Varios desguaces han denunciado a la Guardia Civil una nueva oleada de estafas que involucra a portales de venta como Wallapop y Milanuncios e incluye ventas piratas, suplantación de identidades y piezas de segunda mano que nunca llegan a sus compradores.
La apariencia de fiabilidad es la puerta de entrada al engaño: los conductores creen que compran recambios de segunda mano baratos y legales, pero no. “Pese a las reiteradas demandas del sector, Wallapop continúa sin exigir la licencia de Centro Autorizado de Tratamiento (CAT) para la apertura de perfiles de venta de piezas de automóvil. Esta carencia de control facilita que operen libremente particulares sin autorización e incluso estafadores”, se lamenta Javier Goñi, responsable de Desguaces y Recuperaciones Valdizarbe, miembro de la Asociación Española del Desguace y el Reciclaje del Automóvil (AEDRA).
Más información
El engaño funciona con sencillez: una publicación de Milanuncios o Wallapop ofrece un componente a un precio inusualmente bajo con una foto de buena calidad (robada a un desguace legal) y datos de contacto también aparentemente reales. El conductor escribe por WhatsApp o llama por teléfono, paga, recibe una factura (de apariencia perfecta) y espera la pieza. Y cuando se cansa de esperar, intenta contactar de nuevo y ya es imposible, y entonces acude al desguace suplantado y descubre que la transacción nunca ha existido.
Estafados por desguaces falsos
“Una vez realizado el pago en una cuenta bancaria que no es la nuestra, resulta prácticamente imposible recuperar el dinero. Hasta finales de junio hemos recibido cientos de llamadas de afectados a los que comunicamos que han sido estafados porque nos han suplantado la identidad, lo que refleja la necesidad de reforzar la verificación de los vendedores en este tipo de plataformas”, insiste Goñi.
A juicio de Jorge Villanueva, de Desguaces Villanueva en Salamanca, la trama por lo general está bien urdida. “Quien responde a los interesados, al otro lado del teléfono, del chat o lo que sea, sabe de lo que habla, conoce el material, lo que consolida el engaño. Y hablamos de timos sustanciales: 700, 2.700, 3.200 euros… Llevamos tiempo avisando a otros CAT para prevenirles”.

También existe un mercado pirata de recambios de coches. Particulares que venden piezas (y otras las compran) a sabiendas de que solo los CAT reconocidos por la Dirección General de Tráfico (DGT) pueden “manipular componentes de automóviles definitivamente dados de baja”, recuerda la AEDRA. “En este caso, el comprador participa de una actividad ilegal con el riesgo que implica y la pieza adquirida [puede que robada] carece de garantía alguna”.

Las estafas más elaboradas se apoyan en la suplantación completa de la página web de un CAT. Los clientes creen comprar con normalidad, pero los componentes no llegan a su destino. “El daño reputacional es enorme”, explica Jon Ceberio, de Desguaces Vidaurreta. “Nosotros ni siquiera nos anunciamos en Wallapop y a veces clientes particulares nos han avisado cuando han detectado esos anuncios”, añade.
Cuando los desguaces afectados denuncian la situación, las plataformas de venta anulan estos perfiles falsos, pero suele ser tarde: la actividad ha desaparecido y las cuentas bancarias ya se han dado de baja.
Comprar recambios con seguridad
Para evitar las estafas en la compra de recambios usados, la Asociación Española del Desguace y el Reciclaje del Automóvil (AEDRA) recomienda asegurarse de que se contacta con un CAT legal (la DGT recoge un listado actualizado) y “desconfiar de precios baratos o fuera de mercado, en particular cuando se trata de elementos difíciles de localizar”.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
¿Qué pasa con el coche cuando el seguro lo declara siniestro total?: “Los desguaces nos hacemos de oro”