Los intermitentes llevaban más de un siglo haciendo lo mismo… hasta ahora. Hay tecnologías que impresionan por su complejidad y otras que sorprenden porque nadie había pensado antes en ellas. Los intermitentes pertenecen al segundo grupo.
Y es que desde hace más de 100 años cumplen exactamente la misma misión: avisar de que un vehículo va a girar o cambiar de carril.
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Durante todo ese tiempo se han cambiado las bombillas por los LED, han aparecido los intermitentes dinámicos y los diseños se han vuelto cada vez más sofisticados. Pero la idea seguía siendo exactamente la misma. Hasta que Audi ha decidido preguntarse si esa luz podía hacer mucho más por la seguridad vial.
La respuesta llega con la tercera generación del Audi Q7, que estrena una primicia mundial: unos intermitentes avanzados que además de su luminosidad tradicional, también se proyectan sobre el suelo capaces de hacer mucho más visible una maniobra para peatones, ciclistas y otros conductores.
No es un efecto visual: tiene mucho sentido
La idea parece sencilla, pero detrás hay bastante ingeniería. Cuando el conductor acciona el intermitente o las luces de emergencia, el coche proyecta automáticamente sobre el asfalto una señal luminosa perfectamente sincronizada con el parpadeo de los pilotos, siempre que las luces de cruce estén encendidas.
¿Para qué sirve? Sobre todo para que cualquier persona situada cerca del vehículo pueda anticipar con mayor facilidad la maniobra. En un cruce, junto a un carril bici, en un aparcamiento o en una calle con poca iluminación, esa proyección crea una referencia visual adicional que ayuda a entender antes hacia dónde se moverá el coche.
Puede parecer un detalle pequeño, pero basta pensar en un peatón pendiente del teléfono móvil o en un ciclista que circula junto al vehículo para comprender que cualquier información extra puede marcar la diferencia entre una maniobra segura y un susto innecesario.
El coche empieza a «hablar» con la luz
Los nuevos intermitentes proyectados son solo una parte de una tecnología mucho más ambiciosa. Con los faros Matrix LED digitales con tecnología micro-LED y las luces traseras OLED digitales de tercera generación, el Audi Q7 convierte la iluminación en un auténtico lenguaje visual.
Ya no se trata únicamente de alumbrar la carretera. El sistema puede proyectar información relacionada con los asistentes de conducción, advertir de la presencia de hielo, señalar un estrechamiento de carril, ayudar al conductor durante el paso por una zona de obras o reforzar visualmente determinadas situaciones de riesgo detectadas por el propio vehículo.
Las ópticas traseras también participan en esa comunicación. Si el coche detecta una incidencia importante en la carretera o una situación crítica de tráfico, pueden modificar su firma luminosa habitual para mostrar una firma estática especial con símbolos de advertencia.
Incluso cuando el Audi está realizando una maniobra de aparcamiento automatizado, las luces adoptan una configuración especial para que el resto de usuarios identifique lo que está ocurriendo.
E incluso si otro vehículo se acerca demasiado al Q7 parado, por ejemplo, en un atasco, los paneles OLED digitales se iluminan por completo para advertir al conductor que viene detrás.
También protege cuando abres la puerta
Otra de las funciones más curiosas aparece cuando el coche está completamente parado. Al abrir cualquiera de las puertas, unos módulos LED proyectan sobre el suelo unos rombos luminosos que iluminan la zona de acceso y facilitan la entrada o la salida del vehículo durante la noche.
Sin embargo, esa proyección cambia completamente de función si el sistema detecta que se aproxima un ciclista, un coche o cualquier otro usuario de la vía mientras alguien está a punto de abrir la puerta. En ese momento, los rombos luminosos se convierten en una advertencia visual y, al mismo tiempo, las luces OLED traseras activan una señal específica para alertar también al vehículo que se acerca.
Es una solución especialmente interesante en ciudad, donde los accidentes provocados por abrir una puerta sin comprobar si viene un ciclista siguen siendo relativamente frecuentes y pueden tener consecuencias muy graves.
¿Estamos viendo el futuro de la iluminación?
Hace apenas unos años parecía sorprendente que un coche pudiera apagar automáticamente las luces largas cuando detectaba tráfico en sentido contrario.
Después llegaron los faros Matrix LED, las cámaras de marcha atrás, la iluminación adaptativa o las enormes pantallas digitales. Hoy muchas de esas tecnologías ya forman parte del equipamiento habitual de modelos mucho más asequibles.
Con los intermitentes proyectados, Audi parece abrir una nueva etapa. Una en la que la iluminación deja de servir únicamente para ver mejor y empieza también a comunicar, explicar lo que hace el coche y ayudar a proteger a quienes circulan a su alrededor.
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Periodista especializado en motor desde hace más de 20 años, ha trabajado en diferentes gabinetes de prensa (Federación Española de Automovilismo o Circuito del Jarama) y medios especializados (Motor 16, Marca Motor o Auto Bild). Apasionado de coches, motos y, ahora también, de los cacharros con alas.
