Cinco décadas de historia y más de 20 millones de unidades vendidas avalan la trayectoria del Volkswagen Polo, un modelo que ha definido la movilidad urbana para varias generaciones. Ahora, la firma de Wolfsburgo traslada todo el ADN de este legendario utilitario hacia la era de la electrificación con el lanzamiento de su séptima generación: el nuevo Volkswagen ID. Polo.
Este vehículo inicia un hito industrial y estratégico sin precedentes para la compañía, al convertirse en el primer turismo 100 % eléctrico de la marca fabricado en España, concretamente en la planta de Martorell (Barcelona).

Es un Polo
El diseño exterior adopta el nuevo lenguaje estético Pure Positive, concebido para dotar al coche de una presencia simpática, atemporal y con carácter. Su carrocería de cuatro puertas registra una longitud de 4,05 metros, una anchura de 1,81 metros y una altura de 1,53 metros, asentándose sobre una distancia entre ejes de 2,59 metros.
En su silueta destacan unos pasos de rueda muy marcados con llantas de hasta 19 pulgadas y la distintiva firma del pilar C, un guiño directo a las formas del primer Volkswagen Golf que refuerza su aplomo visual sobre el asfalto. Además, destaca su frontal de líneas limpias y la nueva firma lumínica led con el logo iluminado.

Interior minimalista
En el habitáculo, la plataforma MEB+ permite exprimir al máximo el espacio utilizable. Los ocupantes disponen de una habitabilidad superior en todas las plazas, complementada por un maletero de 441 litros que supera en más de un 25 % la capacidad del modelo de combustión previo.
El salpicadero de líneas horizontales alberga un cuadro de instrumentos digital (Digital Cockpit) de 10 pulgadas y una pantalla central táctil de 13 pulgadas para el sistema de infoentretenimiento. Como guiño nostálgico, la instrumentación puede transformarse mediante el modo ‘Retro Display’, proyectando los relojes clásicos del Golf Mk1 de finales de los setenta.

Tres niveles de potencia
Mecánicamente, el ID. Polo estrena un esquema de tracción delantera y se comercializa con dos opciones de batería y tres niveles de potencia: 85 kW (116 CV), 99 kW (135 CV) y 155 kW (211 CV).
Las versiones de acceso emplean un acumulador de litio-ferrofosfato (LFP) con 37 kWh netos que homologa hasta 326 kilómetros de autonomía y admite cargas rápidas en corriente continua de hasta 88 kW, pasando del 10 al 80 % de capacidad en 23 minutos.
Por su parte, la variante superior incorpora una batería de níquel-manganeso-cobalto (NMC) con 52 kWh netos, alcanzando un rango máximo de 449 kilómetros bajo el ciclo WLTP y soportando potencias de carga de hasta 105 kW.

Buena habitabilidad
Nada más acceder al nuevo ID. Polo, se confirma lo adelantado por la marca alemana: es más grande por dentro de lo que aparenta desde fuera. La ergonomía en los asientos delanteros es idónea, acogiendo confortablemente incluso a las tallas más grandes.
Las plazas traseras, por su parte, son algo justas para usuarios de más de 1,80 metros en la zona de las piernas, no así en la cabeza y hombros. Aunque homologa cinco plazas, es cierto que el quinto ocupante, situado en el centro de la banqueta posterior, va a viajar con más estrecheces que el resto.

Sensaciones de conducción
El comportamiento dinámico del nuevo ID. Polo eléctrico se sitúa un escalón por encima del modelo precedente de combustión. La configuración con la tracción delantera, a diferencia de sus hermanos mayores de gama (ID.3 e ID.4), que montan el motor y la tracción en la parte trasera, no le resta agilidad en la conducción del día a día.
Además, dispone de cuatro modos de conducción (ECO, Confort, Sport e Individual) que permiten al conductor adaptar el comportamiento del vehículo a las diferentes situaciones y necesidades de cada trayecto.

Por su parte, la dirección responde con inmediatez, ofreciendo mucha información de lo que sucede bajo las ruedas. La suspensión es un poco ‘seca’ a la hora de pasar por baches y resaltos, aunque en general está tarada para ofrecer el máximo confort a los ocupantes.
Aunque es un modelo netamente urbano, gracias a la potencia disponible y las buenas autonomías eléctricas, se pueden realizar trayectos más largos sin penalizar la comodidad de los ocupantes. Asimismo, el buen espacio de carga (441 litros) permite transportar el equipaje de varias personas sin estrecheces.
En definitiva, Volkswagen acaba de situar un modelo que ofrece muchos argumentos de venta respecto a la competencia en un segmento que no va a parar de crecer en los próximos años y en el que se va a dirimir gran parte de la facturación de los fabricantes.

Disponibilidad y precios
El nuevo ID. Polo ya se encuentra disponible para pedidos en la red de concesionarios españoles dividida en tres acabados: Match, Life y Style. Gracias a las campañas comerciales de la marca, la financiación con VWFS y la aportación del Plan Auto+ y los CAEs, el precio de partida en España arranca en unos competitivos 17.900 euros para la versión Match de 116 CV.
Las entregas de este modelo clave para la electrificación urbana comenzarán a lo largo de este mismo mes de septiembre.
Los precios incluyen campañas, Plan Auto+ y CAE:
- Match 85 kW (116 CV): 17.900 euros
- Life 85 kW (116 CV): 19.100 euros
- Life 155 kW (211 CV): 23.900 euros
- Style 99 kW (135 CV): 22.800 euros
- Style 135 kW (211 CV): 27.500 euros

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