Los SUV pequeños son el nuevo punto de referencia del mercado. Con el segmento de los todocaminos compactos un poco saturado, las marcas miran un peldaño por debajo para seguir haciendo negocio y el Volkswagen T-Cross es la apuesta del fabricante alemán para hacerse con su parte del pastel. El modelo se presentará de manera oficial en los próximos meses, pero la marca ya ha comunicado los primeros detalles.

Y resulta curioso el modo que ha elegido Volkswagen para promocionarlo: ha optado por el eslogan ‘I’m more’ (‘soy más’), lo cual se traduce en que el Volkswagen T-Cross podrá “ofrecer más que los demás, pero sin costar”. Por lo tanto, su precio de venta al público no debería ser mucho más elevado que el de sus rivales directos (el Renault Captur, líder del segmento, pero también Seat Arona, Nissan Juke, Kia Stonic o Hyundai Kona), algo que si suele ocurrir en otros de sus modelos.

De hecho, Volkswagen divide ese lema en cuatro apartados bajo los que ha facilitado los primeros datos del SUV, y que permiten entrever en qué dirección se enfocará.

Con ‘I’m practical’ (‘soy práctico’), alude a su versatilidad. El Volkswagen T-Cross, desarrollado sobre la plataforma transversal MQB, tiene una longitud de 4.107 mm y una altura de 1.558 mm (31 mm más corto que el Arona y 6 mm más alto); además, la posición elevada de sus asientos ofrece un punto de vista mejor y además facilita la entrada y salida; por último, la banqueta trasera se puede desplazar hacia adelante y atrás para ofrecer más espacio para las piernas o para el maletero, que cubica de 385 a 455 litros.

La marca también ha confirmado su gama mecánica: solo hay un diésel (TDI de 95 CV) y la oferta de gasolina está formada por tres opciones turboalimentadas que rinden, respectivamente, 95, 115 y 150 CV.

Con ‘I’m cool’ (‘soy guay’) apunta al diseño y estilo del Volkswagen T-Cross. La marca lo define como “masculino” y las líneas generales son bastante cuadradas y musculosas. Destaca la ancha parrilla a la que se unen los faros LED, los 12 colores de la carrocería (que podrán ser incluso bitono) y las llantas de hasta 18 pulgadas.

El ‘I’m intuitive’ (‘soy intuitivo’) hace referencia al apartado tecnológico y de conectividad del Volkswagen T-Cross, respecto al que la marca ha sido más escasa en detalles. El punto más interesante es que de manera opcional podrá equipar el cuadro de instrumentos digital VW Digital Cockpit, que se combina con una pantalla de ocho pulgadas para el sistema de infoentretenimiento. De serie cuenta con el sistema de carga inalámbrica para smartphones y los cuatro conectores USB, mientas que entre los extras también están disponibles el asistente de luces en carretera y el acceso y arranque sin llave.

Por último, ‘I’m safe’ (‘soy seguro’) alude a la seguridad del modelo, área en la que Volkswagen promete que el T-Cross destacará. Esto se debe a que la plataforma MQB sirve de soporte para muchos sistemas, tales como vigilancia Front Assist, aviso de salida del carril Lane Assist, sensor de ángulo muerto Blind-Spot Sensor, asistente de salida del aparcamiento, sistema de detección de peatones y protección proactiva de los ocupantes (antes de un accidente cierra ventanillas y el techo corredizo, pretensa los cinturones de seguridad y actúa sobre el freno).

Se trata de un paso más en la oleada de SUV iniciada por la marca en 2016, que para 2020 habrá lanzado 12 nuevos todocaminos y que culminará en dicho año con el I.D. Crozz, el primer SUV eléctrico de la casa.