Mercedes mantiene el plan de sus últimos lanzamientos: sus nuevos coches primero presentan sus versiones eléctricas y, más adelante, les siguen las de combustión. Eso hizo el Mercedes CLA y ahora le toca el turno al Mercedes Clase C, que estará disponible en bastantes variantes térmicas, incluyendo motores diésel y opciones híbridas enchufables.
Todas las mecánicas de gasolina y gasóleo están equipadas con tecnología microhíbrida, así que cuentan con la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico. Montan un generador de arranque integrado que aporta hasta 17 kW de potencia y 205 Nm de par adicionales.
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Entre sus funciones están el apoyo al motor de combustión a bajas revoluciones, funciones como la marcha por inercia y la recuperación de energía, el arranque con el start-stop, etc.
La gama de gasolina se estructura en torno al motor de cuatro cilindros M 254 EVO, que está disponible en tres versiones de distinta potencia. El C 200 desarrolla 177 CV y 270 Nm, homologando un consumo de 6,8 – 6,2 litros cada 100 kilómetros. Por encima está el C 250, que desarrolla 218 CV y 320 Nm, gastando 6,9 – 6,2 litros cada 100 kilómetros. Por último, el C 300 entrega 258 CV y 400 Nm, declarando un consumo de 7,0 – 6,3 litros cada 100 kilómetros.
Las cifras corresponden al Mercedes Clase C con carrocería berlina, pero suben ligeramente en el caso de la variante familiar Estate, con 490 litros de maletero que pueden crecer hasta los 1.510.
La oferta diésel es menor, pero se mantiene con dos alternativas de 163 y 200 CV de potencia. Lo más interesante es que son compatibles con biocombustibles HVO100, B10 y B20.
Subiendo un peldaño más en la electrificación está la única variante híbrida enchufable de la gama, el C 400 e 4MATIC. Es capaz de desarrollar una potencia de 395 CV y un par máximo de 650 Nm y el sistema está alimentado por una batería de alto voltaje con una capacidad de 19,53 kWh que le otorga una autonomía en modo eléctrico de hasta 100 kilómetros. Es compatible tanto con carga en corriente alterna hasta a 11 kW, como en estaciones de carga rápida de hasta 55 kW.
Las mismas mejoras que el Mercedes Clase C eléctrico
Salvo por los motores, en términos generales el Clase C de combustión es muy similar al de cero emisiones. Su diseño es prácticamente idéntico salvo por la parrilla o los tipos de llantas disponibles, pero tanto en el habitáculo como en el apartado tecnológico son muy parejos.
Combina un cuadro de instrumentos de 12,3 pulgadas con una pantalla central vertical de 11,9 pulgadas y un Head-Up Display, disfruta del asistente Virtual MBUX con inteligencia artificial, tiene iluminación ambiental con 64 colores y puede recibir actualizaciones inalámbricas.
Mathias Geisen, miembro del Consejo de Administración de Mercedes-Benz Group AG, Ventas y Experiencia de Cliente, ha delcarado: “El nuevo Clase C demuestra que continuidad e innovación no son conceptos excluyentes. Con su elegancia deportiva, sus cadenas cinemáticas electrificadas de alta tecnología y un apoyo inteligente impulsado por MB.OS, ofrece lo que los conductores realmente necesitan: fiabilidad probada y tecnología innovadora que aporta verdadero valor añadido en el día a día. Así, un clásico familiar se convierte en un compañero moderno”
Por el momento no se ha anunciado cuándo se pondrán a la venta las versiones de combustión del Mercedes Clase C ni cuáles serán sus precios, aunque deberían de tener un punto de partida inferior a Clase C eléctrico, que está disponible desde 69.800 euros.
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Apasionado del motor desde pequeño, primero de las motos y después de los coches, con especial predilección por los modelos nipones. Lleva una década dedicándose al sector, formado primero en Autobild y desde entonces en el Grupo Prisa, probando todo lo que haga ruido... o no.
