Hace dos años (agosto de 2023), Encarna Aznar, conductora de autobús del grupo ALSA, comenzó a sentir dolor menstrual intenso y una hemorragia mientras conducía durante la ruta entre Almería y Valencia, por lo que decidió detenerse en una área de descanso. Tras este episodio, fue despedida.
La mujer de 50 años denunció la situación y exigió su reingreso a la empresa argumentando que la parada fue una medida de seguridad y que el dolor menstrual debe ser reconocido como una circunstancia que puede afectar el desempeño laboral.
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“Han habido compañeros que han hecho sus paradas por somnolencia, y a ellos en ningún momento le han mandado ningún expediente ni los han querido sancionar”, señaló entonces a Antena 3
Conducir con dolor menstrual
En el caso de esta conductora, como se ha mencionado, se trata de síntomas como la hemorragia y dolor pélvico, correspondientes a una enfermedad llamada endometriosis. Mujeres que lo padecen relatan que la enfermedad llega a niveles que invalidan para hacer una vida normal (incluyendo conducir).
Como otras muchas dolencias femeninas, casi son inexistentes los estudios específicos. En este caso, hay muy poca información sobre los riesgos al conducir con dolor menstrual. De hecho, haciendo una búsqueda exhaustiva, la DGT tampoco lo desarrolla (ni endometriosis, ni tampoco otras enfermedades ginecológicas o exclusivas de mujeres).
Los riesgos al volante
¿Cómo los síntomas de la dismenorrea (dolor uterino en el momento de la menstruación) pueden interferir con la capacidad funcional y la seguridad?
- Dolor intenso: los cólicos menstruales severos pueden causar distracción, disminución de la concentración y reflejos más lentos.
- Síntomas asociados: náuseas, vómitos, diarrea, fatiga, mareos y dolor irradiado a la espalda o piernas pueden afectar a la capacidad de reacción al volante.
- Estrés y sistema nervioso: la dismenorrea se asocia con alteraciones del sistema nervioso autónomo, lo que puede influir en la función cardiovascular y aumentar el riesgo de eventos como desmayos o palpitaciones.
Ante estos síntomas, en algunas mujeres el temor a conducir se hace presente. Así lo explica esta afectada en un foro de Reddit. “Mi mayor miedo es tener cólicos mientras conduzco. Cuando era más joven, tenía entre cinco y 20 segundos de aviso antes de que me dieran unos cólicos con un dolor paralizante. Eso no es tiempo suficiente para detenerme con seguridad”, confiesa.
Por el mismo motivo, si el dolor menstrual es predecible y es necesario conducir, hay algunos consejos que pueden ayudar, como vestir con comodidad e hidratarse. Además, y dentro de lo posible, evitar trayectos largos sin pausas, conducir con suavidad y revisar también los efectos de cualquier medicación que se tome.
Si el dolor afecta a la concentración o reflejos, lo más seguro es abstenerse de conducir. Ante síntomas como mareos o visión borrosa, es recomendable detenerse en un lugar seguro.
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