¿Qué pasa si me niego a hacer una prueba de alcoholemia?

Los conductores y el resto de usuarios de la vía están obligados por ley a someterse a los controles de detección de alcohol o drogas.

Control de alcoholemia
Los tramos de carretera de riesgo tienen una mayor presión de controles.

En un control rutinario de fin de semana o durante alguna campaña específica de la Dirección General de Tráfico (DGT), cualquier conductor puede enfrentarse a una prueba de alcoholemia. ¿Puede negarse a ello?

La normativa no deja opción a los usuarios de la vía. Todo aquel que sea requerido por un agente para hacer una prueba de detección de alcohol debe someterse a ella. El alcoholímetro no se puede evitar, a menos que se vaya contra la legalidad.

¿Es obligatorio someterse a los controles?

La ley de tráfico menciona la “obligación […] de someterse a las pruebas que se establezcan para la detección de alcohol”, e incumplirla se considera infracción muy grave. Esto se aplica de modo genérico a los conductores, pero, en algunos casos, afecta al resto de los usuarios de la vía (peatones, ciclistas o usuarios de vehículos de movilidad personal).

Así, deberán soplar en el alcoholímetro “cuando se hallen implicados en algún accidente de tráfico”. Además, un agente también puede solicitar la prueba de alcoholemia “cuando hayan cometido una infracción”. Lo anterior se aplica a las pruebas de presencia de drogas en el organismo.

Alcohol
Dos agentes de la Guardia Civil, durante un control de alcoholemia.

Multa por negarse a la prueba de alcoholemia

A pesar de la obligación, hay quien decide no realizar la prueba, pero las consecuencias son costosas. La sanción es de 1.000 euros (para conductores o cualquier usuario de la vía) y sucede lo mismo con las pruebas de detección de drogas. Se trata de una de las multas más caras de la ley de tráfico.

Se impone la misma sanción a quien circula con “presencia en el organismo de drogas”, y también a quien conduce “con tasas de alcohol superiores a las que reglamentariamente se establezcan”. En este segundo caso, solo a los reincidentes.

¿Cuál es la tasa máxima de alcohol permitida?

En España, la ley de tráfico marca una tasa máxima de alcohol de 0,25 miligramos por cada litro de aire espirado. Esta tasa se reduce a 0,15 miligramos en el caso de conductores profesionales y titulares de permisos de conducción con menos de dos años de antigüedad.

¿Cuántos puntos te quitan por dar positivo en alcoholemia?

Según marca la normativa, negarse a las pruebas de alcoholemia implica uno de los castigos más duros, ya que supone la pérdida de seis puntos.

En cambio, el castigo por dar positivo en alcoholemia es variable, ya que depende del resultado de la prueba. El conductor perderá seis puntos si supera los 0,50 miligramos por litro de aire espirado (0,30 para profesionales y noveles). Si el alcoholímetro marca entre 0,25 y 0,50, entonces se pierden cuatro puntos en el carnet (entre 0,15 y 0,30, en el otro supuesto).

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