No es casualidad. Los radares forman parte del día a día de millones de conductores y su mera presencia suele modificar el comportamiento al volante. Pocos elementos generan tanto miedo y respeto entre los automovilistas. Estos dispositivos son capaces de detectar el más mínimo exceso de velocidad y convertir un simple despiste en una multa que puede afectar seriamente al bolsillo.
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Actualmente existen numerosos tipos de radares, desde los tradicionales fijos hasta los móviles o los conocidos Velolaser, capaces de controlar la velocidad de los vehículos desde ubicaciones cada vez más discretas. Por ello, no son pocos los conductores que temen encontrarse con uno cuando menos lo esperan.
Muchos automovilistas reaccionan de inmediato ante cualquier indicio de que han sido captados por un radar. De hecho, el simple destello de una cámara puede ser suficiente para hacer pensar a más de uno que acaba de ganarse una multa, tal y como demuestra un curioso vídeo que se ha hecho viral en redes sociales.
Un simple flash bastó para engañarle
Dos jóvenes quisieron gastar una broma a los conductores fingiendo ser un radar de velocidad. Escondidos detrás de un arbusto junto a una carretera urbana, utilizaron una cámara digital y el potente flash del dispositivo para simular el destello de uno de estos sistemas de control.
Cuando un conductor pasó a su lado, le fotografiaron con el flash de la cámara, haciéndole creer que le acababan de multar. Como no sabía qué acababa de ocurrir y mucho menos esperaba encontrarse con un supuesto radar en ese lugar, su reacción fue volver al mismo sitio, pero esta vez más despacio.
El vídeo se ha hecho muy viral en TikTok, donde acumula más de medio millón de visualizaciones. Todo ello en pocos días. En los comentarios, numerosos usuarios se han tomado la escena con humor y han bromeado con que el conductor estará pendiente del buzón durante los próximos días por si le llega la supuesta multa.
Aunque la situación pueda parecer cómica, lo cierto es que este tipo de bromas también no están exentas de riesgos. Simular un radar en plena vía pública puede generar confusión entre los conductores y provocar reacciones inesperadas al volante, comprometiendo la seguridad vial.
Si la actuación interfiere en la circulación o afecta al comportamiento de otros usuarios de la vía, podría incluso acarrear consecuencias legales.
Los riesgos más allá de la broma
Algunos conductores llegan a reaccionar de forma impulsiva al creer que han sido captados por un radar. Por ejemplo, pueden reducir la velocidad de forma brusca o apartar la vista de la carretera para intentar localizar el supuesto dispositivo.
Además, este tipo de prácticas pueden alterar la conducción habitual, especialmente en zonas donde no existe ningún control de velocidad. Aunque el objetivo sea simplemente gastar una broma, estas acciones pueden derivar en situaciones de riesgo y afectar a la seguridad vial.
De hecho, la broma podría salir cara. Si una actuación de este tipo llega a alterar la circulación o provocar situaciones de riesgo, sus responsables podrían enfrentarse a sanciones económicas. La normativa de tráfico prohíbe utilizar elementos que puedan influir en el comportamiento de los usuarios de la vía sin la correspondiente autorización.
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La comunicación y la escritura han estado presentes en su vida desde que era muy pequeña. Por ello, se lanzó a estudiar periodismo y comunicación audiovisual en la URJC, dando sus primeros pasos en la revista Cuore. Ahora, en Prisa Motor, combina dos de sus pasiones: la edición de vídeos y los coches.
