El Hyundai Tucson es el coche más vendido de la marca en España, hasta tal punto que hace unos años incluso llegó a liderar el mercado. Es un SUV compacto, versátil y que siempre ha destacado por tener un diseño llamativo, pero la firma coreana ha desvelado cómo es la quinta generación del modelo y la ruptura a nivel estilístico con el actual es total.
Tras seis años en el mercado, deja atrás las formas redondeadas y apuesta por una imagen mucho más cuadrada, con proporciones muy marcadas y líneas de tensión que definen firmemente su carrocería y volúmenes.
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El frontal adopta una firma lumínica conformada por una tira LED que cruza horizontalmente de extremo a extremo, junto con dos barras verticales en éstos; la parrilla se ve reducida a una fina tira y el paragolpes luce una gran defensa. Los bajos tienen protecciones de plástico que se expanden hacia los cuadrados pasos de rueda, los faldones tienen refuerzos y lo mismo ocurre en el paragolpes trasero.
En la vista lateral llama la atención la musculosa línea de cintura, la superficie acristalada, que se reduce conforme se avanza hacia atrás; el ancho pilar C y el pequeño alerón. En la zaga los pilotos replican el formato de los grupos ópticos delanteros.
No solo cambia por completo su imagen, también es un todocamino de dimensiones superiores a las de su predecesor. Mide 4,7 metros de largo (18 centímetros más), 1,9 metros de ancho (cuatro centímetros extra) y 1,68 metros de alto; a lo que añade una distancia entre ejes de 2,78 metros (3 centímetros adicionales).
Esto, sumado a sus formas más cuadradas, resulta en un mayor espacio interior para los pasajeros, que tienen en la plaza trasera 2,9 centímetros adicionales de espacio para la cabeza, pero también en un aumento de la capacidad de maletero, aunque ese dato por el momento se lo sigue reservando la marca coreana.
Más tecnología y minimalismo
Siguiendo la estela de lo visto en el exterior, el habitáculo del Tucson también cambia por completo, luciendo ahora un ambiente más minimalista y mucho más despejado.
En el puesto de conducción el conductor tiene a su disposición un volante rectangular, con dos radios laterales bastante anchos en los que se encuentran sendas piñas de botones. Por encima y en una posición más avanzada se encuentra un cuadro de instrumentos que rompe con la habitual y adopta un formato más propio de un Head-Up Display, sin ser una gran pantalla, si no concentrando toda la información en un estrecho y alargado display.
Esto hace que toda la atención se centre en la pantalla central, cuyas dimensiones no se han concretado, pero que tiene un tamaño considerable. Tiene un formato flotante y, por lo que se puede ver en las imágenes, ofrecerá varios modos de visualización, pudiendo dividir la pantalla en varias secciones, para mostrar en cada una de ellas información relativa al estado del vehículo, la navegación o la música, entre otras cosas.
Bajo ella parece haber una hilera de botones analógicos, el salpicadero deja ver iluminación ambiental y lo mismo ocurre en los paneles de las puertas. Habrá varias opciones de tapicería, pero en lo mostrado se ve una de tonos claros, además de que en los asientos se aprecian botones para la regulación eléctrica de los mismos.
De lo que por el momento no hay ninguna información es de sus mecánicas, algo que Hyundai se ha guardado para más adelante, seguramente ya para la presentación oficial del modelo, que tendrá lugar dentro de un par de meses.
A pesar de ello lo más probable es que continue con la apuesta multitecnológica de la generación actual, en la que están presentes opciones de gasolina, diésel, microhíbridas, híbridas autorrecargables e híbridas enchufables. De hecho, no hay que descartar incluso que se sume una alternativa eléctrica, ya que, aunque no sea un integrante de la familia Ioniq, modelos como el Hyundai Kona o el Hyundai Inster también tienen variantes de cero emisiones.
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Apasionado del motor desde pequeño, primero de las motos y después de los coches, con especial predilección por los modelos nipones. Lleva una década dedicándose al sector, formado primero en Autobild y desde entonces en el Grupo Prisa, probando todo lo que haga ruido... o no.
