España volverá a convertirse en el referente internacional de la seguridad vial sobre dos ruedas. Zaragoza acogerá los próximos 21 y 22 de octubre la segunda edición de la International Motorcycle Safe Mobility Conference (IMSMC), una cumbre impulsada por la Dirección General de Tráfico (DGT), ANESDOR y Mobility City que reunirá a responsables institucionales, investigadores, expertos y representantes de la industria para analizar cómo reducir la elevada siniestralidad que sigue afectando a los usuarios de motocicletas.
Aunque las motos representan el 16% del parque móvil español, los motoristas suponen el 28% de las víctimas mortales en carretera. Un desequilibrio que preocupa a la DGT y que explica por qué este colectivo se ha convertido en una de las prioridades del organismo.
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Durante la presentación del congreso, celebrada en la sede de Tráfico en Madrid, el director del organismo, Pere Navarro, ha admitido que la reducción de la accidentalidad entre los motoristas plantea retos mucho mayores que en otros segmentos del tráfico. “Margen para actuar siempre hay, pero es más fácil reducir la siniestralidad de los usuarios de coches que de los motoristas”, ha reconocido.
Los datos respaldan esa preocupación. Hasta este jueves, las vías interurbanas se han cobrado la vida de 148 motoristas, uno menos que en el mismo periodo del año pasado. En 2025, el balance anual se cerró con 305 víctimas mortales entre los usuarios de motocicletas.
“No podemos seguir conviviendo con esas cifras de fallecidos y heridos graves. Son inasumibles”, ha insistido Navarro, que ha defendido la necesidad de impulsar medidas específicas para este colectivo. Algunas de ellas se han incorporado al Reglamento General de Circulación y entrarán en vigor el 1 de octubre, como la obligación de utilizar calzado cerrado y, en carretera, guantes de protección.
Airbag para todos
Uno de los intereses principales en la DGT es la promoción del chaleco airbag entre los motoristas. Aunque todavía no es obligatorio, el organismo lleva tiempo defendiendo su eficacia como elemento de protección capaz de reducir de forma significativa las consecuencias de una caída o una colisión.
La propia Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil se ha convertido en un escaparate de esta tecnología. Los agentes lo utilizan de forma generalizada y, según Navarro, la valoración está siendo muy positiva. “Nos dimos cuenta de que si la Policía de Tráfico no lo llevaba perdíamos credibilidad a la hora de pedirlo a los motoristas”, ha explicado.
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Su aspiración va incluso más allá. “Seguimos buscando fórmulas para promocionarlo. Sueño con que algún día lo lleve todo el mundo”, ha reconocido.
Una cumbre con mirada global
La segunda edición de la IMSMC aspira ahora a consolidarse como el principal foro internacional dedicado exclusivamente a la seguridad de los motoristas. La organización destaca que el encuentro servirá para intercambiar experiencias entre países y avanzar en propuestas que permitan desarrollar una movilidad más segura, eficiente y sostenible.
El crecimiento de la motocicleta como medio de transporte explica buena parte del interés que despierta este tipo de iniciativas. En muchas grandes ciudades europeas la moto gana protagonismo por su agilidad y menor ocupación del espacio urbano, mientras que en numerosos países de Asia, África o Latinoamérica constituye incluso el principal vehículo familiar.
“Esta cumbre internacional aborda visiones compartidas para afrontar la siniestralidad de las motocicletas, algo verdaderamente relevante para países en los que la moto es un vehículo de primera necesidad”, ha señalado Jaime Armengol, responsable de Mobility City.
Por su parte, el secretario general de la patronal de las dos ruedas ANESDOR, José María Riaño, ha recordado que España se ha convertido en una referencia internacional tanto por su tradición motociclista como por los avances logrados en materia de seguridad vial.
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Periodista especializado en seguridad vial. Editor y redactor de El Motor desde 2016. Empezó a escribir de fútbol en 1998 en Diario 16 y ha trabajado en varios proyectos de Prisa Media desde 2000. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, es autor de ‘Aquí no se rinde ni Dios’ (2020).
