Ya es una realidad: las gasolineras de toda la vida están siendo reemplazadas por estaciones de carga para coches eléctricos

BYD y Sinopec ya tienen la estación de servicio del futuro: sin gasolina ni diésel y con cargadores capaces de llevar una batería del 10% al 70% en cinco minutos.

BYD Flash Charging Sinopec
Esta es la estación de servicio que ha cambiado sus surtidores.

Durante décadas, una estación de servicio ha sido fácilmente reconocible por sus surtidores de gasolina y diésel. Pero la electrificación está empezando a transformar incluso este elemento cotidiano de las carreteras, y China vuelve a convertirse en el laboratorio donde comprobar cómo podría ser el futuro.

El mejor ejemplo acaba de aparecer en Shanghái. Una antigua gasolinera de Sinopec ha sustituido sus surtidores tradicionales por cargadores ultrarrápidos para vehículos eléctricos, dentro de la colaboración que el gigante energético chino mantiene con BYD.

De servir gasolina a cargar coches eléctricos

La transformación tiene bastante simbolismo. Sinopec es uno de los mayores grupos petroleros del mundo y dispone de más de 30.000 estaciones de servicio, pero lleva años diversificando su negocio hacia otras energías y desarrollando una amplia infraestructura de recarga.

La instalación de Shanghái supone un paso más. En lugar de colocar algunos cargadores junto a los surtidores existentes, la antigua gasolinera ha sido reconvertida por completo para atender a vehículos electrificados, prescindiendo del tradicional suministro de combustible.

Seis cargadores y 12 conexiones

La disposición recuerda deliberadamente a una estación de servicio convencional. En el espacio anteriormente ocupado por los surtidores se han instalado seis cargadores Flash Charging de BYD, cada uno de ellos equipado con dos conexiones.

Estación Flash Charging
En una estación Flash Charging se podrá cargar un coche a 1.500 kW o dos a 1.000 kW cada uno.

En total hay 12 puntos de conexión, mientras que la instalación conserva servicios habituales de las gasolineras, como una tienda y espacios donde esperar. Aunque con las velocidades de carga anunciadas por BYD, esa espera pretende reducirse considerablemente.

Hasta 1.500 kW de potencia

La cifra que realmente marca diferencias es la potencia. Los nuevos cargadores de BYD pueden alcanzar hasta 1.500 kW, un registro muy superior a los cargadores ultrarrápidos que actualmente resultan habituales en las carreteras europeas.

Con vehículos compatibles y la nueva generación de sus baterías, BYD asegura que es posible pasar del 10% al 70% de carga en alrededor de cinco minutos. Llegar hasta aproximadamente el 97% requiere unos nueve minutos en condiciones óptimas.

Es precisamente ahí donde esta tecnología puede cambiar la percepción del coche eléctrico. Una parada de cinco minutos comienza a aproximarse bastante al tiempo necesario para repostar combustible, reduciendo una de las principales diferencias entre utilizar un eléctrico y un automóvil de combustión.

Una batería para ayudar a la red eléctrica

Proporcionar semejante potencia plantea un problema evidente: no todas las redes eléctricas pueden suministrar 1.500 kW de forma instantánea. Por eso estas instalaciones pueden recurrir a sistemas de almacenamiento energético que ayudan a cubrir los enormes picos de demanda.

Las baterías almacenan electricidad y pueden entregarla rápidamente cuando un vehículo comienza una recarga de gran potencia. De esta manera se reduce la necesidad de obtener toda la energía directamente de la red eléctrica en ese preciso instante.

baterías coches eléctricos usados
Enchufe de carga de un coche eléctrico.

El objetivo son 20.000 estaciones

La estación de Shanghái no pretende quedarse como una simple demostración tecnológica. BYD ha anunciado el objetivo de alcanzar 20.000 estaciones Flash Charging en China antes de que finalice 2026, combinando instalaciones y acuerdos con diferentes operadores.

Y ahí Sinopec dispone de una ventaja considerable. Sus más de 30.000 gasolineras representan ubicaciones ya existentes, conocidas por los conductores y estratégicamente situadas. Reconvirtiendo parte de ellas podría acelerarse notablemente la expansión de la recarga ultrarrápida.

BYD FLASH Charging
El cargador de BYD.

¿Puede ocurrir lo mismo en Europa?

BYD también tiene planes para extender esta tecnología fuera de China y Europa forma parte de su estrategia. Naturalmente, el despliegue dependerá de factores como la capacidad de las redes eléctricas, los permisos, las inversiones necesarias y la cantidad de coches capaces de admitir semejantes potencias.

Pero la transformación de esta gasolinera muestra una posibilidad especialmente interesante: las estaciones de servicio del futuro quizá no tengan que desaparecer, sino simplemente cambiar la energía que proporcionan a los automóviles..

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram

Newsletter ElMotor

Recibe la newsletter de EL MOTOR con toda la actualidad del mundo del automóvil y la moto, tecnología, seguridad, conducción y eficiencia.

Apúntate

Servicios ELMOTOR

Encuentra los mejores talleres, seguros, autoescuelas, neumáticos…

BUSCAR