El coche clásico más caro jamás subastado

La temporada 2021-22 fue positiva para los modelos con pedigrí: más oferta de coches, precios más altos y muchas más ventas

Mercedes
Un Mercedes Benz 300 SRL subastado por Sotheby's.

El mercado de los coches clásicos está viviendo esa especie de euforia pospandemia que ha llevado a una oleada de gente a hacer algo soñado y siempre pospuesto. Un viaje, una obra de arte y, por qué no, ese automóvil cuyo diseño o historia le fascinan desde tiempo inmemorable. 

Esta fiebre no sólo se explica por el final de la crisis de la covid y el carpe diem generalizado, sino también por el imparable crecimiento de las ventas ‘online’. Lo que empezó como una necesidad durante las restricciones sanitarias se ha convertido en un negocio que pone vehículos al alcance de más gente y en cualquier momento. 

A pesar de que han vuelto todos los eventos presenciales del sector, las ventas telemáticas se han intensificado exponencialmente. 

Más de 100 millones de dólares

Sienten “los amantes de los coches que tienen que realizar su sueño antes de que sea tarde”, explica Matthieu Lamoure, director general de la casa de subastas francesa Artcurial Motorcars, en su análisis publicado en el Classic Car Auction Yearbook, la biblia del sector de los clásicos que desde hace 27 años recoge y analiza los datos de las subastas a ambos lados del Atlántico, los únicos números públicos que permiten tomar el pulso a este particular mercado. 

“La temporada 2021-22 fue positiva en todos los sentidos: más oferta de coches, precios más altos y, sobre todo, muchas más ventas”, explica Adolfo Orsi, editor del libro de referencia. Nieto e hijo de los propietarios de Maserati entre 1937 y 1969, Orsi es un apasionado de los clásicos que siempre defiende que es mejor comprarlos por placer y no como inversión, aun cuando históricamente las buenas adquisiciones acaban revalorizándose. 

Un récord de la pasada temporada que será difícil de superar fue la subasta de un coche clásico por más de 100 millones de dólares. Fue también la primera vez que un automóvil se metió entre las 10 piezas de arte más caras jamás vendidas. Se trató del Mercedes Benz 300 SLR Uhlenhaut Coupé de 1955 y se bajó el martillo por la friolera de 142,6 millones. 

El modelo, el segundo de las únicas dos adaptaciones del mítico bólido 300 SLR al formato cupé, estaba en poder del fabricante alemán y jamás había salido a la venta. El caso, aunque excepcional, refuerza el mantra de que un coche exclusivo, en perfecto estado y con pedigrí, además de generar emociones, es una gran adquisición. 

La venta de la Uhlenhaut Coupé pulverizó el anterior máximo alcanzado en 2018 por un Ferrari 250 GTO que se subastó por 48,4 millones y la supremacía de esta marca en la cima de los más caros. En la lista de los 10 más valorados en subastas hay dos Mercedes Benz y un Aston Martin, el resto son modelos Ferrari. 

Todos son vehículos fabricados entre 1954 y 1964. Y es que los coches producidos entre el fin de la Segunda Guerra Mundial y mediados de los años sesenta siguen entre los que más pasión despiertan y por los que más están dispuestos a pagar los coleccionistas.  

Ferrari 250 GTO de 1962.

Clásicos ‘instantáneos’

Más recientemente, crecieron con fuerza otros segmentos como el de los llamados clásicos instantáneos (Ferrari LaFerrari o los Ford Shelby GT350 y GT500, por ejemplo) o los deportivos de póster de los años noventa (los Ferrari de series como Magnum o Corrupción en Miami). 

Un ejemplo de este último mercado fue la venta por 1,98 millones de dólares de uno de los tres Porsche 928 conducidos por Tom Cruise en el rodaje de la película de 1983 Risky Business. La cifra es la más alta alcanzada por un 928 en subasta. 

Pero el fetichismo no acaba ahí: el pasado agosto se subastó por casi 855.000 dólares un Ford Escort RS Turbo de 1985 que perteneció a Lady Di y que se cree que es el único de las Series 1 pintado en negro, una deferencia que tuvo el fabricante con la fallecida princesa de Gales.  

Los cierto es que, tras la pandemia, parte del exceso de liquidez derivado del parón económico ha ido a parar al mercado del coleccionismo. En el caso de los coches, un factor determinante fue la popularidad que las plataformas digitales ganaron en tan poco tiempo. 

Subastas por internet

Las ventas online se pusieron en marcha de forma masiva a raíz de las restricciones de la crisis sanitaria, pero mientras que las primeras subastas telemáticas fueron más bien cerradas y llevadas a cabo con prisas por las grandes casas de subastas, las webs que les siguieron se convirtieron en auténticos canales de compra de clásicos, ampliando tanto los modelos en oferta como el perfil de los compradores. 

Los autores del Classic Car Auction Yearbook destacan dos plataformas de ambos lados del Atlántico por su gran desempeño. Una es la californiana Bring A Trailer (BaT) y la otra es la británica Collecting Cars. Ambas ofrecen cientos de modelos cada día, desde coches asequibles a millonarios con decenas de fotos y hasta vídeos donde se puede apreciar el estado del vehículo en plena marcha. 

Mercedes-Benz W196, con el que competía Juan Manuel Fangio.

BaT también alienta cometarios y preguntas a los vendedores, da acceso a un detallado historial del modelo y hasta se pueden calcular el coste del envío de la compra. Las comisiones son relativamente bajas y los gastos generales reducidos, lo que allana el camino a más potenciales coleccionistas. 

Las tradicionales casas de subastas de clásicos como RM Sotheby’s, Bonhams o Gooding & Company también mantienen una fuerte apuesta por las ventas por Internet. La última incluso realizó la temporada pasada una propuesta híbrida bajo el nombre de Geared Online Scottsdale Edition, ofreciendo una exposición exclusiva de los lotes que se ofrecían en la feria de Scottsdale y la Semana del Automóvil de Arizona.

Se vendieron casi el 90% de los coches ofertados por un valor que rozó los siete millones de dólares. El mercado de clásicos “continúa creciendo y atrayendo nuevos entusiastas de cada vez más lugares del planeta. Solo en la pasada edición de la reconocida subasta de Monterey, tuvimos pujas desde 38 países diferentes, de los cuales el 17% nunca había participado en una operación con RM Sotheby’s”, explica el director global de la casa de subastas, Gord Duff.  

Mercedes Benz 540 K Special Roadster.

Previsiones al alza

Las expectativas son halagüeñas. La firma de análisis Statista prevé que el mercado mundial de automóviles clásicos crezca desde los 30.900 millones de dólares de 2020 hasta unos 43.400 millones en 2024. 

No obstante, como bien recuerda Kenneth Ahn, presidente de Hagerty Marketplace, una firma de clasificaciones de referencia en el sector, los coches vintage, como todo activo de categoría, están sujetos a las oscilaciones propias de estos valores, por lo que los periodos de altas revalorizaciones suelen sufrir fuertes reajustes. 

Como no se sabe cuándo sucederá esto o si será gradual o abrupta, lo mejor es seguir el consejo Orsi: no compre un clásico como negocio, hágalo por placer. Ahora, gracias a las webs, el coche de sus sueños puede estar a su alcance.

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