La operación internacional Nimmersatt investiga una red que introdujo miles de vehículos accidentados en el mercado europeo de segunda mano tras reparaciones deficientes, generando más de 144 millones de euros en ingresos ilícitos.
Y es que comprar un coche de ocasión sin conocer su historial puede esconder riesgos mucho mayores que el desgaste habitual asociado al paso de los años.
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Diversas investigaciones internacionales han puesto al descubierto una trama organizada que habría introducido en Europa miles de vehículos declarados siniestro total en Estados Unidos para venderlos posteriormente como automóviles aparentemente aptos para circular.
El caso ha vuelto a situar el foco sobre uno de los mayores problemas del mercado de segunda mano: la falta de transparencia en el historial de determinados vehículos importados y el riesgo que supone para compradores que desconocen los daños sufridos previamente.
Una operación internacional contra el fraude
La investigación más reciente ha sido desarrollada en el marco de la operación Nimmersatt, coordinada por la Fiscalía Europea (EPPO) con el apoyo de Europol. Entre abril de 2025 y febrero de 2026 participaron alrededor de 1.000 agentes de policía, aduanas e inspección fiscal en varios países de la Unión Europea con el objetivo de desmantelar una organización dedicada a importar vehículos accidentados desde Estados Unidos, repararlos de forma superficial y revenderlos posteriormente en el mercado europeo de ocasión.

Según los datos difundidos por la Fiscalía Europea, al menos 16.500 vehículos llegaron al mercado europeo únicamente a través de Lituania. La investigación estima que esta actividad generó más de 144 millones de euros en ingresos ilícitos, mientras que las pérdidas fiscales asociadas superarían los 31 millones de euros.
Más allá del perjuicio económico, las autoridades consideran que el principal problema es el riesgo para la seguridad vial, ya que algunos de estos automóviles presentaban daños estructurales graves o reparaciones realizadas sin las garantías necesarias.
Vehículos con daños ocultos
Las investigaciones han documentado casos especialmente preocupantes. Entre ellos figuran vehículos con airbags manipulados, sistemas de seguridad ausentes o daños estructurales importantes que terminaron llegando a manos de compradores que desconocían completamente el historial real del automóvil.
El problema radica en que muchos de estos coches usados importados presentan un aspecto exterior aparentemente normal tras ser reparados. Sin embargo, los daños previos pueden afectar a componentes fundamentales para la protección de los ocupantes en caso de accidente.
Según las autoridades, parte de los vehículos eran reacondicionados utilizando componentes de baja calidad o incluso piezas falsificadas, reduciendo costes y aumentando el margen económico de los responsables de la trama.
Esto convierte la compra de determinados vehículos de segunda mano en una operación de riesgo cuando no existe acceso a información fiable sobre el pasado del coche.

Cuando las inspecciones no detectan el problema
Uno de los aspectos más llamativos de la investigación es que algunos de estos automóviles lograron superar las inspecciones técnicas obligatorias para circular en distintos países europeos.
En Alemania, por ejemplo, las autoridades investigaron más de treinta casos relacionados con profesionales del sector que habrían emitido certificados favorables pese a la existencia de daños relevantes o reparaciones deficientes. Algunos inspectores llegaron a ser condenados por delitos relacionados con sobornos y falsificación documental.
Las investigaciones también revelan que algunos de los implicados estarían vinculados a organizaciones criminales internacionales. Esto ha puesto de manifiesto que una inspección técnica puede no ser suficiente para detectar todos los antecedentes relevantes de determinados vehículos importados.

Por ello, cada vez cobra más importancia complementar la documentación oficial con información adicional sobre el historial del automóvil.
Un negocio multimillonario basado en vehículos siniestro total
Los datos recopilados por Carfax, proveedor especializado en historiales de vehículos, muestran la dimensión económica del fenómeno. Durante 2024 se exportaron cerca de 303.000 vehículos usados desde Estados Unidos hacia Europa. De ellos, aproximadamente 220.000 habían sido declarados siniestro total por las aseguradoras estadounidenses antes de abandonar el país.
El atractivo económico es evidente. La investigación recoge ejemplos de vehículos deportivos adquiridos en subastas por unos 10.000 euros tras sufrir graves daños y revendidos posteriormente por alrededor de 50.000 euros una vez reparados. Cuanto menor es la inversión realizada en la reparación, mayor es el beneficio obtenido por quienes participan en estas operaciones.

Este modelo de negocio convierte a los vehículos siniestro total en una fuente potencial de elevados beneficios, aunque con importantes consecuencias para la seguridad vial y para los consumidores.
Por eso es tan importante conseguir el historial del vehículo, ya que permite detectar aspectos tan relevantes como daños registrados anteriormente, declaraciones de siniestro total, posibles manipulaciones del kilometraje, cambios de titularidad, importaciones o modificaciones significativas en el uso del automóvil.
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