¿Qué ocurriría si los ingenieros de Aston Martin pudieran diseñar un coche sin preocuparse por los costes, las normativas de homologación o las leyes de la física?
Probablemente el resultado sería algo muy parecido al nuevo Aston Martin Dreadnought, un SUV blindado concebido para soportar situaciones extremas, equipado con un rugido de motor V12 y preparado para enfrentarse a cualquier escenario imaginable.
Hay una única pega: nunca llegará a la carretera.
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Porque el Aston Martin más radical jamás creado existe únicamente dentro del universo de Call of Duty: Modern Warfare 4, donde la marca británica ha colaborado con Infinity Ward y Activision para desarrollar un vehículo que rompe completamente con todo lo que conocemos de la firma de Gaydon.

Un Aston Martin pensado para la guerra
El Dreadnought no es un SUV de lujo convencional. Su diseño recuerda al de un vehículo militar de operaciones especiales, con una carrocería completamente blindada, enormes protecciones exteriores y un aspecto intimidante desde cualquier ángulo.
Los diseñadores han podido trabajar sin ninguna limitación técnica, imaginando cómo sería un Aston Martin capaz de sobrevivir en un entorno de combate. El resultado incorpora tracción integral, depósitos de combustible de gran capacidad, compartimentos específicos para armamento y una estructura preparada para resistir situaciones que ningún modelo de producción tendría que afrontar.

Su propio nombre ya anticipa sus intenciones. Dreadnought, que puede traducirse como «sin miedo a nada», también rinde homenaje a los acorazados británicos que revolucionaron la guerra naval a comienzos del siglo XX.
Con el sonido de un auténtico V12
Aunque todo sea digital, Aston Martin no ha querido renunciar a uno de los elementos que mejor definen su personalidad.
El Dreadnought incorpora el sonido real de un motor V12, recreado para que los jugadores identifiquen inmediatamente el carácter de la marca incluso en mitad de un combate virtual.
También mantiene algunos de los rasgos estéticos más característicos de la firma británica, como la pintura Chiltern Green, una carrocería de fibra de carbono o un habitáculo tapizado en cuero Oxford Tan, donde incluso aparecen detalles metálicos en acabado dorado.

Más que un simple coche de videojuego
A simple vista puede parecer una curiosidad para los aficionados a los videojuegos, pero detrás hay una estrategia mucho más ambiciosa.
Aston Martin reconoce que quiere acercar su imagen a una generación que quizá todavía no pueda comprar uno de sus deportivos. El objetivo es que millones de jugadores entren por primera vez en contacto con la marca mientras recorren los escenarios de Modern Warfare 4.
Para lograrlo, el fabricante ha trabajado junto a los desarrolladores del juego en aspectos como la física del vehículo, las animaciones, el comportamiento dinámico e incluso la acústica, intentando que el Dreadnought se sienta como un auténtico Aston Martin pese a existir únicamente en un universo virtual.

Un Aston Martin que nunca veremos en la calle
El Dreadnought estará disponible desde el lanzamiento de Call of Duty: Modern Warfare 4, previsto para el 23 de octubre, y podrá utilizarse en modos como Warzone y DMZ.
No habrá listas de espera, ni configurador, ni posibilidad de encargarlo en un concesionario. Tampoco será necesario un permiso de conducir para ponerse a sus mandos.

Pero sí demuestra hasta dónde está dispuesta a llegar Aston Martin para explorar nuevos territorios. Porque, aunque nunca ruede por nuestras carreteras, este SUV blindado con alma de V12 probablemente sea uno de los modelos más espectaculares que haya firmado la marca británica en toda su historia.
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