Lo que comenzó en 2016 como un experimento audaz bajo un solo nombre, el Hyundai Ioniq original, primer coche del mundo con tres variantes electrificadas, se ha transformado en un catálogo eléctrico y tecnológico. Tras la decisión de Hyundai en 2020 de elevar Ioniq a la categoría de submarca exclusiva de vehículos libres de emisiones, la firma coreana ha encadenado un éxito tras otro.
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El viaje, que despegó con el retrofuturista Ioniq 5 y continuó con la eficiencia aerodinámica del Ioniq 6, alcanza su madurez definitiva con la llegada del Ioniq 9. Apoyada en la versátil plataforma E-GMP, esta evolución no solo marca el crecimiento en tamaño y potencia de la gama, sino un cambio de filosofía: el paso de fabricar coches eléctricos a diseñar ecosistemas de vida sobre ruedas.
Lo cierto es que el sector del automóvil eléctrico ha dejado de ser una carrera exclusiva por la autonomía para convertirse en una competición por el bienestar a bordo. Con el lanzamiento del Hyundai Ioniq 9, la marca no solo presenta un SUV de dimensiones generosas, sino que establece un nuevo paradigma en la habitabilidad. Bajo el concepto ‘Espacio Inteligente’, este vehículo con tres filas de asientos se aleja de la rigidez de un coche convencional para abrazar la flexibilidad de un salón contemporáneo.

Un gigante que corta el viento
El diseño exterior del Ioniq 9 es una declaración de intenciones. Bajo la denominación de Aerosthetic, Hyundai ha logrado que un gigante de 5,06 metros de largo, 1,98 de ancho y 1,79 de alto presente una silueta sorprendentemente fluida. Con una generosa distancia entre ejes de 3,13 metros, su presencia en la carretera es imponente, pero su eficiencia es la de un coche mucho más pequeño: presume de un coeficiente aerodinámico de tan solo 0,259 Cd.
Detalles como los tiradores de las puertas enrasados, las cámaras en lugar de retrovisores y la icónica firma lumínica de Píxeles Paramétricos le confieren un aspecto que parece extraído directamente de una película de ciencia ficción.

Potencia y autonomía sin concesiones
Bajo esa piel futurista late un corazón eléctrico de última generación. La gama arranca con una versión de tracción trasera y 218 CV, pero el verdadero músculo llega con las variantes AWD (con tracción a las cuatro ruedas). El tope de gama, el Performance, entrega una potencia combinada de 320 kW (435 CV), permitiendo que este coloso de más de 2,5 toneladas acelere de 0 a 100 km/h en solo 4,9 segundos.
Para alimentar este despliegue, Hyundai ha instalado una batería de 110,3 kWh, la más grande de la marca hasta la fecha, que otorga una autonomía de hasta 620 kilómetros bajo el ciclo WLTP. Además, gracias a su arquitectura de 800 voltios, la velocidad de carga le permite recuperar del 10% al 80% en tan solo 24 minutos en cargadores ultrarrápidos.

Un salón flexible
La punta de lanza de esta revolución se encuentra en la segunda fila de asientos. En su configuración de seis plazas, el Ioniq 9 introduce asientos giratorios que permiten una rotación de 180 grados. Esta funcionalidad propicia que los pasajeros de la fila central y trasera se miren frente a frente, creando un espacio de interacción social inédito en el segmento.
Ya sea para una reunión de negocios de última hora o para, incluso, compartir una cena familiar mientras el vehículo se encuentra en modo de recarga de energía, el coche deja de ser un mero habitáculo para ser un lugar de encuentro en el que socializar de la misma manera que si se encontrara en el salón de un hogar.

La innovación no termina en los asientos. Hyundai ha desarrollado la denominada Universal Island 2.0, una consola central deslizante que puede desplazarse hasta 190 milímetros. Este ingenio permite que tanto los ocupantes de las plazas delanteras como los de la segunda fila tengan un acceso sencillo a los compartimentos de almacenamiento y puertos de carga USB-C de alta velocidad (100 W).
Aquí es donde el suelo, completamente plano gracias a la plataforma E-GMP, maximiza esa sensación de libertad de movimiento que antes solo se encontraba en furgonetas de lujo o grandes monovolúmenes. Esta arquitectura elimina cualquier túnel de transmisión invasivo, permitiendo un flujo natural entre las filas que transforma el habitáculo en un espacio diáfano y que prioriza el confort de las piernas y la amplitud visual.

Tecnología al servicio del confort
El confort en el Ioniq 9 es multidimensional. Para aquellos momentos de espera, los asientos Relaxation de las dos primeras filas ofrecen una reclinación total y reposapiernas integrados, optimizando la postura del cuerpo para un descanso profundo. Además, la experiencia sensorial se completa con el sistema de Control Activo de Ruido de Carretera (ANC-R), que utiliza sensores y procesadores para anular las frecuencias molestas del asfalto, convirtiendo el interior en una burbuja de silencio.
A este ambiente prémium se suma un despliegue tecnológico de primer nivel. El salpicadero está presidido por una pantalla panorámica curva que integra la instrumentación (12,3 pulgadas) y el sistema de infoentretenimiento (12,3 pulgadas), mientras que materiales sostenibles, como tejidos fabricados a partir de botellas PET recicladas y cuero tratado de forma ecológica, refuerzan el compromiso de la marca con el futuro.

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