Son los mejores eléctricos en autonomía, pero en realidad su único aspecto en común es que se mueven con la energía de sus baterías, porque cada uno tiene un tamaño y planteamiento diferentes. Esta diversidad distorsiona un poco el resultado de la prueba, porque beneficia a los más grandes y perjudica a los pequeños, BMW y Renault, que ofrecen un interior más justo.

Pero es la consecuencia de una oferta de modelos a pilas todavía incipiente y sin suficientes alternativas equivalentes. Así, se impone el Volkswagen e-Golf, porque es el más completo como familiar. Pero si se valoran solo los aspectos específicos de los coches eléctricos, el mejor es el Renault Zoe, líder claro en autonomía.

El e-Golf ofrece las virtudes de sus hermanos de gama en cuanto a imagen, espacio, presentación y calidad de conjunto, y añade las de los eléctricos, con un funcionamiento silencioso y relajante, y un coste de uso mínimo: unos 1,5 euros cada 100 kilómetros. Además, la versión a pilas aporta el mejor equipo de serie, sobre todo en seguridad, y tiene la pega habitual de los coches de baterías: es caro, desde 38.020 euros (sin descuentos y ayudas), y ofrece una autonomía limitada: 300 kilómetros oficiales, de 210 a 250 en uso real y 233 en la prueba.

El Hyundai Ioniq ha sido segundo en la prueba y la gran sorpresa. Tiene una línea moderna, un interior bien aprovechado, un buen comportamiento y un completo equipo de serie. Aunque equipa las baterías más pequeñas, (28 kWh), es muy eficiente al aprovecharlas, y anuncia 280 kilómetros de rango oficial, de 200 a 240 en uso real y 215 en la prueba.

El Nissan Leaf, el pionero, es tercero y destaca por su espacio interior, sobre todo en las plazas traseras, y su confort de marcha. Pero acusa el paso del tiempo: salió en 2010, y de hecho se acaba de desvelar su sustituto, que llegará en 2018. El actual ofrece 250 kilómetros de autonomía oficial, de 160 a 220 en uso real y 172 en la prueba.

El Renault Zoe y el BMW i3 se sitúan a continuación, penalizados ambos por su tamaño, con un interior más limitado y un comportamiento menos consistente. Pero el primero es el que ofrece la mayor autonomía: 403 kilómetros oficiales, entre 280 y 320 en uso real y 282 en la prueba. Y es el más asequible: desde 24.485 euros (sin ayudas) si se alquilan aparte las baterías: 69 euros al mes (hasta 7.500 kilómetros al año).

El BMW i3, en cambio, es el eléctrico más sofisticado, con un diseño distintivo, chasis de fibra de carbono, el motor más potente y prestaciones superiores. Anuncia 300 kilómetros de rango oficial, de 200 a 240 en uso real y 201 en la prueba. Pero tiene solo cuatro plazas, un maletero muy justo y un precio elevado.

Al margen de puntuaciones, estos cinco modelos reflejan el desarrollo actual del vehículo eléctrico, con sus virtudes y carencias. Entre las últimas sobresalen un precio aún excesivo y la autonomía, que les impide cumplir como coche único de la casa y limita su mercado al segundo vehículo de la familia o a nichos específicos, como los urbanitas o los ciudadanos insulares, que realizan kilometrajes diarios con menos variables y más ajustados.


PRIMERAS IMPRESIONES

* En breve ofreceremos los resultados completos de la prueba.

• CONDUCCIÓN

Todos presentan aspectos comunes derivados de su propulsión eléctrica: las baterías hacen que sean más pesados de lo habitual en su tamaño, no llevan cambio de marchas, aunque funcionan como un automático, y tienen comportamientos menos ágiles y prestaciones limitadas: responden al instante al acelerador y lo hacen muy bien hasta 60-80 km/h, pero después pierden empuje y su velocidad máxima es inferior. Además, incluyen programas de conducción ecológica que reducen las prestaciones para aprovechar mejor las baterías.

• VIDA A BORDO

A los dos más pequeños, BMW y Renault, les penaliza el tamaño: 3,99 y 4,08 metros. El i3 tiene solo cuatro plazas y un maletero justo. El Zoe puede alojar cinco personas, aunque algo apretadas atrás en anchura y espacio para las piernas, como cualquier utilitario. Pero ofrece un acceso cómodo y un maletero amplio y similar al de sus rivales mayores. Aunque el Nissan es más estrecho que el Volkswagen y el Hyundai, lleva los asientos más altos y tiene más espacio para las piernas atrás, pero con un maletero menos aprovechable.

• DETALLES

Volkswagen e-Golf. El espacio y calidad de acabado de todos los Golf.
Hyundai Ioniq Electric. Soluciones ingeniosas y huecos para todo.
Nissan Leaf. Amplio y cómodo, pero con un maletero poco práctico.
Renault Zoe. Pequeño, con un acceso fácil y mucha información.
BMW i3. Futurista y diferente, pero con solo cuatro plazas.

• IMAGEN Y DISEÑO

El Volkswagen reúne toda la presencia y elegancia del Golf, y añade un interior más sofisticado y acabado al detalle que le distingue. El BMW es el más vanguardista por fuera, pero con solo cuatro plazas y un acceso incómodo atrás. El Zoe se inspira en el Clio, con un frontal potente y un lateral de trazos muy limpios, y por dentro es el más sencillo y económico. Al Ioniq le penaliza la parrilla de plástico del frontal, de aspecto pobre y muy poco agraciada, pero tiene una silueta atractiva y moderna. El Nissan tiene el diseño más visto, con una carrocería más alta y voluminosa, y faros saltones y aparatosos. Y añade un interior práctico que aplica un estilo tecno y futurista en la instrumentación, pantalla central…

• AUTONOMÍA Y EFICIENCIA

La autonomía es la clave de los eléctricos, y los 40 kWh de capacidad de las baterías del Zoe (el equivalente al depósito de un coche convencional) son imbatibles. Pero las cifras de la prueba están lejos de las oficiales de Renault (403 kilómetros), en parte por el exigente recorrido y también por el calor (35 a 40 grados), que obligaron a llevar conectado el aire acondicionado (22 grados). En estas condiciones, el mejor ha sido el Zoe con 292 kilómetros de autonomía en la prueba, seguido del e-Golf con 233, Ioniq con 215, i3 con 201 y Leaf con 172.

• PRECIOS Y EQUIPAMIENTO

Los coches eléctricos siguen siendo más caros, pero con el Plan Movea y los descuentos rozan la competitividad. El más asequible es el Nissan Leaf, 21.660 euros con los 10.000 de rebaja que tiene ahora, casi como un compacto tipo Golf de su tamaño. Le siguen el Renault Zoe (26.885) y el Hyundai Ioniq (27.300). Y el VW e-Golf y el BMW i3 suben a 29.600 y 30.520 euros con ayudas incluidas.

CONCLUSIÓN

Victoria clara del Volkswagen e-Golf, que reúne las ventajas del superventas alemán, desde su imagen hasta el sentido práctico, y las de los eléctricos, como el silencio de marcha y el coste de uso. Sale caro y no domina en autonomía, pero viene muy equipado. Le sigue el Hyundai Ioniq, más grande, con un tacto refinado y un comportamiento conseguido, y destaca por su eficiencia al aprovechar las baterías. El Nissan Leaf es tercero gracias a su amplitud atrás y su precio más competitivo, y acusa su veteranía en la imagen. Y le siguen el Renault Zoe y el BMW i3, más pequeños y con menos espacio interior. Pero el primero es el mejor como eléctrico y lidera con diferencia la autonomía. El otro sale caro, pero reúne un diseño distintivo, soluciones avanzadas y la exclusividad de BMW.