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Lo pararon por no llevar cinturón y su excusa tras dar positivo en alcohol dejó sin palabras a los agentes

Madrid |

El control destapó una tasa que superaba el límite legal y una justificación tan insólita como inútil ante la policía.

Control alcoholemia

Un control de alcoholemia.

Hay controles de tráfico que apenas duran unos minutos y otros que terminan convirtiéndose en una historia difícil de creer. Lo que empezó como una simple infracción acabó derivando en una escena tan inesperada como difícil de justificar. 

Los agentes apenas necesitaron unos segundos para comprobar que detrás de aquella parada había algo más. La explicación del conductor llegó después, aunque no consiguió cambiar el resultado del control. 

Una infracción menor al principio 

Los hechos ocurrieron en la localidad italiana de Castel San Pietro Terme, en la provincia de Bolonia. Una patrulla de la Policía de Carreteras dio el alto a una furgoneta después de comprobar que su conductor no llevaba puesto el cinturón de seguridad, una infracción suficiente para ordenar la parada. 

Cuando el hombre bajó la ventanilla, los agentes detectaron un fuerte olor a alcohol procedente del interior del vehículo. Ante esa circunstancia, preguntaron al conductor por el origen de ese aroma, una práctica habitual cuando existen indicios de que una persona puede encontrarse bajo los efectos de bebidas alcohólicas. 

Según recoge el medio italiano que informó del caso, el conductor respondió inicialmente que transportaba bebidas alcohólicas en la furgoneta, dando a entender que el olor no procedía de él. Sin embargo, esa explicación no convenció a los agentes, que decidieron realizar la correspondiente prueba de alcoholemia

tasa alcoholemia dgt

El alcoholímetro desmontó la primera versión 

El resultado disipó cualquier duda. La prueba reflejó una tasa de 1,73 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra que supera ampliamente el límite permitido por la legislación italiana y que equivale a más del triple del máximo autorizado para conducir. 

Fue entonces cuando el conductor, de 57 años, intentó ofrecer una segunda explicación. Según su versión, el resultado podía deberse a que había utilizado demasiado vinagre en la ensalada que había comido previamente. 

La respuesta llamó la atención de los agentes, pero no alteró el procedimiento. La medición obtenida mediante el alcoholímetro era suficientemente elevada como para descartar que el origen estuviera relacionado con un alimento condimentado con vinagre. 

¿Puede el vinagre hacer dar positivo en un control? 

Desde el punto de vista científico, la respuesta es no. El vinagre contiene ácido acético, fruto de una fermentación completa, pero no una cantidad de etanol capaz de elevar la tasa de alcohol en sangre hasta niveles detectables por un alcoholímetro de precisión, y mucho menos hasta registros como el obtenido en este caso. 

Otra cuestión distinta es que algunos productos cotidianos puedan alterar momentáneamente una medición si la prueba se realiza inmediatamente después de utilizarlos. Determinados enjuagues bucales, algunos aerosoles para la garganta o alimentos cocinados con alcohol pueden dejar restos de alcohol en la cavidad bucal durante unos minutos. 

Precisamente por ese motivo, los protocolos de los controles de alcoholemia contemplan un tiempo de espera y, cuando existe cualquier duda, la prueba suele repetirse pasados unos minutos para evitar falsos positivos provocados por residuos en la boca. 

Comida aliñada con vinagre.

Los falsos positivos existen

En los últimos años se han conocido historias de conductores sorprendidos por resultados inesperados tras consumir determinados alimentos. Una de las más comentadas fue la de una trabajadora que aseguró haber dado una pequeña tasa positiva después de comer carne cocinada con cerveza durante su jornada laboral. 

Los especialistas explican que esas situaciones, cuando se producen, suelen arrojar valores muy bajos y desaparecen rápidamente en una segunda medición. En ningún caso alcanzan cifras comparables a las registradas cuando una persona ha ingerido una cantidad importante de bebidas alcohólicas

También existe una enfermedad extremadamente poco frecuente conocida como síndrome de la autocervecería o de la autofermentación. Quienes la padecen pueden producir alcohol de manera natural en su organismo debido a un crecimiento anómalo de determinadas levaduras intestinales. 

Esta patología ha servido incluso para absolver a algunos conductores en procesos judiciales después de acreditar mediante informes médicos que el alcohol detectado no procedía del consumo de bebidas. Sin embargo, se trata de una condición excepcional cuyo diagnóstico requiere pruebas clínicas específicas y un seguimiento médico. 

Qué ocurrió finalmente con el conductor 

En el caso ocurrido en Italia, las autoridades no apreciaron ninguna circunstancia que justificara el resultado obtenido en el control. La elevada tasa registrada por el alcoholímetro motivó la denuncia por conducción bajo los efectos del alcohol y la retirada inmediata del permiso de conducir. 

La furgoneta no pudo continuar el trayecto con su propietario al volante. El vehículo fue entregado a otra persona habilitada para conducir, que se desplazó hasta el lugar para hacerse cargo de él mientras continuaba la tramitación del expediente sancionador. 

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Ruth García Perfil de Ruth García en Linkedin

Nació en Madrid y desde pequeña soñaba con conducir. Estudió Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos y amplió su formación en Barcelona con un máster en Periodismo Deportivo en la Universitat Pompeu Fabra. Especializada en motor y también en competición, combina la redacción con la radio y la cobertura de grandes premios de motociclismo. 

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