En carretera, hay pequeños detalles capaces de revelar grandes historias. Si te cruzas con una motocicleta detenida en el arcén y ves un trozo de tela amarilla suspendido en su manillar, quizá no sepas qué ocurre a primera vista. Para alguien sin experiencia, podría parecer un objeto olvidado o una ocurrencia llamativa sin mayor importancia. Pero la realidad es mucho más profunda de lo que aparenta a simple vista.
Este gesto, discreto y cargado de significado, funciona como una llamada de atención que ha sobrevivido generación tras generación entre quienes viajan sobre dos ruedas. Nace de un código visual informal que está fuertemente asentado en la cultura motorista de Centroeuropa y el norte del continente, regiones donde —como en tantas otras— la hermandad y el apoyo mutuo son parte del ADN de quienes comparten la carretera.
Más información
Cuando un motero coloca tela, un trapo o una bolsa de color amarillo en su manillar, no está marcando estilo ni decorando su vehículo: está enviando un aviso urgente. Puede tratarse de una avería repentina, una rueda pinchada o cualquier imprevisto que impida continuar el trayecto. Es una forma sencilla y universal de pedir ayuda a cualquier compañero que pase cerca y pueda ofrecer una mano.
Color amarillo
La elección del color amarillo no es arbitraria. Su alta visibilidad lo convierte en una señal de alerta muy potente, fácilmente discernible incluso en condiciones climáticas adversas o con la luz tenue del atardecer. Es una forma sencilla, pero efectiva, de captar la atención de otros conductores, para alertarlos de que ha tenido que realizar una parada forzosa.
Pero el trapo amarillo va más allá de una simple petición de ayuda. También es un símbolo de pertenencia y solidaridad dentro de la comunidad motera. Se trata de un recordatorio constante de que nadie está solo en la carretera, que siempre habrá otro motero dispuesto a detenerse y ofrecer su ayuda.
Casco en el asfalto
Aunque quizás es menos visible en las carreteras españolas en comparación con otros países europeos, el significado del trapo amarillo sigue vivo en el espíritu de muchos motoristas. Es una tradición que, aunque silenciosa, habla del espíritu de colaboración y del fuerte sentido de comunidad que caracteriza al mundo de la moto.
Como ya se ha comentado, en España, la tradición del trapo amarillo ha ido dejando paso a otra forma de petición de ayuda entre el colectivo motero. Así, cuando un motorista, con su motocicleta parada en el arcén, deja su casco en el suelo, es la señal para advertir a los demás que necesita ayuda.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram
Entusiasta del motor en toda su magnitud, preferiblemente los V12. Le dijeron que cuatro ruedas eran mejor que dos, por eso se compró otra moto. Claro que también le apasiona cuando van las cuatro juntas. Ha trabajado como creativo publicitario para muchas marcas de coches y motos e hizo la mili en esto de juntar letras en la editorial Luike.
