LO ÚLTIMO
Si quieres beneficiarte de las ayudas del Plan Auto+, esto es algo que debes tener muy en cuenta

La inesperada debilidad del número uno del mundo del tenis: Jannik Sinner suspende por cuarta vez su examen más temido

Madrid |

Ni Wimbledon ni la presión del circuito; el verdadero calvario del tenista italiano está en la autoescuela y tiene dos ruedas.

La inesperada debilidad del número uno del mundo del tenis: Jannik Sinner suspende por cuarta vez su examen más temido

Foto: Getty Images

Jannik Sinner domina hoy en día el tenis mundial con una frialdad verdaderamente quirúrgica, pero hay un singular ‘rival’ de dos ruedas que ha logrado desquiciar por completo al mismísimo campeón de Wimbledon.

El flamante número uno de la clasificación ATP, acostumbrado a someter a grandes gigantes del deporte sobre la hierba de Londres y el cemento de Melbourne, se enfrenta actualmente a una auténtica pesadilla burocrática y práctica lejos de las pistas de tenis.

El joven prodigio italiano ha vuelto a copar los principales titulares internacionales, pero esta vez no por levantar un prestigioso trofeo de Grand Slam, sino por haber suspendido el examen práctico del carné de moto por cuarta vez consecutiva, un curioso revés que humaniza por completo al deportista del momento.

Pesadilla burocrática sobre dos ruedas

La noticia, adelantada en exclusiva por medios de comunicación italianos de gran prestigio como Il Messaggero y de la que rápidamente se han hecho eco en diferentes medios alrededor del globo, confirma una divertida y llamativa paradoja: poseer unos reflejos felinos para devolver saques brutales a más de 200 kilómetros por hora no garantiza, en absoluto, la destreza fina necesaria para sortear los temidos conos de un examen práctico.

En unas declaraciones muy sinceras que recoge el portal Punto de Break, el propio Sinner confesaba con humor resignado su profunda frustración ante esta inesperada barrera administrativa: “He suspendido cuatro veces”.

Lo que para cualquier ciudadano de a pie es un mero trámite molesto, para el tenista de San Cándido se está transformando en un angustioso match point en contra que se le resiste una y otra vez.

La paradoja del deportista de élite

El examen de conducir en Italia, similar al exigente modelo regulado por la DGT en España, consta de una dura fase teórica y dos exigentes pruebas prácticas: una de destreza técnica en circuito cerrado y otra de circulación real en vías abiertas al tráfico.

Aunque no se ha detallado públicamente en cuál de estas fases específicas ha encallado el talentoso italiano en esta última ocasión, los expertos del sector de la automoción sugieren que la prueba de equilibrio a baja velocidad suele ser el gran escollo insalvable para perfiles muy atléticos.

La tensión del momento, el tacto preciso del embrague y la rigidez física de un deportista de gran envergadura —Sinner mide unos imponentes 1,88 metros— pueden jugar una mala pasada si se busca la máxima fluidez sobre el asfalto.

La moto, peor que la raqueta

No resulta una sorpresa absoluta ver a grandes atletas de élite flaquear ante los mandos de un vehículo convencional. La coordinación motora requerida para la alta competición difiere sustancialmente de la automatización de movimientos mecánicos que exige la conducción segura en la calle.

En la pista, la improvisación y la velocidad de reacción instintiva lo deciden todo en milésimas de segundo; en el asfalto del examen, sin embargo, el secreto reside en la estricta sumisión a normas rígidas y a una coreografía prefijada donde las prisas penalizan de gravedad.

La paradoja de Sinner demuestra de forma clara que clavar un passing shot milimétrico a la línea lateral no se traduce directamente en la delicada sensibilidad necesaria para dosificar con suave soltura el puño del acelerador de una motocicleta.

A por otro intento más

A pesar de este divertido bache en su expediente vial, la trayectoria profesional de Jannik Sinner mantiene una proyección ascendente e impecable, consolidándolo como el rey indiscutible del tenis contemporáneo.

Mientras sus adversarios en el circuito profesional buscan desesperadamente una fórmula táctica para neutralizar su potentísimo juego de fondo, las autoescuelas transalpinas parecen haber encontrado, sin pretenderlo, su único y verdadero talón de Aquiles conocido.

Sinner tendrá que armarse de paciencia, pulir su técnica sobre las dos ruedas y afrontar una quinta convocatoria oficial con la misma concentración que muestra en una final. Al fin y al cabo, la resiliencia es la marca registrada de un verdadero campeón de leyenda y la carretera terminará rindiéndose ante su indiscutible talento.

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram

Rubén Pérez Perfil de Rubén Pérez en Linkedin

Entusiasta del motor en toda su magnitud, preferiblemente los V12. Le dijeron que cuatro ruedas eran mejor que dos, por eso se compró otra moto. Claro que también le apasiona cuando van las cuatro juntas. Ha trabajado como creativo publicitario para muchas marcas de coches y motos e hizo la mili en esto de juntar letras en la editorial Luike.

Salir de la versión móvil