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La verdad detrás de una práctica muy común: así regula la ley a los conductores que compran plazas de garaje en edificios ajenos

Madrid |

Una plaza es un bien inmueble: se puede comprar, vender o alquilar sin importar si el dueño también lo es de una vivienda en el edificio.

garaje comunitario

Imagen de varios coches en un garaje comunitario.

Comprar una plaza de garaje en una comunidad distinta a la propia es habitual: muchos conductores optan por esta fórmula cuando su edificio no dispone de garaje o necesita espacio para otro vehículo. ¿Qué dice la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) al respecto?

Una plaza de garaje es un bien inmueble: se puede comprar, vender o alquilar… sin importar si el dueño también lo es de una vivienda en el edificio. Si la opción es la primera, la operación estará regulada por la LPH y el Código Civil.

En este caso, antes de adquirir una plaza de garaje, hay que echar un vistazo al Registro de la Propiedad para saber de qué tipo es:

Obligaciones y derechos

Al comprar una plaza de garaje, el conductor adquiere una serie de obligaciones: tendrá que pagar las cuotas de comunidad, el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) correspondiente y las derramas. Se compromete, además, a cumplir las normas internas que marca la LPH y los estatutos de la comunidad.

Por otro lado, el conductor, como propietario de una plaza de garaje, adquiere una serie de derechos (reconocidos por la LPH):

Finalmente, el segundo artículo de la LPH habla de una fórmula para los dueños de plazas que no tienen vivienda en el edificio: las subcomunidades. Sirven para tratar sólo temas que afecten a su espacio en el garaje, como normas de uso o mantenimiento, por ejemplo, sin tener que intervenir en temas ajenos para ellos, como las zonas comunes, los trasteros…

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Elena Sanz Bartolomé Perfil de Elena Sanz Bartolomé en Linkedin

Desde que aprendió a hablar y escribir, una de sus pasiones siempre fue contar todo lo que pasaba a su alrededor. Hizo las maletas y cambió Zaragoza por Madrid para estudiar Periodismo en la Universidad Complutense. Antes de graduarse, el mundo del motor se cruzó en su camino… y nunca lo ha abandonado.

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