Pocas generaciones olvidan la introducción de El Coche Fantástico o las aventuras del Equipo A. Durante décadas, KITT y la inconfundible GMC Vandura negra con franjas rojas han ocupado un lugar privilegiado en el imaginario de millones de aficionados al motor y la televisión.
Por eso, la sorpresa ha sido mayúscula después de que unas de las réplicas más conocidas de estos iconos televisivos, hayan terminado formando parte de una de las operaciones antidroga más importantes desarrolladas recientemente en España, concretamente en Gran Canaria.
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El propietario de KITT entre los detenidos
Uno de los detalles más llamativos del caso es que el propietario de la réplica de KITT era una persona relativamente conocida en Gran Canaria. Según trascendió tras la operación, se trata de un empresario relacionado con la construcción y la compraventa de vehículos que había ganado cierta notoriedad años atrás por haber dedicado alrededor de cinco años a construir una de las reproducciones más fieles del famoso automóvil inteligente.
El vehículo se había convertido en una auténtica atracción local. Era habitual verlo circulando por las calles de Las Palmas de Gran Canaria y participando en distintos eventos relacionados con el motor. Sin embargo, esa popularidad ha quedado ahora completamente eclipsada por la investigación policial.
Además, este caso resulta aún más llamativo, ya que según diversas informaciones publicadas en Canarias, no se trataría simplemente de un Pontiac Firebird negro modificado para parecerse al original. La unidad estaría firmada por el propio David Hasselhoff, el actor que interpretó a Michael Knight durante los años de éxito de la serie. Ese detalle incrementa enormemente su valor.
Más de 300 kilos de hachís
La denominada Operación Tijuana llevaba meses desarrollándose. Las investigaciones se intensificaron cuando los agentes detectaron el traslado de una importante cantidad de droga hacia un inmueble situado en la capital grancanaria.
A partir de ese momento se desplegó un amplio dispositivo que incluyó registros en diferentes viviendas y locales comerciales. Los agentes intervinieron más de 300 kilos de hachís, dos kilos de cocaína, armas de fuego, unos 55.000 euros en efectivo, una embarcación semirrígida, numerosos teléfonos móviles y un total de ocho vehículos. Entre esos ocho vehículos aparecieron precisamente las dos famosas réplicas televisivas.
La furgoneta del Equipo A
La otra gran protagonista fue la réplica de la GMC Vandura. Su combinación de colores negro, gris y rojo, junto a las características llantas deportivas, la convierten en uno de los vehículos más fácilmente reconocibles de la cultura popular. Y, por tanto, resulta difícil imaginar un automóvil menos discreto para pasar desapercibido.
De hecho, todo apunta a que estos vehículos no eran utilizados para los movimientos investigados por los agentes, ya que su estética los convierte en automóviles demasiado llamativos para actividades que requieren anonimato. Aun así, formaban parte del patrimonio intervenido durante la operación.
Seis ingresos en prisión
Entre las seis personas figura un inspector de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria, una circunstancia que convirtió el caso en una de las operaciones más relevantes de los últimos meses en el archipiélago.
Todos ingresaron posteriormente en prisión provisional por orden judicial mientras continúan las investigaciones sobre el alcance de la presunta organización criminal.
Ni los guionistas de los años ochenta habrían imaginado un desenlace semejante. KITT estaba diseñado para luchar contra el crimen y el Equipo A dedicaba cada episodio a ayudar a personas en apuros. Décadas después, dos de sus réplicas más famosas han terminado apareciendo en una operación antidroga junto a cientos de kilos de hachís, dinero en efectivo y armas.
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Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.
