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El pequeño código QR que esconden las llantas de algunos coches tiene una función que casi nadie conoce

Madrid |

No lleva a una página web ni desbloquea ninguna función. Esta pegatina tiene una misión más importante dentro de la fabricación del coche.

Código QR llantas

Esta pegatina se puede encontrar en las llantas de algunos coches nuevos.

Cada vez es más habitual descubrir pequeños detalles en un coche que despiertan la curiosidad. Un punto de color en un neumático, unas marcas en el parabrisas o una inscripción en los faros que parece esconder algún mensaje.

Ahora hay otro elemento que empieza a llamar la atención de muchos conductores: un pequeño código QR pegado en una de las llantas.

A simple vista parece una pegatina cualquiera. Lo más lógico es pensar que, al escanearla con el móvil, aparecerá información sobre el vehículo o alguna página del fabricante. Pero la realidad es muy distinta.

En las imágenes que acompañan este artículo puede verse ese adhesivo en las llantas de un Jaecoo 5. Al escanearlo no aparece ninguna información útil para el conductor, sino una combinación de números y letras que, a primera vista, parece no tener ningún sentido.

Y precisamente ahí está la clave.

Esta es la llanta del Jaecoo 5.

No está pensado para el conductor

Ese código QR no se ha colocado para que lo utilice el propietario del coche. Su función está completamente ligada al proceso de fabricación.

Según nos ha explicado un portavoz de la propia marca, el código contiene la referencia de la pieza (en este caso, 203001401AA) junto con otros caracteres de control que permiten identificar aspectos como el lote de producción, la fecha de fabricación o la trazabilidad de esa llanta dentro de la cadena de montaje.

Es decir, actúa como una especie de DNI de la pieza.

Gracias a esa identificación, tanto el proveedor que fabrica la llanta como la planta de producción donde se ensambla el vehículo pueden saber exactamente de qué lote procede, cuándo se fabricó o por qué controles de calidad ha pasado antes de montarse en el coche.

La trazabilidad mediante códigos QR es una práctica habitual en la industria del automóvil porque permite seguir el recorrido de cada componente a lo largo de todo el proceso de producción.

Este otro código QR permite acceder a los bomberos a la hoja de rescate de los pasajeros del vehículo.

Mucho más habitual de lo que parece

Aunque este adhesivo llame la atención por estar colocado en una zona relativamente visible, lo cierto es que este tipo de códigos de identificación están repartidos por prácticamente todo el vehículo.

Si se levanta el capó, se desmonta un revestimiento interior o se observa cualquier pieza que normalmente queda oculta, es fácil encontrar etiquetas muy parecidas. Algunas incorporan códigos QR, otras utilizan códigos de barras o sistemas similares, pero todas cumplen la misma misión: identificar cada componente de forma rápida y precisa.

Para el operario de una fábrica basta un simple escaneo para acceder al historial de esa pieza, verificar que corresponde al vehículo correcto o registrar su paso por una determinada estación de montaje.

Fábrica de coches eléctricos.

En caso de detectar un defecto de fabricación, estos sistemas también permiten localizar con rapidez qué vehículos montan un determinado lote de componentes, agilizando las comprobaciones y, si fuera necesario, una campaña de revisión.

¿Hay que quitar la pegatina?

Es una duda bastante habitual entre quienes descubren uno de estos adhesivos por primera vez.

En realidad, no es necesario hacer nada. La pegatina no afecta al funcionamiento del vehículo ni requiere ningún mantenimiento. Con el paso del tiempo puede despegarse por efecto de la lluvia, los productos de limpieza o los cambios de temperatura, pero su misión ya estará cumplida mucho antes.

Toda la información importante queda registrada en los sistemas internos del fabricante, de modo que la desaparición de la etiqueta no supone ningún problema para el propietario.

Un operario de una de las fábricas de Audi manipula piezas de un automóvil.

Un pequeño detalle que habla de cómo se fabrica un coche

Hace años, un automóvil era poco más que un conjunto de miles de piezas ensambladas con precisión. Hoy sigue siéndolo, pero cada uno de esos componentes deja un rastro digital que permite conocer su origen, su recorrido por la fábrica y los controles que ha superado antes de llegar a manos del cliente.

Ese pequeño código QR de la llanta del Jaecoo 5 es un buen ejemplo. No sirve para acceder a un manual, activar una función oculta ni obtener información para el conductor. Su verdadero valor está en algo mucho menos visible, pero mucho más importante: garantizar la trazabilidad de una pieza dentro de un proceso industrial en el que intervienen cientos de proveedores y miles de componentes.

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Alfredo Rueda Perfil de Alfredo Rueda en Linkedin

Periodista especializado en motor desde hace más de 20 años, ha trabajado en diferentes gabinetes de prensa (Federación Española de Automovilismo o Circuito del Jarama) y medios especializados (Motor 16, Marca Motor o Auto Bild). Apasionado de coches, motos y, ahora también, de los cacharros con alas.

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