Los coches de ‘Grease’, la película que encumbró a Olivia Newton-John

La obra que la actriz coprotagonizó junto con John Travolta llevó a los cines modelos como el Ford Deluxe, el Mercury Custom o el Buick Special.

coches grease
Olivia Newton-John, en el Mercury Custom de 'Grease', subastado en 2014.

La actriz coprotagonista de Grease, Olivia Newton-John, ha fallecido a los 73 años en California (EE UU), después de luchar durante más de 30 años contra el cáncer de mama. Un símbolo de superación acompañado siempre del espíritu de rebeldía de Sandy, su personaje en la película que la llevó a la fama: una chica buena con jersey de lana y actitud formal que se convertía en una roquera vestida en cuero negro ceñido, fumaba cigarrillos y se divertía en las carreras ilegales de coches.

La niña mala que se subía a coches caros y que sedujo al macarra Danny Zuko, personaje interpretado por John Travolta, en la película musical más taquillera en la historia hasta ese momento (1978).

Mientras las jóvenes de la época soñaban con tener una revolución similar en su vida, muchos hombres anhelaban los coches de la película. Estos clásicos de los años cincuenta del pasado siglo ayudaron a que la historia cobrase vida.

Eddie Paul, el mayor preparador de coches de Hollywood de aquel momento, se encargó de acondicionarlos para el rodaje y de convertirlos en modelos deseados por los coleccionistas.

Ford Deluxe (1948)

El Ford Deluxe de 1948 es un V8 de 3,9 litros. Actualmente está considerado como uno de los coches más famosos del mundo del cine gracias a su puesta en escena para la canción Grease Lighting.

El coche que podría ser “automático, hidromático y ultramático” nació en 1941 y de él se fabricaron 28.404 unidades con el acabado Deluxe y el techo retráctil. Fue conocido por ser uno de los últimos modelos del ‘viejo estilo’ de la fábrica, que abandonaría después los acabados en madera.

El ejemplar de la película era muy llamativo, pues contaba con unos tapacubos cromados originales y neumáticos anchos de banda blanca. Además, cuando aparece en el taller con los chicos, estos lo tunean a las órdenes de Danny Zuko y lo pintan de color rojo con un gran rayo blanco.

También aparece en la carrera contra el 1949 Mercury de Leo Kapinski, pero con los colores invertidos. Desde luego, la canción tenía razón y ese Ford Deluxe marchaba como un relámpago para quemar la pista.

Ford Deluxe de 1948.

Mercury Custom (1949)

Para el rodaje de Grease a este coche se le quitó el techo y se le reforzó el chasis con barras para la escena de la carrera. Cuenta con un motor de ocho cilindros en V y 110 CV de potencia. Lo curioso de este modelo es que volvió a hacer famoso en 2014 cuando se subastó por medio millón de dólares, ya restaurado.

Se le apodó Hell´s Chariot (carruaje del infierno). Estaba pintado en un negro brillante con llamas a los lados y armado con unos cuchillos en las llantas.

El Mercury Custom de ‘Grease’, en 2014 en Las Vegas.

Buick Special (1956)

Este coche verde lima aparece al final de la escena de la carrera. Equipaba un motor V8 de 322 CV y una nueva transmisión para darle más potencia, aunque el modelo de General Motors contaba con dirección asistida, transmisión automática y unas protecciones para los neumáticos de 15 pulgadas.

De hecho, el Buick Special fue una de las series más vendidas de los Estados Unidos en la década de los cincuenta y de los sesenta.

Buick Special (1956).

Buick Special (1957)

Muy similar al del año anterior, aunque la versión del 57 tenía la opción de las dos puertas y se fabricaron más de 400.000 unidades. En la época, fue utilizado como coche de la policía y, en algunas ciudades estadounidenses, como ambulancia.

Buick Special (1957).

Studebaker Commander Regal (1948)

Este coche es propiedad del personaje Betty Rizo y aparece pintado en un rosa chicle con el fin de diferenciarse de los diseños excéntricos de los coches que pilotaban los chicos en las carreras.

Era un sedán que contaba con dos puertas y paragolpes de aluminio; destacaban sus líneas planas, su capó alargado y su palanca de cambios de tres velocidades.

Studebaker Commander Regal.

Chevrolet Bel Air (1956)

Fabricado entre 1953 y 1975, este coche se convirtió en una referencia de aquella época. Se hizo famoso por su potencia, pues montaba un motor V8 de 4.6 litros y 250 CV, con el que podía alcanzar 181 km/h. Aceleraba de 0 a 100 km/h en 9,1 segundos.

Chevrolet Bel Air (1956).

Chevrolet Fleetline Special (1949)

Es un modelo producido entre 1941 y 1952 en Estados Unidos. y aunque en un principio el coche se pensó para tener cuatro puertas, en 1942 evolucionó a un sedán de dos puertas y asientos abatibles. Además, en 1949 se le incorporó una transmisión automática llamada Power-Glide.

Se utilizó para esta escena entre Sandy y Rizzo, en la que el coche aparece a la derecha.

Chevrolet Fleetline Special.

Dodge Coronet (1950)

El Dodge Coronet se basaba en el modelo Wayfear de la misma marca, pero se transformó para convertirse en un vehículo de gama alta.

Una de las características más notables de su primera generación fue su transmisión de tres velocidades Fluid Drive, accionada con un pedal en el suelo que hacía innecesaria la palanca de cambios.

A la derecha, de negro, el Dodge Coronet.

Dodge Custom Royal (1956)

Su diseño rompía totalmente con la época anterior. Este atrevido coche estaba repleto de adornos cromados, líneas rectas y acabados de pintura tricolor.

Con un motor V8, el Custom Royal también era todo un lujo: en su interior integraba una tapicería exclusiva y se podía conseguir también descapotable, e incluso con un paragolpes delantero cromado.

Cadillac Series 62 (1953)

Con un motor V8 de 212 CV y una transmisión automática de cuatro velocidades, este coche era una mezcla de diseño italiano e ingeniería americana. Era un automóvil elegante pero sencillo, con unos grandes paragolpes y el techo rígido.

A la izquierda, el Cadillac Series 62.

Plymouth Savoy (1956)

Este fue la segunda generación del modelo que empezó a fabricarse en 1954. El Savoy se vendió como un cupé de techo duro y de color blanco, con un borde dorado de aluminio y paragolpes con mucha presencia. Montaba un motor V8 de 180 CV y transmisión automática. Ese año ya estaba disponible, si se deseaba, con cinturones de seguridad y reproductor en alta fidelidad.

Plymouth Savoy.

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