‘Drive my car’, la trama a bordo de un Saab 900 Turbo que ganó un Oscar

La película ‘Drive my car’ tiene como escenario principal el coche sueco Saab 900 Turbo, que recorre las carreteras japonesas.

Drive my car
El coche de 'Drive my car', es un Saab 900 Turbo

Fue premiada en el pasado Festival de Cannes y el domingo, en los Oscar 2022, logró el galardón a la mejor película internacional del año. Se trata de Drive my car, la cinta del director japonés Ryūsuke Hamaguchi, que está inspirada en un cuento homónimo del escritor Haruki Murakami.

La película relata el intenso drama de un actor llamado Yüsuke, que pierde sucesivamente a su hija pequeña por una neumonía y a su pareja a causa una hemorragia cerebral. 

El protagonista sufre además de un problema ocular que le impide conducir su querido automóvil, un Saab 900 Turbo de 1987 de llamativo color rojo, al que está muy unido sentimentalmente y que mima con esmero.

Ante su incapacidad para ponerse al volante, la compañía teatral que le contrata le impone contra su voluntad a la joven conductora profesional Misaki. Ella lo busca a diario en su domicilio para llevarlo hasta el teatro donde trabaja en Hiroshima.  

El coche de ‘Drive my car’

El rutilante coche sueco se convierte entonces en el escenario donde transcurre el melodrama y deja de ser un accesorio del rodaje o una parte del decorado para convertirse en el propio escenario de la trama.

Dentro de su habitáculo es donde se desarrolla la historia relatada por Hamaguchi, y es en su interior donde se crean los vínculos y se van desarrollando las emociones contradictorias de ambos protagonistas.

El automóvil aporta además otro gran atractivo a la película: las bellísimas imágenes de las carreteras, filmadas en los largos desplazamientos a bordo del Saab y que aportan a la obra una refinadísima estética. 

Saab 900 Turbo de la película "Drive my car".
El protagonista de ‘Drive my car’, al lado del Saab 900 Turbo.

Una berlina cupé diferente a las demás 

El fabricante sueco Saab ya ha desaparecido del sector automovilístico, pero es mundialmente conocido desde 1937 precisamente por sus turismos y sus camiones (Scania). Sin embargo, también produce material civil y militar muy complejo y de diversos tipos, como aviones, submarinos y también drones teledirigidos de última generación. 

En 1984 la marca lanzó el 900 Turbo, que era una versión perfeccionada y más potente del modelo anterior (900). Fue diseñado por el sueco Björn Enwall y era una berlina de línea cupé que se diferenciaba claramente de sus rivales europeos por su imagen y originales soluciones.

Por dentro destacaba la ergonomía del salpicadero y los instrumentos que rodeaban al conductor, replicando así la disposición de la cabina de los aviones de combate que también construyó la firma sueca. Y también poseía detalles prácticos inusuales, como unos mandos especialmente diseñados para conducir en los países nórdicos con gruesos guantes. 

El motor del Saab 900 Turbo

Sobrio en su diseño y práctico en la utilización diaria, el Saab 900 Turbo equipaba un motor de cuatro cilindros dotado de turbocompresor y culata de 16 válvulas. Ofrecía hasta 185 CV, mucho para un coche de esta categoría en aquella época.

Las suspensiones destacaban por una amortiguación suave y resultaban muy cómodas en carretera, pero al ser de tracción delantera y no disponer de los sistemas de control electrónicos actuales, la fuerza del motor provocaba en las aceleraciones frecuentes pérdidas de adherencia en las ruedas delanteras, especialmente sobre firmes deslizantes. 

Saab 900 Turbo en la película Drive my car

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