Para mantener la atención en la carretera

Los sistemas HUD de proyección de datos permiten consultar información relevante sin tener que desviar la mirada del tráfico

Para mantener
la atención en la carretera

Cada segundo de atención resulta vital. De la misma forma que los volantes multifunción, con mandos integrados, permiten cambiar la emisora de radio o llamar por teléfono sin tener que apartar la vista de la carretera, los nuevos sistemas HUD o de proyección de datos sobre el parabrisas llevan el concepto a una dimensión más completa. Y es que hacen posible, por ejemplo, consultar los mapas e indicaciones del navegador sin tener que desviar la mirada del tráfico. Con automóviles cada vez más avanzados, el conductor ha de gestionar una cantidad de información que crece en progresión geométrica, y la mejor forma de consultarla sin riesgos es hacerlo leyéndola sobre la propia carretera. A 120 km/h, basta mirar un segundo a la consola central para que el coche recorra 33 metros sin que el conductor tenga el control absoluto.

Desde hace ya algunos años, los fabricantes están trabajando para perfeccionar un sistema cuyas siglas en inglés son HUD (Head-Up Display), algo así como ver la pantalla con la cabeza alta. El dispositivo fue inventado y desarrollado por la industria militar de aviación, para que los pilotos de combate pudieran fijar sus objetivos al mismo tiempo que controlaban el resto de parámetros de vuelo. En el automóvil, la idea es la misma, aunque toma dos formas principales. Hay sistemas de proyección directa, sobre el propio cristal, y otros más sencillos y económicos que proyectan los datos sobre una lámina plástica escamoteable, situada entre el conductor y la luna delantera.

Precios desde 500 euros

Los primeros HUD aplicados a los automóviles contenían información básica, como la velocidad, revoluciones e intermitentes, y en un solo color. Esos eran los datos que plasmaba en su parabrisas el Chevrolet Corvette C5, el deportivo que General Motors importó a España en 1988 y que se convirtió en el primer coche con proyección de datos en el cristal.







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HUD de Mini, de proyección indirecta.




Hoy en día el dispositivo está en plena expansión. La mayoría de fabricantes de prestigio (BMW, Mercedes, Lexus, Audi) lo ofrecen en sus modelos, ya sea como equipo de serie u opcional (desde unos 1.600 euros), mientras que en los vehículos más populares la disponibilidad es reducida y suele limitarse además a los sistemas de proyección indirecta, con lámina plástica (desde unos 500 euros). Citroën, Peugeot y Mini utilizan esta solución; Honda y Toyota, por su parte, recurren a la proyección directa, aunque monocroma.

Desde 1988, los HUD han evolucionado mucho y bien. Inicialmente proyectaban poca información y en un solo color. Además la visión de los dígitos no era demasiado nítida, y según como incidiera el sol sobre el parabrisas, podían llegar a no verse casi nada. Actualmente, las proyecciones son en diferentes colores (incluso forman imágenes), y la información se ha multiplicado. Aparte de la velocidad, el cuentavueltas o los intermitentes, se pueden leer las señales de tráfico, el nivel de combustible, la distancia de seguridad con el vehículo precedente… Pero, quizá, la mayor aportación consista en poder seguir las indicaciones del navegador GPS sin tener que apartar la vista de la carretera constantemente para mirar los mapas hasta llegar al destino.







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HUD de Mercedes (Clase C).




Las propuestas más modernas permiten también seleccionar la información que se desea visualizar, para que el conductor se centre en lo que realmente necesite y que la abundancia de datos no resulte contraproducente y pueda producir distracciones. Asimismo, todos los sistemas disponibles en el mercado se pueden apagar.

Cómo funciona

El HUD está compuesto por tres elementos. El primero se denomina combinador, que es la superficie donde se proyecta la imagen. Puede ser directamente sobre el parabrisas, en una zona del mismo debidamente tratada para una proyección más clara, o el sistema indirecto de lámina plástica. El segundo elemento es el proyector, que es el encargado de generar la imagen de la información y dirigirla hasta el combinador. Normalmente, el proyector está oculto detrás de la visera que cubre el cuadro de instrumentos del vehículo, en un hueco por el que sale la luz que se proyecta en el cristal delantero. Por último, la unidad de computación es la que procesa los datos que nos suministra el aparato.







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HUD de Lexus (RX 450h), monocromo.




La información sobre el parabrisas en el campo de visión del conductor se generaba, en los HUD pioneros, por medio de haces de luz digitales, por lo que sólo podían sobreimpresionar números y signos básicos. La evolución del sistema llevó a la aplicación de luces led, que ofrecen una mayor nitidez y permiten además dibujar imágenes complejas, como una señal de tráfico o el panel que indica la próxima salida de la autopista.

La última evolución en este campo es la utilización del láser. La marca británica Land Rover acaba de anunciar la incorporación, para su modelo Evoque, de un nuevo dispositivo HUD con calidad casi fotográfica que adopta técnicas holográficas láser, capaces de estabilizar con gran precisión la saturación del color, el brillo y el contraste de las imágenes, logrando una nitidez superior a la del sistema led, incluso con luz solar directa.

La alternativa: sistema portátil

Si se tiene un coche que no puede montar de fábrica sistema HUD, hay alternativas para solucionarlo. La industria auxiliar ofrece un variado catálogo de modelos que pueden integrarse en el vehículo de una forma fija o portátil.

Los sistemas fijos deben ser instalados en un servicio oficial o tienda especializada. Allí, un experto asesorará sobre qué modelo se adapta mejor a las características del automóvil en cuestión. La instalación conecta el aparato a los cables del velocímetro, del que captan la información para proyectarla después en el parabrisas. Según la calidad del modelo, éste puede combinarse con un navegador GPS, que también ofrecerá la información sobreimpresa en la luna delantera.

Si se prefiere apostar por un modelo portátil, no se conectará cable alguno, y el dispositivo recabará la información necesaria por satélite, a través del GPS.

En Internet se pueden encontrar múltiples modelos de HUD portátiles. Suelen tener una forma plana y rectangular, y se ubican, por lo general, sobre el salpicadero, justo bajo la zona donde queremos que se proyecte la información.

La gama de precios comienza en 42 euros y va subiendo a medida que los modelos ofrecen mayores prestaciones. La marca Garmin, por ejemplo, ofrece una de las propuestas más sofisticadas: cuesta 149 euros y cuenta con una base que hace de soporte pivotante y permite regular la altura del aparato y de la proyección.

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