Hay avisos relacionados con el coche que pueden pasar completamente desapercibidos para su conductor. No siempre aparecen cuando existe un síntoma evidente o una avería que se pueda detectar al volante.
Algunas incidencias se descubren después de que el vehículo haya salido de fábrica y pueden afectar a elementos importantes. Para estos casos existe un procedimiento específico que muchos conductores desconocen.
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Qué es realmente una llamada a revisión
Una llamada a revisión, conocida también como recall, se activa cuando un fabricante detecta que un vehículo, un componente o un sistema presenta una anomalía que puede afectar a la seguridad.
Puede tratarse de un problema relacionado con airbags, frenos, cinturones, baterías, cableado o software, entre otros elementos.
No debe confundirse con una revisión de mantenimiento. Cambiar el aceite o sustituir una pieza por desgaste responde al uso del automóvil; una campaña aparece porque se ha identificado un defecto o una no conformidad que necesita corregirse.
Además, no tiene por qué afectar a todos los coches de un mismo modelo. El fabricante puede limitar la campaña a determinadas unidades, periodos de producción o números de bastidor.
Los fabricantes tienen la obligación de actuar
Las llamadas a revisión no son algo excepcional ni exclusivo de una determinada marca. Todos los fabricantes de coches pueden poner en marcha estas campañas cuando detectan un problema que afecta a varias unidades y consideran necesario revisarlas.
El fabricante identifica los vehículos afectados a partir de elementos como el número de bastidor, el periodo de producción o el componente implicado y avisa a sus propietarios para corregir la incidencia.
La reparación depende de cada caso. Puede bastar con una comprobación o una actualización, aunque también puede ser necesario sustituir una pieza o modificar algún elemento del vehículo. La intervención se realiza sin coste para el propietario.
Además, estas campañas están contempladas por la normativa europea. El Reglamento 2018/858 establece las actuaciones que deben adoptar los fabricantes cuando un vehículo comercializado presenta una falta de conformidad o un riesgo grave.
Cómo saber si un coche tiene una campaña pendiente
El primer aviso suele llegar mediante una carta al titular del vehículo, en la que se informa de que el coche está afectado por una campaña y se detallan las actuaciones que deben realizarse. La comunicación está vinculada al fabricante y al vehículo afectado.
No obstante, no hace falta esperar a recibir esa notificación. Desde mayo de 2024, la Dirección General de Tráfico incorpora al Registro de Vehículos la información sobre las campañas pendientes, de modo que cualquier propietario puede comprobar si tiene alguna actuación sin resolver.
La consulta puede hacerse a través de MiDGT o de la Sede Electrónica de la DGT, utilizando Cl@ve o certificado digital. Allí aparecen los vehículos del titular que tienen una campaña pendiente y también se puede descargar la información facilitada por el fabricante.
La herramienta permite además comprobar un vehículo que todavía no está a nombre del interesado. Para ello se puede utilizar el número de bastidor o VIN, una opción especialmente útil cuando se pretende comprar un coche usado.
La información también puede aparecer durante una inspección en la ITV o en la página oficial de la Unión Europea. Una vez solucionada la incidencia, la campaña deja de figurar como pendiente en el Registro de Vehículos.
Conviene, además, mantener actualizados los datos de contacto asociados al automóvil. De esta forma, las comunicaciones postales podrán llegar correctamente al titular y no será necesario descubrir por otros medios que existe una intervención pendiente.
Qué debe hacer el propietario cuando aparece el aviso
El siguiente paso es contactar con el concesionario o taller oficial indicado por la marca y concertar una cita. La comunicación recibida debe explicar cuál es el defecto y cómo se va a solucionar.
La duración de la intervención depende del problema. Puede consistir en una comprobación, una actualización de software, un ajuste o la sustitución de una pieza concreta.
Una vez realizada, el fabricante comunica la actuación a la DGT y la campaña deja de aparecer como pendiente de subsanar. El Registro conserva así el seguimiento de la incidencia durante la vida del vehículo.
Por su parte, resulta recomendable conservar la documentación de la reparación. Un servicio oficial puede entregar una factura a coste cero en la que conste el trabajo realizado, un documento que también sirve para acreditar que la campaña quedó resuelta.
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