Supercoches

Ford Mustang Mach 1: muchos caballos al mejor precio

La versión más potente del icónico deportivo cautiva al volante pero exige técnica. Es el modelo de gran potencial más asequible del mercado.

Ford

El Ford Mustang Mach 1 rinde 46t0 CV y presenta una imagen llamativa e inconfundible.

No es esa deportividad que busca las máximas prestaciones, eficacia y perfección en el comportamiento, como se entiende en Europa. Pero la propuesta del modelo de Ford tiene otros valores más clásicos que también valen. Desde un nombre mítico y una silueta icónica, hasta el sonido y la respuesta inimitables de su motor V8 atmosférico, la propulsión trasera irrenunciable y sobre todo el precio.

Porque incluso con el coste del transporte, las tasas y la carga impositiva de aquí, no hay nadie que venda en España un deportivo con motor 5.0 V8 de 460 CV, como el que equipan los Ford Mustang Mach 1 2021, por menos dinero: 62.970 euros (cambio manual de seis marchas) y 65.970 euros (automático de 10 velocidades).

Ofrece la mejor relación entre precio y potencia de todos los deportivos del mercado manteniendo las prestaciones de un purasangre: 4,4 segundos de 0 a 100 km/h y 267 km/h. Pero a cambio, exige también entender y aceptar su carácter. Porque no se hace amigo desde el primer momento, hay que ganárselo con tacto, como con los buenos caballos que le dan su nombre. En realidad, son solo algunas de las características que le han convertido en el deportivo más vendido de todos los tiempos y el modelo de referencia en su clase, al otro lado del Atlántico.

Estos son sus argumentos destacados:

Imagen icónica

Al margen del precio, el Ford Mustang mantiene casi inalterado el encanto del modelo pionero de 1964, con su morro largo y prominente la zaga baja y muy corta. Y las versiones Mach 1, que recogen siempre todos las tecnologías deportivas más avanzadas de Ford y sus legendarios socios de Shelby, añaden también otros elementos suplementarios que realzan su imagen y deportividad, como una parrilla específica, la banda vertical en color negro sobre el capó delantero, y las tres grandes tomas de aire integradas en el parachoques. Y también una serie de mejoras aerodinámicas, como el difusor trasero del Mustang Shelby 350 y otros detalles, que le permiten aumentar un 22% el apoyo a alta velocidad.

Por lo demás, el interior ofrece cuatro plazas, las traseras justas en espacio para las piernas, y un maletero aceptable de 408 litros, así que no sacrifica en exceso el sentido práctico. Incluye unos buenos asientos delanteros que sujetan bien, y está decorado con buen gusto en un estilo Racing a la altura de sus prestaciones.

Corazón poderoso

Los Mach 1 equipan el motor 5.0 V8 atmosférico de 460 CV y 529 Nm de par (fuerza de empuje). Este deportivo de propulsión trasera está disponible con dos cajas de cambios, una manual de seis marchas, con la última muy larga para llanear en autopista, dirigida a los puristas, y una automática de 10 velocidades más práctica en el día a día y mucho más fácil y agradable de conducir: el desarrollo en décima marcha es casi clavado al de la sexta de la caja manual.

Prestaciones elevadas: hasta 267 km/h

Aunque no se puede decir que los Mach 1 sean ligeros, 1.839 y 1.861 kilos según el cambio, respectivamente, están en línea con los nuevos BMW M3/M4, por poner una referencia conocida. Y la potencia es más que suficiente para mover el peso sin esfuerzo y ofrecer prestaciones de superdeportivo: 4,8 segundos de 0 a 100 km/h y 267 km/h con cambio manual y 4,4 segundos y 249 km/h con el otro. Pero en realidad, estos coches están cada vez más pensados para rodar en trazados cerrados y de hecho, incluye un programa de conducción (Circuito) con reglajes específicos para pista.

Músculo y vitaminas

La potencia sin control no sirve de mucho, y ha sido siempre el talón de Aquiles de los deportivos norteamericanos, desde los legendarios Corvette a los Camaro. Pero Ford ha puesto manos a la obra para solventarlo. Así, el Mach 1 equipa una buena batería de soluciones eficaces, como la suspensión magnética MagneRide con control electrónico, subchasis y componentes de los elitistas Mustang Shelby 350 y 500, muelles delanteros y estabilizadoras más rígidas, y un diferencial de deslizamiento limitado.

Y también un generoso equipo de ruedas, con llantas de 19” y neumáticos Michelin Pilot Sport 4 en medidas 255/40/19 delante y 275/40/19 detrás. El armamento se completa con unos frenos Brembo que incluye pinzas de seis pistones delante y permiten pasar de 100 km/h a cero en apenas 32 metros.

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Mucho carácter

Todo este arsenal permite al Mustang digerir en gran parte el aumento de potencia de la versión Mach 1, la más potente que ha llegado a Europa de forma oficial, ahora por primera vez. Pero no es un deportivo que se muestre amigable desde el primer momento. Y exige entenderle y sobre todo respetarle, porque corre mucho. De entrada hay que acostumbrarse al motor, en especial con el cambio manual. Y es que pide llevarle alto de vueltas, porque da el par máximo a 4.900 y por debajo de 3.500 se queda medio dormido. Después, a partir de ahí, responde con mucha alegría y al llegar a 6.000 revoluciones se transforma en un coche de carreras y se va al galope hasta 7.400, que es donde corta. Pero con el cambio automático apenas cae 1.000 vueltas cuando se sube una marcha, y vuelve a escalarlas en un parpadeo, porque tiene tantas, nada menos que 10, que se puede permitir el lujo de llevarlas muy juntas.

Exigente al volante

En el comportamiento también exige tiempo para considerarle un amigo. Porque se trata de un propulsión trasera muy potente y demanda cierta técnica al conductor, al menos si pretende sacarle partido, en especial en circuito. La dirección no es tan rápida como se espera en un deportivo radical y tiene un tacto demasiado eléctrico que no transmite lo que pasa entre la rueda y el asfalto. Y la suspensión Magnetic Ride va muy bien en cuanto a sujetar la carrocería y absorber las irregularidades.

Así en conducción tranquila e incluso alegre, se comporta bien en cualquiera de sus programas de conducción (Normal, lluvia/nieve (piso deslizante) y Circuito, aunque el último es demasiado seco para la calle. Pero obedece a lo que se le ordena, entra bien en la curva y se muestra obediente.

En cambio, en asfaltos gastados, con polvo o poco agarre, como los de la zona de la Costa del Sol donde fue la presentación, no se siente muy sujeto y aplomado de atrás. Y aunque parece noble de reacciones, lleva tiempo coger confianza. Eso sí, frena de maravilla y el cambio automático permite disfrutar mucho el motor, ya sea su poderío o ese sonido inconfundible de los V8.

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