La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido de “cláusulas potencialmente abusivas y precios poco transparentes”, especialmente en las ofertas todo incluido tras analizar los contratos y las reclamaciones recibidas contra algunas autoescuelas.
En un comunicado, la OCU ha informado de que las autoescuelas están obligadas a informar “de forma clara” sobre el precio total con IVA, especificando si este incluye o no las tasas de la Dirección General de Tráfico (DGT), los certificados necesarios y cualquier otro gasto administrativo.
Este tipo de promociones también deben detallar el número de clases prácticas que incluye, que puede variar entre 8 y 22 clases, con una duración por clase de entre 45 y 90 minutos.
Asimismo, las autoescuelas han de indicar la vigencia de la oferta, el derecho de desistimiento, si procede, y las condiciones relativas a convocatorias y pruebas de examen.
Tasas de examen de la DGT
En este sentido, ha asegurado que fórmulas como Obtén el permiso B2 por 650 euros, todo incluido “no son aceptables si luego resulta que las tasas de examen se cobran aparte (cuestan alrededor de 100 euros) o se omite que el número de clases prácticas es limitado (suelen ser necesarias 25 clases, con un precio medio de 30 euros)”.
Además, la organización ha identificado “diversas cláusulas potencialmente” abusivas que continúan apareciendo en algunas autoescuelas y que, a su juicio, “deberían ser objeto de vigilancia y, llegado el caso, sanción por parte de las autoridades autonómicas y municipales de consumo”.
Entre estas cláusulas, ha destacado la retención del importe abonado por el alumno en caso de baja voluntaria (sin que exista una compensación equivalente si es la autoescuela la que cesa su actividad), penalizaciones de hasta 300 euros por trámites como un traslado de expediente por cambio de autoescuela. La OCU menciona igualmente “obstáculos injustificados” para tramitar bajas o cambios de centro mediante “formalidades excesivas y costosas o plazos desmesurados”.
Otras prácticas detectadas por la organización son cobros por servicios no prestados, como la caducidad de clases prácticas ya pagadas por falta de disponibilidad de la propia autoescuela, o cambios unilaterales de precios o de las condiciones contractuales que no hayan sido previamente pactadas con el alumno.
De este modo, ante cualquier discrepancia, la OCU aconseja presentar una reclamación por escrito a la autoescuela, dejando constancia de los hechos y solicitando una solución.
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Periodista especializado en seguridad vial. Editor y redactor de El Motor desde 2016. Empezó a escribir de fútbol en 1998 en Diario 16 y ha trabajado en varios proyectos de Prisa Media desde 2000. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, es autor de ‘Aquí no se rinde ni Dios’ (2020).
