Tercer modelo SUV en la gama de la marca, el Volvo XC40, se suma a los coches premium del segmento SUV, que crece sin parar. Son los Audi Q3, BMW X1, DS7 Crossback, Infiniti QX30, Jaguar E-Pace, Land Rover Evoque, Mercedes Benz GLA o Mini Countryman.

De tamaño inferior al XC60 (4,42 metros de longitud frente a 4,69), el Volvo XC40 apunta alto desde el principio. A los concesionarios llegarán inicialmente (a principios de 2018), las versiones más completas, con tracción a las cuatro ruedas y cambio automático Geartronic de 8 relaciones: un diésel D4 de 190 CV con acabado Momentum (42.220 euros) y un gasolina T5 de 247 CV con acabado R-Design (47.257 euros). Volvo ya admite pedidos

Unos meses después, en junio, se lanzará la versión de acceso, con motor de tres cilindros D3 con 150 CV y tracción delantera (32.000 euros). Paulatinamente, la gama se irá completando con  motorizaciones híbrida y eléctrica.

Lo primero que llama la atención del Volvo XC40 es su diseño, que transmite una personalidad más joven que la de sus hermanos mayores XC60 y XC90. Esta característica está potenciada por las decoraciones previstas (con un llamativo interior naranja entre ellas), que también son innovadoras puesto que se trata del primer Volvo de serie que ofrece una pintura de carrocería bicolor. En conjunto, ofrece una sensación de coche más juvenil, pero sin olvidar el aspecto práctico que se espera de este tipo de vehículo SUV que está sustituyendo al coche familiar tradicional.

Maletero modulable

Es al entrar en el XC40 cuando se nota un exhaustivo trabajo en el diseño para ofrecer un máximo aprovechamiento del coche. Sus cotas son generosas, tanto delante como detrás, y el maletero ofrece una capacidad (460 litros) que, sin ser la mayor de su clase, se revela como suficiente para las necesidades habituales de carga.

En lo que sí destaca el XC40 es en el buen aprovechamiento del espacio disponible mediante gran cantidad de espacios útiles (es el primer Volvo que incorpora bandeja de recarga por inducción para móvil) y una excelente modularidad del maletero. Este, dividido en dos pisos, dispone de una cubierta plegable que sirve para compartimentar la carga y organizarla, sujetándola y con prácticos ganchos para colgar las bolsas de la compra.

Además, abatiendo los respaldos posteriores mediante un práctico botón, se consigue una capacidad máxima de 1.336 litros con un suelo que queda completamente plano al abatir los asientos. Por lo demás, el diseño interior interior es atractivo y acogedor, resultando más alegre que el de sus rivales alemanes. Pero en lo que si superan estos al Volvo XC40 es en la calidad de algunos materiales plásticos, un poco por debajo en el sueco.

La ergonomía de mandos es en conjunto buena, con una completa visión de la información en la consola del conductor y buen tacto en la mayoría de los mandos. Dos puntos criticables son la mejorable ergonomía del sistema multimedia en la pantalla central, que requiere demasiadas manipulaciones para cada función, y el funcionamiento del selector del cambio automático, al que le falta precisión en el tacto para notar que hemos engranado la posición D y R o viceversa.

El rodar del nuevo Volvo XC40 aporta mucha suavidad y comodidad sobre asfaltos buenos. En el acabado R-Design la suspensión es muy eficaz en carreteras buenas, pero si se intenta explotar el carácter SUV del modelo sobre pista o simplemente en carreteras bacheadas resulta excesivamente brusca, sobre todo con las ruedas de perfil bajo montadas en llantas de 20 pulgadas.

El ajuste de la suspensión del acabado intermedio Momentum y sus llantas de 16 pulgadas serán más adecuadas para quien quiera utilizar el Volvo XC40 en su faceta más aventurera. Al respecto hay que decir que se incorporará más adelante a la gama la opción de una suspensión adaptativa.

La dinámica del Volvo XC40 prima ante todo la seguridad. La tracción 4×4 y las ayudas electrónicas aportan una estabilidad muy conservadora y sin sobresaltos. Podemos recurrir a los diferentes modos de conducción seleccionables, que actúan sobre la respuesta del acelerador, tacto de la dirección y el reparto de fuerza sobre la tracción 4×4. El resultado en el modo Dynamic aporta unas buenas sensaciones, pero no se puede hablar de un comportamiento netamente deportivo del XC40.

Llave digital

El motor D4 de doble turbo funciona de una forma muy suave, progresiva y discreta, aportando unas buenas repuestas hasta las 3.000 rpm. Pero cuando le exigimos por encima de ese régimen, resulta más ruidoso de lo deseado en un coche de corte premium y delata por el sonido su condición diésel. No es el caso del motor de gasolina T5, cuya mayor potencia no obliga a buscar respuestas a regímenes elevados y demuestra una gran discreción sonora a lo largo de toda su gama de rendimiento. En ambos casos ayuda mucho el cambio automático Geartronic, de funcionamiento rápido y adecuado para aprovechar la potencia disponible.

Como ya es habitual en Volvo, el equipo de serie en cuanto a seguridad es prolijo y muy avanzado. Regulador de velocidad inteligente, reconocimiento de señales de tráfico, airbags laterales, frenada de emergencia… se pueden completar con equipamientos que ya ponen al servicio del conductor la conducción semiautónoma.

También el apartado tecnológico alcanza un nuevo estándar en el XC40 pues su dotación es igualmente completa. Destaca la posibilidad de disponer de una llave digital que permite al propietario compartir su coche con otro usuario a distancia mediante una aplicación de móvil.

Y otra novedad que aporta el Volvo XC40 es el “Care by Volvo”, una fórmula de financiación que permite disfrutar de un D4 o T5 en acabado Momentum por 699 euros al mes sin entrada. Esta fórmula sólo exige no hacer más de 15.000 kilómetros al año y ya puede contratarse por Internet. El cliente dispondrá por ese precio durante el tiempo contratado de seguro, mantenimiento, asistencia, llave digital, neumáticos (un juego cada 24 meses), vehículo de cortesía, servicio de conserjería (farmacia, conductor, asistente personal…) y recogida del vehículo para revisiones o visitas al taller.