LO ÚLTIMO
Bugatti crea un hiperdeportivo único de 1.600 CV basado en el Bolide: así es el exclusivo Destrier

Retinopatía: el daño irreversible que podrías sufrir si ves el eclipse a través del parabrisas del coche

Madrid |

Aunque los cristales del vehículo filtran parte de la radiación solar, no están diseñados para proteger los ojos durante este fenómeno.

Retinopatía: el daño irreversible que podrías sufrir si ves el eclipse a través del parabrisas del coche

Foto: Carglass

La llegada del eclipse solar ha despertado una enorme expectación entre los aficionados a la astronomía, pero también genera numerosas dudas relacionadas con la seguridad.

Una de las más habituales tiene que ver con el coche: si el parabrisas protege frente a los rayos ultravioletas, ¿también permite observar el Sol sin riesgo? Desde Carglass esclarecen la respuesta de cara al evento único que tendrá lugar durante la tarde del miércoles 12 de agosto y que coincidirá con millones de desplazamientos en la carretera.

Peligroso para la vista

Un eclipse resulta menos dañino porque el entorno se oscurece parcialmente. Falso. Aunque solo sea visible una pequeña parte del disco solar, la radiación que llega hasta los ojos sigue siendo extremadamente intensa.

Debido a ese oscurecimiento, resulta más cómodo mirar hacia el Sol y muchas personas mantienen la vista fija durante más tiempo del recomendable sin ser conscientes del peligro.

El problema es que la retina no dispone de receptores del dolor capaces de avisar de forma inmediata de que está sufriendo daños. Una persona puede observar el eclipse durante unos segundos, apartar la mirada y no notar nada extraño hasta varias horas después.

La zona más expuesta es la mácula, responsable de la visión central y de la capacidad para distinguir detalles. Una exposición excesiva puede provocar lo que los especialistas denominan retinopatía solar, una lesión que puede traducirse en manchas permanentes, puntos ciegos, visión borrosa o distorsión de las imágenes. Lo más preocupante es que muchos de estos daños pueden llegar a ser irreversibles.

El parabrisas sí protege, pero no para esto

Los parabrisas actuales ofrecen un elevado nivel de protección frente a la radiación ultravioleta gracias a su construcción laminada. Sin embargo, eso no significa que sirvan para observar el Sol de manera directa.

El motivo es que un parabrisas debe permitir el paso de una gran cantidad de luz visible para garantizar una conducción segura. Si bloqueara la radiación en los niveles necesarios para observar un eclipse, conducir a través de él sería sencillamente imposible.

¿Y qué ocurre con las lunas tintadas?

Desde Carglass, compañía líder en España en reparación, sustitución y recalibración de lunas de todo tipo de vehículos, advierten que muchos conductores creen que unas lunas oscurecidas o unos cristales tintados pueden ofrecer una protección adicional.

Y lo cierto que estos sistemas reducen significativamente el deslumbramiento y limitan la entrada de luz al interior del coche. También ayudan a disminuir parte de la radiación ultravioleta e infrarroja. Pero siguen sin ser una solución válida.

Aunque a simple vista parezcan muy oscuras, continúan permitiendo el paso de una cantidad de luz muy superior a la requerida para observar directamente un eclipse solar sin riesgo para la vista.

Así debe observarse el eclipse.

Las gafas de sol tampoco son suficientes

Por muy oscuras que sean, las gafas de sol tradicionales no han sido diseñadas para mirar directamente al Sol. Su función es reducir la luminosidad ambiental y mejorar el confort visual, no proteger frente a una exposición solar de este nivel.

Para observar un eclipse es necesario utilizar exclusivamente gafas homologadas para eclipses, equipadas con filtros específicos capaces de bloquear la radiación solar hasta niveles seguros, asegurando antes de que cumplen la norma ISO 12312-2, la referencia internacional para este tipo de productos.

Nunca durante la conducción

No obstante, la advertencia más importante es que la observación del fenómeno nunca debe realizarse mientras se conduce. Más allá del riesgo para los ojos, cualquier distracción puede tener consecuencias graves en carretera.

Evidentemente, tampoco se deben utilizar las gafas específicas para eclipses mientras se conduce. Su nivel de oscurecimiento es tan elevado que impide disponer de la visibilidad necesaria para circular con seguridad.

Lo más sensato como recuerda la Guardia Civil es contemplar el eclipse deteniendo el vehículo en un lugar seguro fuera de la circulación, y utilizar las protecciones adecuadas.

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram

Antonio Ramos del Olmo Perfil de Antonio Ramos del Olmo en Linkedin

Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.

Salir de la versión móvil