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¿Cómo se explica el descalabro del Renault Zoe en Euro NCAP?

Las últimas pruebas de seguridad lo han calificado con cero puntos y solo han adjudicado uno a otro eléctrico del Grupo, el Dacia Spring.

Zoe

Imagen de una prueba de colisión del Renault Zoe en los ensayos de Euro NCAP. / Euro NCAP

Cuando en 2013 salió a la venta el Renault Zoe exhibió cinco estrellas Euro NCAP, el máximo que concede el organismo independiente en sus pruebas de seguridad. ¿Cómo es posible que, siendo el mismo vehículo, pase de un sobresaliente al suspenso más estrepitoso en poco más de un lustro?

Para empezar, hay que tener en cuenta que el protocolo bajo el que se realizan las pruebas de seguridad en el Euro NCAP ha evolucionado considerablemente en los siete años que el Zoe lleva en el mercado. En ese tiempo las pruebas han recibido cinco modificaciones, entre las que se encuentra la simulación del choque lateral contra un poste y la valoración con una estrella para los vehículos que equipen de serie el frenado de emergencia (que no será obligatoria hasta 2022 para todos los modelos nuevos).

Por otro lado, el Zoe, un modelo a pilas que se mantiene como un superventas en toda Europa, ha recibido este mismo año ciertas actualizaciones que atañen a su diseño, sobre todo el salpicadero que es nuevo, una autonomía que ha aumentado y la dotación de equipamiento de seguridad con la adopción de nuevas tecnologías englobadas en el sistema ADAS.

Acabado básico

Entonces, ¿qué ha sucedido para que un coche que acaba de mejorar su equipo de seguridad caiga de lo más alto de la clasificación a lo más bajo?

Renault ha sido la primera en posicionarse, reconociendo el resultado de las pruebas realizadas al Zoe E-Tech Eléctrico según el protocolo implantado en 2020. Pero al mismo tiempo recuerda que sigue siendo un vehículo seguro y que, tras las sucesivas modificaciones introducidas en las pruebas de Euro NCAP, un mismo coche puede perder hasta dos estrellas por cada cambio.

Pero la razón principal del estrepitoso revés se basa en que para los test siempre se eligen unidades con el primer nivel de acabado, en este caso el Life, que, al ser la versión más barata de acceso, no equipa todo el conjunto de sistemas de seguridad ADAS de última generación de versiones superiores.

El problema más evidente es el desfase con las exigencias de seguridad que se están implantando en Europa, ya sean obligatorias u opcionales, que van a mayor velocidad de la que se renuevan los modelos. Y el Zoe ha recibido ahora la que será su última actualización antes de ser sustituido en 2024 por el R5, futuro modelo eléctrico popular de la marca.

El caso del Dacia Spring

El caso del Spring es distinto. Se trata de un modelo completamente nuevo y el eléctrico utilitario de Dacia ha recibido en sus primeras pruebas de seguridad una sola estrella. Desde el Grupo Renault, propietario de la marca, aclaran que el Spring es un vehículo del segmento A (ciudadanos) que cumple con las normas de seguridad europeas y que, al tratarse de un vehículo ligero, de tamaño reducido y precio asequible, prescinde de las tecnologías más costosas que sus clientes no están dispuestos a pagar.

El fabricante también puntualiza que la mayoría de los vehículos que circulan por Europa, incluidos los de segmentos superiores, tienen menos funcionalidades de protección que el Spring ya que, en su equipo de serie básico incluye, entre otros dispositivos, seis airbags, asistencia de frenada de emergencia y limitador de velocidad.

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