Honda continúa afinando su gama SUV y ahora le llega el turno al ZR-V, un modelo situado entre el HR-V y el CR-V que recibe una actualización centrada en reforzar su atractivo sin modificar la receta que tan buenos resultados le está dando.
Los cambios afectan principalmente al diseño, el equipamiento y la calidad percibida. No es una revolución, sino una evolución pensada para mantener al ZR-V como una de las propuestas más equilibradas entre los SUV híbridos de tamaño medio.
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El exterior gana presencia gracias a nuevos detalles en la parrilla, paragolpes revisados, nuevos diseños de llantas y una paleta de colores ampliada. Todo ello consigue una imagen más refinada sin alterar unas proporciones que siguen apostando por una estética elegante y deportiva.

Un interior que mejora en calidad y tecnología
Los cambios también llegan al habitáculo, donde Honda ha trabajado especialmente en los materiales, los acabados y la sensación de calidad.
La versión Sport incorpora una nueva pantalla digital de infoentretenimiento de 10,2
pulgadas para el conductor, que mejora la calidad gráfica y facilita la lectura de toda la
información de conducción.

El sistema multimedia continúa siendo uno de sus puntos fuertes, con conectividad inalámbrica para Apple CarPlay y Android Auto, además de un completo paquete de asistentes a la conducción.
El salpicadero mantiene un diseño limpio y muy funcional, aunque incorpora nuevos detalles decorativos y un equipamiento más completo según el acabado elegido.
La marca también ha reforzado el aislamiento acústico y el confort general de marcha, dos aspectos que ya situaban al ZR-V entre los SUV más agradables para viajar.
Y tanto la versión Sport como la Advance equipan ahora de serie el nuevo sistema de
cámara de monitorización del conductor (Driver Monitoring Camera, DMC), una
tecnología que supervisa el nivel de atención del conductor.

El sistema híbrido sigue siendo su gran argumento
Donde Honda ha preferido no tocar nada es bajo el capó. El ZR-V mantiene el conocido sistema e:HEV, formado por un motor de gasolina de 2.0 litros con dos motores eléctricos que trabajan conjuntamente para ofrecer 184 CV y una conducción especialmente suave con unos consumos contenidos.
A diferencia de otros híbridos, buena parte del tiempo es el motor eléctrico el encargado de mover el coche, mientras que el propulsor de gasolina actúa como generador cuando resulta más eficiente. El resultado es una respuesta muy progresiva, una conducción silenciosa y un funcionamiento especialmente agradable tanto en ciudad como en carretera.
Mismo precio
A pesar de las mejoras incorporadas, el nuevo Honda ZR-V mantiene la misma tarifa que su predecesor, reforzando así la competitividad del modelo.
La versión Sport parte de los 37.950 euros; mientras que la Advance comienza en 42.450 euros.
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