Pruebas

La misma fórmula, pero más eficiente y personalizable

En el último restyling antes de su próxima generación, el SEAT Ibiza apuesta por la personalización, motores EU6 y por 'leonizar' su habitáculo.

La misma fórmula, pero más eficiente y personalizable

«Todo cambia para que nada cambie», ese es el lema con el que SEAT va a promocionar el Ibiza 2015. Obviamente la marca española se refiere a mantener la posición de éxito que el compacto ostenta desde 2001, pero también lo podemos aplicar al modelo en sí: si colocamos un Ibiza 2014 y un 2015 uno a lado del otro te costará bastante poder diferenciarlos.

Y es normal puesto que, en la que se presupone será la segunda y última puesta al día de la actual generación, apenas hay cambios estéticos de relevancia. La principal novedad es la incorporación de unos faros delanteros con luces diurnas LED, aunque también hay nuevos diseños de llantas y se ha potenciado la musculatura marcando más los nervios de la carrocería. Por último, se añaden dos nuevos colores para la carrocería Plata Moonstone y Rojo Chili (este solo para el acabado FR).

A pesar de esos pequeños añadidos, las similitudes con el modelo saliente son muchas, por lo que SEAT ha apostado por un concepto muy de moda para hacerlo más atractivo: la personalización. Cada vez son más las marcas que ofrecen en su catálogo opciones de colores, materiales, etc. para que el cliente haga el coche a su gusto y lo sienta suyo. En el Ibiza esto se consigue mediante los Colour Packs, paquetes disponibles en siete colores (Velvet, Bismouth, negro, blanco, rojo, azul y titanio) que se aplican a la parrilla delantera, las carcasas de los retrovisores y las llantas en el exterior; y hacen lo propio en el habitáculo con las salidas de ventilación, las franjas de los respaldos de los asientos y los apliques de volante y palanca de cambios.

La marca afirma que hay unas 1.000 combinaciones posibles, ya que según que pack se pueden elegir los elementos exteriores en un color y los interiores en otro, a lo que se suman los distintos tonos de carrocería. Al preguntar sobre si habrá total libertad para elegir unos y otros, los responsables de SEAT nos comentaron que algunos están reservados para según que acabados de la gama y que hay «recomendaciones» sobre colores que no cuadran entre sí.

Comentaba Fernando Salvador, director de comunicación de la marca en España, que aún con el éxito del Ibiza, el modelo que más rinde de su oferta es León. Por eso SEAT apuesta por “leonizar” la gama, algo que hemos comprobado en la evolución estética del Ibiza y que ahora queda patente en el interior.

Y es que el compacto “crece” adoptando algunos elementos propios de su hermano mayor. La calidad percibida del habitáculo mejora, con nuevas tapicerías y superficies blandas para el salpicadero y las molduras de las puertas; también estrena volante multifunción, pero lo realmente importante se encuentra en la consola central.

Y es que en este MY2015 todas las versiones cuentan de serie con una pantalla táctil, que puede tener hasta 6,5 pulgadas de tamaño y que sirven como plataforma para interactuar con dos nuevas incorporaciones a la gama: el Full Link y el SeatDrive App. La primera permite conectar con cualquier sistema operativo móvil, ya sea con Mirror Link, CarPlay para smartphones de Apple o Android Auto para dispositivos Android. El SeatDrive App traslada las aplicaciones del teléfono al sistema de infotaintment del coche, aunque no todas, solo las certificadas como ‘seguras’ para que no distraigan la atención del conductor. De esta manera el sistema lee correos electrónicos, avisa de interacciones en redes sociales o permite consultar información acerca del tráfico y el estado de las carreteras.

A nivel dinámico se añade una nueva dirección asistida electromecánica y una suspensión con un nuevo tarado más duro, aunque la dureza y el comportamiento de ambos puede regularse mediante el Drive Profile, que ofrece dos modos de conducción: confort y sport.

La gama mecánica se ha centrado en cumplir la normativa EU6, y está compuesta por cinco gasolinas y tres diésel. El de acceso es el 1.0 tricilíndrico atmosférico de 75 CV, que también está disponible como TSI de 95 o 110 CV. Continúa el 1.2 TSi de 90 CV y el más potente de la oferta de gasolina es el 1.4 TSI de 140 CV.

Las opciones diésel tres motores 1.4 TDI tricilíndricos de tres niveles de potencia: 75, 90 y 105 CV. Este último, que supone el mayor volumen de ventas del modelo, es el que pude probar combinado con una caja de cambios manual de cinco velocidades y montado en una unidad con carrocería ST con acabado FR.

En una ruta de más de hora y media que combinaba tramos por ciudad, autopista y carreteras de montaña (y siempre limitando los estrictos límites de velocidad que hay en Barcelona) conseguí dejar su consumo en unos 5,7 litros, lo que no está mal aunque queda algo lejos de los 3,7 ponderados homologados por la marca.

Sin duda algo que ayuda a contener el gasto es la presencia del Start/Stop, que actúa bastante rápido y enciende el motor en cuanto pisas el embrague, algo que pude comprobar repetidas veces en un tráfico bastante más denso del que hubiese deseado. 

Hablando de la conducción propiamente dicha, no se trata de un motor excesivamente brioso, pero cumple en autopista. A la hora de hacer curvas en montaña si es necesario jugar con la segunda y la tercera, apurándolas, para mantener un buen ritmo en subidas, y se nota la nueva dirección, que permite guiar el coche de una manera más fina.

Un pero para esta motorización es que, sobre todo en primera, es algo ruidoso.

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