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Más de 30 coches acaban averiados tras repostar en una gasolinera: los mecánicos descubren qué había en el depósito 

Madrid |

Lo que parecía una parada rutinaria terminó con numerosos vehículos en el taller. Una sustancia inesperada podría estar detrás de las averías.

Preocupación por llenar el depósito

Repostar combustible es una de las operaciones más habituales para cualquier conductor. Sin embargo, lo que debería ser una simple parada en una gasolinera puede convertirse en un auténtico quebradero de cabeza. 

Eso es precisamente lo que les ha ocurrido a numerosos conductores en Barcelona. Después de llenar el depósito, varios automóviles empezaron a sufrir averías que obligaron a sus propietarios a acudir al taller. 

Más de 30 coches afectados  

Los hechos se han producido en una estación de servicio de BonÀrea, situada en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona). Según ha informado 3Cat, más de 30 conductores han denunciado problemas mecánicos después de repostar en el establecimiento. 

Uno de los afectados ha relatado que su automóvil funcionaba con normalidad inmediatamente después de llenar el depósito. Sin embargo, tras recorrer varios kilómetros, comenzó a fallar hasta el punto de necesitar una grúa para trasladarlo al taller. 

Fue entonces cuando los mecánicos encontraron una circunstancia inesperada: había agua en el depósito de combustible. Según su testimonio, los trabajadores de la estación le comunicaron posteriormente que otros clientes también habían sufrido averías. 

Gasolinera de BonÀrea.

Qué averías puede provocar el agua en el depósito 

La presencia de agua en el combustible puede ocasionar diferentes problemas mecánicos, cuya gravedad depende de la cantidad que haya entrado en el circuito y de las características del motor. 

Entre los primeros síntomas destacan los tirones, las dificultades para arrancar y la pérdida de potencia. También pueden producirse fallos de combustión, ya que el agua no proporciona la energía necesaria para el funcionamiento del propulsor. 

En los motores diésel modernos, el riesgo puede ser especialmente elevado. Los sistemas de inyección trabajan con presiones muy altas y necesitan combustible en buenas condiciones para garantizar la lubricación de determinados componentes. 

Si el agua alcanza estas piezas, puede favorecer la corrosión, alterar su funcionamiento y provocar daños en la bomba de alta presión o en los inyectores. La reparación puede resultar costosa, aunque su importe dependerá de los elementos afectados. 

En los vehículos de gasolina también pueden aparecer fallos de encendido, funcionamiento irregular o incluso la parada del motor. Por eso, ante síntomas inmediatamente posteriores a un repostaje, conviene evitar seguir circulando hasta comprobar qué está ocurriendo. 

El problema es que los síntomas no siempre aparecen en el mismo momento de llenar el depósito. El vehículo puede recorrer cierta distancia antes de que el combustible contaminado llegue a determinados componentes del sistema de alimentación. 

Además, una intervención mecánica puede requerir el vaciado y la limpieza del depósito, así como la revisión de filtros y conductos. En función de los daños, también puede ser necesario sustituir algunas piezas del sistema de inyección. 

Cómo reclamar si el coche se avería después de repostar 

Cuando un vehículo comienza a fallar tras pasar por una gasolinera, el primer paso es conservar el ticket o cualquier justificante que permita acreditar dónde y cuándo se realizó el repostaje. 

También resulta recomendable solicitar al taller un informe que detalle la avería y, si es posible, documente la presencia de agua u otras sustancias ajenas al combustible. Las facturas y los presupuestos pueden servir como pruebas para una posterior reclamación. 

Si existe una relación acreditable entre el repostaje y los daños, el propietario puede presentar una reclamación ante la empresa responsable. También puede acudir a los organismos de consumo correspondientes si no obtiene una respuesta satisfactoria. 

En el caso de L’Hospitalet, BonÀrea ha indicado que los afectados pueden contactar con su servicio de atención al cliente en el número 973 551 130 para iniciar la tramitación de las indemnizaciones. El reconocimiento y la cuantía de cada compensación dependerán de la valoración de los daños y de las circunstancias acreditadas. 

Por último, si el vehículo presenta tirones importantes, se detiene o no consigue arrancar después de repostar, es preferible solicitar asistencia en carretera. Continuar intentando ponerlo en marcha puede agravar determinadas averías del sistema de alimentación. 

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Ruth García Perfil de Ruth García en Linkedin

Nació en Madrid y desde pequeña soñaba con conducir. Estudió Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos y amplió su formación en Barcelona con un máster en Periodismo Deportivo en la Universitat Pompeu Fabra. Especializada en motor y también en competición, combina la redacción con la radio y la cobertura de grandes premios de motociclismo. 

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