datos del análisis clínico arrojan luz sobre las notables capacidades cognitivas que se potencian al equilibrarse sobre dos ruedas. El grupo de motoristas evaluado demostró una agilidad y fluidez mental un 11,8% superior a la media, complementada con una velocidad de procesamiento de la información un 12,6% más rápida.

Esta ventaja competitiva en el cerebro les permite planificar escenarios mentales un 12% mejor a la hora de resolver imprevistos. La consecuencia directa de este engranaje cognitivo hiperactivo es una drástica reducción del error: los motoristas cometen hasta un 36,5% menos de fallos en tareas complejas en comparación con los sujetos de control.

El estudio, que empleó herramientas estandarizadas como el Test de Inteligencia Creativa (CREA) o la Torre de Londres, determinó asimismo que la resolución de problemas se beneficia de un incremento del 48,3% en la capacidad para generar ideas alternativas y soluciones originales ante situaciones críticas.

El blindaje emocional contra la ansiedad

Más allá de la pura lógica y la rapidez mental, el impacto del uso de la motocicleta se extiende de manera decisiva al bienestar psicológico y la gestión del estrés cotidiano. Los motoristas examinados registraron un 55% menos de tendencia general a experimentar ansiedad y redujeron sus niveles de estrés percibido en un 45%.

“El grupo de no motoristas presentó una activación fisiológica más elevada, lo que es coherente con el patrón de mayor ansiedad y estrés observado en este grupo”, detalla Bruno Ribeiro, profesor de Psicología e investigador de la Universidad de Murcia.

Estas conclusiones se vieron respaldadas de forma objetiva por mediciones biofísicas como la variabilidad de la frecuencia cardíaca y la conductancia de la piel a través de dispositivos eSense y EmWave, que evidenciaron un equilibrio autonómico muy superior en los usuarios de dos ruedas.

Por otra parte, el famoso compañerismo del colectivo motero también encuentra su reflejo en la ciencia: los conductores de motos puntuaron un 15% más alto en empatía cognitiva y mostraron un 24% más de precisión al interpretar las señales emocionales ajenas.

Una mente entrenada para la vida

En un panorama de movilidad cambiante donde la salud mental y la optimización del tiempo son prioritarias, estos hallazgos redefinen el valor de la moto, desmarcándola de ser un simple medio de transporte ágil para consolidarla como una auténtica herramienta de desarrollo personal.

Conducir un vehículo de dos ruedas exige una atención dividida permanente y una gestión del entorno que funciona como un gimnasio de alta intensidad para la flexibilidad cognitiva. La ciencia ratifica así que la agilidad mental, la resiliencia emocional y la empatía colectiva no se quedan guardadas dentro del casco al bajarse del asiento, sino que se trasladan intactas a las decisiones de la vida diaria.

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Rubén Pérez Perfil de Rubén Pérez en Linkedin

Entusiasta del motor en toda su magnitud, preferiblemente los V12. Le dijeron que cuatro ruedas eran mejor que dos, por eso se compró otra moto. Claro que también le apasiona cuando van las cuatro juntas. Ha trabajado como creativo publicitario para muchas marcas de coches y motos e hizo la mili en esto de juntar letras en la editorial Luike.

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