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No quería pagar los peajes y ocultaba su matrícula para evitarlo: la policía acabó pillándolo y así era su método

Madrid |

El conductor de un Volkswagen Jetta en Estados Unidos había instalado un dispositivo que, con solo pulsar un botón, ocultaba parcialmente la placa.

Matrícula dispositivo California

Foto: Instagram

Los sistemas de peaje sin barreras, cada vez más habituales en distintos países, permiten identificar automáticamente a los vehículos mediante cámaras capaces de leer sus matrículas. Sin embargo, no todos los conductores están dispuestos a pagar estas tarifas.

Para evitarlo, algunos recurren a métodos de lo más variados con el objetivo de dificultar la identificación de sus vehículos. Desde fundas y adhesivos hasta dispositivos específicos diseñados para ocultar parcial o totalmente los caracteres de la placa.

Se trata de una práctica ilegal que puede acarrear importantes sanciones económicas. Además, las autoridades consideran especialmente grave cualquier sistema creado expresamente para impedir la lectura de la matrícula.

Precisamente eso es lo que ocurrió recientemente en California (Estados Unidos). La Policía descubrió a un conductor que había instalado un mecanismo en su coche para evitar el pago de peajes. El protagonista era el conductor de un Volkswagen Jetta, equipado con un sistema capaz de ocultar los números y letras de la matrícula con solo pulsar un botón.

La matrícula aparecía y desaparecía en segundos

Según explicó la Patrulla de Carreteras de California (CHP), los agentes detectaron algo extraño mientras observaban la circulación del vehículo. En un primer momento, la matrícula trasera aparecía completamente oculta. Sin embargo, apenas unos segundos después volvía a ser visible, una circunstancia que despertó las sospechas de los policías.

Las imágenes difundidas por las autoridades muestran precisamente esa secuencia. Tras detectar la irregularidad, los agentes dieron el alto al conductor y procedieron a inspeccionar el vehículo para averiguar qué estaba ocurriendo.

La investigación permitió descubrir que el coche incorporaba un sistema diseñado específicamente para esconder la placa cuando el conductor lo deseaba. Lo más llamativo es que, según la versión de la policía, el propio conductor reconoció que utilizaba este mecanismo para evitar el pago de los peajes, los carriles exprés y varios puentes de la zona.

El dispositivo permitía ocultar los números y letras de la matrícula de forma instantánea con solo usar un interruptor, dificultando que las cámaras pudieran identificar correctamente el vehículo. Sin embargo, ese intento de pasar desapercibido terminó llamando todavía más la atención de los agentes.

Un ahorro que puede salir muy caro

La legislación de California prohíbe expresamente la utilización de productos o dispositivos destinados a ocultar, alterar o dificultar la lectura de las matrículas. Por este motivo, el conductor se enfrenta ahora a diversas sanciones relacionadas tanto con el uso del sistema como con la evasión de peajes.

Según recordaron las autoridades, modificar un vehículo con un mecanismo diseñado para ocultar la matrícula puede conllevar multas de al menos 250 dólares (unos 210 euros) por infracción, una cantidad a la que pueden sumarse otros recargos y penalizaciones adicionales.

Además, la Patrulla de Carreteras de California advirtió de que el impago de peajes puede derivar en nuevas sanciones económicas e incluso generar problemas administrativos relacionados con el vehículo.

¿Y qué ocurre España?

La legislación española prohíbe manipular la matrícula o dificultar su lectura. Así lo establece el artículo 10 de la ley de tráfico: “El conductor debe asegurarse de que las matrículas no presentan obstáculos que impidan o dificulten su lectura e identificación”.

Por lo tanto, también está penado. La Policía Nacional advirtió en su cuenta de Instagram que “la broma de ocultar la matrícula te puede salir muy cara. La placa debe ser siempre perfectamente visible”. En caso contrario, el conductor se enfrenta a dos posibles sanciones.

Cualquier error en la tipología de la matrícula, los fallos que impidan leer correctamente tanto los dígitos como las letras o la existencia de algún elemento que tape o dificulte su correcta visión supone una infracción grave. El castigo, por lo tanto, es de 200 euros sin pérdida de puntos: el mismo que se aplica a aquellos coches que circulan sin matrícula.

Si el conductor manipula las placas cambiando o alterando los elementos que la componen, usando algún sistema para ocultarlas o portando una identificación que no le pertenece, la multa puede llegar a ser de hasta 6.000 euros más la resta de seis puntos en el carnet de conducir.

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Miriam Prieto Perfil de Miriam Prieto en Linkedin

La comunicación y la escritura han estado presentes en su vida desde que era muy pequeña. Por ello, se lanzó a estudiar periodismo y comunicación audiovisual en la URJC, dando sus primeros pasos en la revista Cuore. Ahora, en Prisa Motor, combina dos de sus pasiones: la edición de vídeos y los coches.

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