Mudarse a España con un coche comprado en otro país o adquirir un vehículo fuera de nuestras fronteras plantea una duda bastante habitual entre los conductores: cuánto tiempo se puede circular legalmente con placas extranjeras y cuándo es obligatorio iniciar el proceso para obtener una matrícula española.
La respuesta depende de varios factores, especialmente de la residencia habitual del propietario y del país del que procede el coche. Lo que muchos desconocen es que superar los plazos establecidos puede acarrear sanciones importantes e incluso problemas administrativos adicionales.
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Los plazos
La legislación española distingue entre quienes son residentes en España y quienes únicamente permanecen en el país de manera temporal.
En el caso de un ciudadano extranjero que circula con un vehículo matriculado en otro país, podrá utilizarlo en España siempre que no supere los seis meses consecutivos de permanencia. Una vez superado ese periodo de 183 días, las autoridades consideran que existe residencia habitual y el vehículo debe matricularse en España.
La situación cambia para los residentes. Cuando el propietario tiene su residencia habitual en España o dispone aquí de un establecimiento permanente, el plazo para matricular el vehículo es mucho más reducido: apenas 30 días.
Existe una tercera situación habitual. Cuando una persona traslada oficialmente su residencia desde otro país a España, el tiempo disponible para completar el proceso se amplía hasta los 60 días.
Qué ocurre si no cambias la matrícula
Una vez agotados los plazos establecidos, el vehículo debe someterse al proceso de matriculación española. Circular incumpliendo esta obligación puede traducirse en sanciones que oscilan entre los 500 y los 1.500 euros, dependiendo de las circunstancias concretas del caso.
Además, las autoridades pueden exigir la regularización inmediata de la situación administrativa del vehículo. No se trata únicamente de una cuestión burocrática: la matriculación permite determinar correctamente impuestos e inspecciones técnicas.
Cómo matricular un vehículo de la Unión Europea
La gestión es relativamente sencilla cuando el coche procede de un país miembro de la Unión Europea.
El primer paso consiste en acreditar la titularidad mediante la correspondiente documentación de compra o propiedad. Posteriormente será necesario obtener la ficha técnica española, documento indispensable para continuar con la tramitación. Después llegan los impuestos.
Dependiendo del vehículo, habrá que liquidar las obligaciones fiscales correspondientes antes de acudir a la Dirección General de Tráfico para solicitar la matriculación definitiva.
Una vez completado el procedimiento, el conductor podrá instalar las nuevas placas españolas. Mientras llegan las definitivas, existe la posibilidad de utilizar matrículas temporales de color verde que permiten circular de forma legal durante un periodo limitado.
Coches de fuera de la Unión Europea
La situación es algo más compleja cuando el vehículo llega desde un país extracomunitario. Además de acreditar la propiedad del automóvil, será necesario realizar los trámites aduaneros correspondientes.
Tras el paso por la aduana se obtiene el Documento Único Administrativo (DUA), imprescindible para continuar con el proceso. Posteriormente el coche deberá obtener su ficha técnica española mediante la correspondiente inspección.
A continuación habrá que abonar tanto el impuesto de matriculación como el impuesto municipal de circulación antes de formalizar la solicitud ante Tráfico. Solo después de completar todos estos pasos podrá recibir una matrícula española definitiva.
ITV y planificación
Los vehículos importados deben adaptarse a los requisitos exigidos en España y obtener una ficha técnica emitida por una estación ITV.
Esta documentación acredita que el coche cumple con las condiciones técnicas necesarias para circular legalmente por las carreteras españolas. Dependiendo del país de procedencia y de las características del vehículo, puede ser necesario aportar documentación adicional o realizar determinadas homologaciones.
Los plazos administrativos, la obtención de documentos y el pago de impuestos pueden alargarse más de lo previsto, especialmente cuando se trata de vehículos importados desde fuera de la Unión Europea.
Por ese motivo, es recomendable iniciar los trámites nada más llegar a España o tan pronto como se tenga claro que el vehículo permanecerá de forma habitual en territorio nacional.
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Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.
