Bad Bunny rompe esquemas en la Super Bowl… y también con su coche favorito: casi nadie acertará cuál es

El artista de Puerto Rico fue el encargado de actuar en el descanso de la final y brindó un recital fulgurante e imaginativo de 13 minutos.

bad bunny toyota corolla
Bad Bunny posa con su Toyota Corolla, en Instagram. | X: @pikibinder09

La final de la Super Bowl es el evento deportivo de Estados Unidos por excelencia: lo siguen 130 millones de personas. En la edición de 2026, se han enfrentado los Patriots ante los Seahawks, que se llevaron el título (13-29). Aunque, con permiso de ambos equipos, el gran protagonista de la cita fue Bad Bunny.

Tanto es así que, en las redes sociales, todo el mundo bromeaba diciendo que un par de equipos de fútbol americano amenizarían la espera de su actuación. Fueron 13 minutos de todo un recital, que viajó por los rincones del Viejo San Juan y Nueva York, con una defensa de América más allá de EEUU. Un triunfo para Bad Bunny, que Trump definió como “terrible”.

En el espectáculo de Bad Bunny no hubo mucho espacio para los coches, más allá de la Ford F-100 que le sirvió de improvisado escenario: el modelo podría ser de finales de los años 60 o principios de los 70. Eso sí, a muchos les sorprenderá cuál ha sido el modelo favorito de Bad Bunny: un Toyota Corolla del año 2003. Lo definió así porque era muy práctico.

Es el coche que sale en el videoclip de su canción Yonaguni. Según contó el propio Bad Bunny, compró el Toyota Corolla cuando trabajaba en un supermercado en Puerto Rico. En su cuenta de Instagram también subió varias fotos junto al vehículo que, en ese momento, ya tenía más de 20 años.

Modelos clásicos y modernos

Eso sí, por el garaje de Bad Bunny han pasado otros modelos más icónicos como el Ferrari Testarossa (impulsado por un V12 a 180º que entregaba 390 caballos) y algunos más modernos como los BMW M2 (el actual tiene un seis cilindros en línea con 480 CV) y M4 (el de ahora tiene un seis cilindros en línea con 510 CV) o el Mercedes AMG G63 (585 CV que salen de un V8).

Tampoco pasó desapercibido todo un clásico como el Pontiac GTO de 1964 o los dos Rolls-Royce con los que ha compartido protagonismo en los videoclips de ‘Yo perreo sola’ y ‘Where she goes’. En el primero lució un Dawn blanco con el interior en rojo, que monta un V12 con 571 CV, y en el segundo un Silver Shadow personalizado con detalles todoterreno. Este modelo fue fabricado entre 1965 y 1980 con un V8.

Bad Bunny

El día que se arrepintió de comprar un Bugatti

Sin embargo, uno de los coches que más atención ha acaparado fue el Bugatti Chiron 110 Ans que compró hace unos años. Esta era una edición limitada que se lanzó para celebrar los 110 años de la firma francesa: basado en el Chiron Sport, sólo se hicieron 20 unidades y cada una estaba impulsada por el famoso W16 de ocho litros, que generaba 1.500 CV.

Terminó vendiéndolo porque se arrepentía. No en vano, en 2020, declaró que no sabía qué hacer “con el cabrón del carro. Es un papelón todo: guiarlo, el seguro, los taxes… Jamás pensé que un carro iba a generar tanta polémica y que le iban a tirar tantas fotos”.

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