Hubo un tiempo en el que los faros de un coche tenían una única misión: iluminar la carretera. Después llegaron las luces LED, los sistemas matriciales y las tecnologías capaces de apagar determinadas zonas del haz para no deslumbrar a otros conductores. Ahora, algunos fabricantes chinos están llevando la idea mucho más lejos.
La demostración más llamativa la protagoniza el Huawei Aito M9. En este SUV, el conductor puede dibujar una figura o escribir un mensaje en la pantalla central del vehículo y, pocos segundos después, verlo proyectado sobre una pared cercana mediante los propios faros delanteros.
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Cuando los faros dejan de ser simples faros
La clave está en el sistema de iluminación inteligente denominado xPixel, desarrollado por Huawei para algunos de los modelos con los que colabora en China. Cada faro incorpora un dispositivo digital basado en millones de microespejos capaces de inclinarse a gran velocidad para dirigir la luz con enorme precisión.
Gracias a esta tecnología, el vehículo puede proyectar textos, iconos, gráficos e incluso dibujos creados por el usuario mientras permanece estacionado. En la práctica, el sistema transforma los faros en una especie de proyector de alta resolución integrado en el propio automóvil.

Mucho más que una curiosidad tecnológica
Aunque esta capacidad es la que más llama la atención en las redes sociales, los fabricantes defienden que la utilidad real va mucho más allá del simple entretenimiento. La misma tecnología puede utilizarse para proyectar indicaciones visuales relacionadas con la conducción.
Flechas luminosas durante las maniobras de aparcamiento, advertencias de seguridad o señales visuales destinadas a mejorar la comunicación con peatones y otros usuarios de la vía, son algunas de las funciones muy valiosas que puede desempeñar. La filosofía es sencilla: si el software de un vehículo es capaz de generar información útil, los faros se convierten en una nueva superficie donde mostrarla.
Buena parte de estas innovaciones están apareciendo en fabricantes chinos que compiten cada vez más mediante tecnología y equipamiento. Además de Aito, otras marcas como Zeekr o IM Motors también trabajan con sistemas de iluminación avanzados capaces de proyectar símbolos o elementos gráficos utilizando la óptica del vehículo.
La seguridad sigue marcando los límites
Precisamente porque estos sistemas tienen capacidad para mostrar mensajes o gráficos complejos, los fabricantes han establecido importantes restricciones de funcionamiento.
La posibilidad de escribir textos personalizados o proyectar animaciones queda limitada a situaciones en las que el vehículo está detenido. Cuando el coche circula, las funciones más espectaculares se bloquean para evitar distracciones que puedan afectar a la seguridad vial.
Durante la conducción, el sistema queda reservado principalmente para aplicaciones relacionadas con la asistencia al conductor, la navegación o las advertencias de seguridad.
Los coches actuales ya son capaces de actualizarse por internet, incorporar asistentes de inteligencia artificial y ejecutar funciones que hace pocos años parecían imposibles. Los faros son el siguiente elemento que está evolucionando rápidamente. La pregunta ya no es únicamente cuánto iluminan, sino qué pueden hacer además de iluminar. Y en esa carrera, los fabricantes chinos parecen decididos a llevar la delantera.

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