Si tienes uno de estos cinco fallos, no vas a superar la ITV

Casi uno de cada cinco coches son rechazados por la inspección técnica. El 27% de los defectos graves detectados se debe al alumbrado.

Si tienes uno de estos cinco fallos, no vas a superar la ITV

El 27% de los defectos graves en la ITV es culpa del alumbrado. / TÜV Rheinland

Pasar la ITV no es un trámite que se solvente con acudir, pagar y firmar. En 2015 (último año con datos completos), el 16% de los coches suspendieron en España la inspección técnica de vehículos porque fueron considerados no aptos para circular. Según los datos de Tumejoritv.com, las cifras más llamativas son las de Asturias: la tasa de rechazo se elevó al 33,2%.   

De este examen solo se libran los coches de menos de cuatro años. El resto, millones de vehículos, deben someterse a la prueba cada año para garantizar que no ponen en riesgo a sus ocupantes ni al resto de los usuarios de la vía. Olvidarse de esta obligación, aparte de un peligro, es también una temeridad económica: la sanción por circular sin haber pasado la ITV alcanza los 200 euros.

También está penado poner en marcha el coche cuando el resultado de la inspección ha sido desfavorable (salvo para llevarlo directamente al taller), y la multa en este caso es igualmente de 200 euros. Y cuando la inspección es negativa (por defectos muy graves), el coche solo puede moverse remolcado por una grúa. De lo contrario, la sanción asciende a 500 euros.

Para evitar estos problemas anteriores (y el mero engorro de acudir a la ITV y tener que volver después), conviene saber cuáles son los defectos más comunes que impiden aprobar la inspección, solventarlos anticipadamente y, entonces sí, someterse a la prueba.

ALUMBRADO Y SEÑALIZACIÓN

> Representan el 27% de los defectos graves
Las luces del coche son a veces fuente de problemas: traen más multas de las esperadas y en la ITV causan una elevada tasa de rechazo. Hay varios defectos que se consideran graves en la inspección, como, por ejemplo, que no funcionen: ninguna de las luces de carretera (las largas), alguna de las luces de cruce, las luces antiniebla traseras, la luz de marcha atrás, alguno de los intermitentes (o la intermitencia es irregular), ninguna de las luces de freno, ninguna de las luces de posición traseras o ninguna de las delanteras. También se considera falta grave que no haya iluminación de la matrícula trasera o que sea de un color no reglamentario.

• ¿Cómo prepararse? No puede ser más sencillo: basta poner la llave en posición de contacto y probar que funcionan todas las bombillas, sin olvidar las luces de marcha atrás ni las de freno. Mejor si se hace con ayuda; si no, frente a una pared blanca.

EMISIONES CONTAMINANTES

> Representan el 21,5% de los defectos graves
La emisión de gases contaminantes preocupa cada vez más y este es uno de los puntos a los que más atención se presta en las estaciones de ITV. Y como el parque automovilístico español es bastante viejo, los coches suelen tener problemas con él. Antes de nada, conviene que vayas con el nivel de aceite donde corresponde: si es insuficiente, no podrá hacerse la prueba y esto se considera defecto grave. También lo es el hecho de que se superen los niveles permitidos de gases lambda y de CO2. En los coches diésel se mira también el nivel de opacidad.

• ¿Cómo prepararse? En este caso resulta un poco más complicado percibir los defectos antes de tiempo. En todo caso, podemos estar avisados: si el coche se cala muy a menudo, quizá se deba a un fallo de la sonda lambda; si tienes un vehículo diésel y echa mucho humo negro al acelerar, tienes muchas posibilidades de ser rechazado

EJES, RUEDAS, NEUMÁTICOS Y SUSPENSIÓN

> Representan el 21,5% de los defectos graves
En la parte baja del vehículo hay mucho terreno en el que resulta fácil fallar. En cuanto a los neumáticos, no basta con que el dibujo tenga una profundidad superior a 1,6 mm. También hay otros defectos graves: si están mal montados, si no están homologados o si son diferentes en un mismo eje, si tienen bultos, deformaciones o grietas. En las ruedas, por su parte, no pueden faltar tornillos ni tuercas, ni tampoco golpes o defectos que puedan provocar pérdidas de aire.

• ¿Cómo prepararse? Aparte de comprobar el estado de los neumáticos (y mantenerlos en la presión adecuada), no está de más revisar en el taller los amortiguadores si el coche ha pasado ya los 100.000 kilómetros, especialmente si los guardapolvos están húmedos y sucios.

FRENOS

> Representan el 9% de los defectos graves
Aunque no presentan tantos problemas como otros apartados, en la ITV se tienen en cuenta muchos aspectos de los frenos. Por no entrar en un exceso de detalles técnicos, lo fundamental es evitar estos fallos graves: fuerza de frenado no progresiva, frenos que tardan en actuar, poca eficacia del freno de mano, recorrido del pedal demasiado largo o demasiado corto y líquido de frenos insuficiente.

• ¿Cómo prepararse? Muy pocos conductores tienen conocimientos de mecánica para verificar el estado de los frenos, pero no es difícil detectar algunos síntomas que indican avería: por ejemplo, pedal muy blando o muy duro, nivel de líquido insuficiente o color muy oscuro del líquido de frenos.

ESTADO EXTERIOR (CARROCERÍA)

> Representan el 6,5% de los defectos graves
No es el caso más común, pero el exterior del coche también puede echar para atrás una ITV. En esta fase se examina la conservación de los elementos externos como la carrocería, las matrículas o los retrovisores.

• ¿Cómo prepararse? El exterior del vehículo no debe presentar golpes con arista afiladas o cortantes. Además, en caso de impacto en el parabrisas o en los retrovisores, no debe suponer un problema de visibilidad para el conductor. Si ha recibido algún golpe o tiene una zona abollada, lo mejor será acudir al taller para que le confirmen si se trata de un defecto grave o leve.