Todos critican el diseño del Ferrari Luce, pero pocos saben esto: la tecnología que puede cambiar la forma de conducir

Mientras el debate estético acapara la atención, el primer eléctrico de Maranello esconde una innovación clave que promete redefinir la relación entre coche y conductor.

El eTrac del Ferrari Luce puede ser revolucionario.
El eTrac del Ferrari Luce puede ser revolucionario. | Ferrari

El lanzamiento del Ferrari Luce no ha dejado indiferente a nadie. Como ocurre con cualquier modelo que rompe con lo establecido, el debate ha ido más allá de lo técnico para centrarse en su diseño. Muchos lo consideran una ruptura excesiva con el ADN de Ferrari. Otros, una evolución necesaria.

Pero lo cierto es que, mientras la atención se centra en su estética, hay un elemento mucho más relevante que está pasando desapercibido: la tecnología que incorpora y, en particular, un sistema que podría marcar un antes y un después en la conducción deportiva.

Un laboratorio tecnológico

El Luce no es solo el primer eléctrico de Ferrari, es también un banco de pruebas rodante. Maranello ha aprovechado la transición tecnológica para introducir soluciones que van más allá de lo habitual en el segmento.

Entre ellas destaca un concepto especialmente llamativo: un control de tracción que evoluciona en función del conductor. En un momento en el que muchos sistemas buscan limitar al usuario para garantizar la seguridad, Ferrari plantea algo distinto: un sistema que aprende y se adapta al nivel de quien conduce.

Los modos del Ferrari Luce.

El eTrac

El sistema, denominado eTrac, es una de las grandes promesas del Luce. Su funcionamiento parte de una idea sencilla pero ambiciosa: el coche no trata a todos los conductores por igual.

Según sus responsables, el sistema arranca con una base conservadora de agarre y respuesta. A partir de ahí, analiza el comportamiento del conductor y modifica progresivamente su intervención.

Esto significa que:

  • Un conductor menos experimentado tendrá un margen mayor de asistencia.
  • Un conductor más preciso irá liberando potencial del coche.
  • El sistema se adapta con el uso, no con un simple selector de modos.

No es el conductor quien cambia el coche, es el coche el que cambia con el conductor.

De Sport a casi Race sin cambiar de modo

Uno de los detalles más interesantes del planteamiento es la forma en la que sustituye los modos tradicionales.

El Luce incluye programas como Ice, Wet, Dry o Sport, pero carece de un modo específico de circuito en el sentido clásico. Y esto no es casual, ya que la idea es que el propio sistema permita alcanzar ese nivel de exigencia dentro del modo Sport si detecta que el conductor tiene la habilidad suficiente. El coche desbloquea su carácter más radical de forma progresiva, en función de la conducción real y no de una selección manual.

Ferrari Luce

Cuatro motores y control independiente

Todo esto es posible gracias a la arquitectura del vehículo. El Luce cuenta con cuatro motores eléctricos, uno por cada rueda, lo que permite un control independiente del par en cada eje. Esta configuración ofrece varias ventajas: ajustes milimétricos en cada rueda, respuestas más rápidas y mayor precisión en la entrega de potencia.

A diferencia de los sistemas tradicionales, donde la intervención es más general, aquí el control es mucho más fino y específico, lo que permite desarrollar estrategias más avanzadas como el eTrac.

Diseño y tecnología

El debate sobre el diseño del Luce es comprensible. Ferrari es una marca profundamente ligada a la estética roja y a la tradición. Sin embargo, el verdadero cambio no está en las líneas del coche, sino en su planteamiento técnico.

El paso a la electrificación permite a Ferrari desarrollar nuevas formas de interacción entre el coche y el conductor. Y el eTrac es un ejemplo claro de un uso de sistemas más inteligentes, mayor personalización y adaptación en tiempo real. El coche deja de ser un objeto estático para convertirse en uno dinámico que evoluciona con el usuario.

Esta tecnología, además, podría abrir la puerta a futuras aplicaciones. Si el sistema demuestra su eficacia, no sería extraño que Ferrari lo implemente también en modelos con motor de combustión o lo adapte a otros sistemas de asistencia.

No sería la primera vez que un Ferrari genera controversia en su lanzamiento. La historia de la marca está llena de modelos que, en su momento, rompieron esquemas y fueron cuestionados, pero que con el tiempo acabaron convirtiéndose en iconos.

Ferrari Luce interior

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram

Newsletter ElMotor

Recibe la newsletter de EL MOTOR con toda la actualidad del mundo del automóvil y la moto, tecnología, seguridad, conducción y eficiencia.

Apúntate

Servicios ELMOTOR

Encuentra los mejores talleres, seguros, autoescuelas, neumáticos…

BUSCAR