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Cinco señales de que los frenos de tu coche necesitan una revisión urgente: una de ellas te sorprenderá

Madrid |

Detectar los primeros síntomas a tiempo puede evitar averías costosas y mejorar la seguridad.

Freno

Un conductor antes de frenar el coche.

Los frenos son uno de esos componentes a los que muchos conductores apenas prestan atención hasta que aparece un problema y eso que, a diferencia de otras averías, su sistema suele avisar con antelación de que algo no va bien.

Por ello, desde TEXTAR, marca premium de tecnología de frenado de TMD Friction recuerdan la importancia de identificar estos síntomas a tiempo y acudir al taller antes de que una pequeña anomalía termine convirtiéndose en una avería mucho más costosa.

Ruidos que antes no estaban ahí

Uno de los avisos más frecuentes es la aparición de ruidos durante la frenada. Chirridos, rozamientos metálicos o sonidos poco habituales suelen indicar que algún componente necesita atención.

En muchos casos, el origen se encuentra en unas pastillas de freno desgastadas, aunque también pueden influir la suciedad acumulada, una instalación incorrecta o el deterioro de otras piezas del sistema. No todos los ruidos tienen la misma gravedad, pero cuando aparecen de forma repetida conviene comprobar cuanto antes el estado de discos, pastillas y pinzas.

Vibraciones al pisar el pedal

Algunos conductores las perciben en el propio pedal, mientras que otros las notan principalmente en el volante o incluso en toda la carrocería.

Este comportamiento suele estar relacionado con discos de freno deformados, desgastes irregulares o problemas asociados a otros elementos vinculados al sistema de frenado. Además de resultar incómodas, estas vibraciones pueden afectar a la estabilidad del vehículo y reducir la precisión durante la frenada.

Necesitas más metros para detener el coche

Quizá la señal más preocupante sea la pérdida de eficacia. Si el conductor percibe que el coche tarda más en detenerse o necesita ejercer una presión mayor sobre el pedal para obtener el mismo resultado de siempre, existe un motivo para preocuparse.

El problema puede estar relacionado con unas pastillas excesivamente desgastadas, unos discos deteriorados, un líquido de frenos en mal estado o incluso unos neumáticos que ya no ofrecen el agarre necesario.

La distancia de frenado depende de numerosos factores, desde la velocidad hasta el estado del asfalto, pasando por la carga del vehículo o las condiciones meteorológicas. Sin embargo, cualquier sensación de pérdida de capacidad de frenada merece una revisión inmediata.

Si el coche comienza a vibrar al frenar, lo último que hay que hacer es asustarse.

Un pedal demasiado blando o demasiado duro

Los cambios en el tacto del pedal también ofrecen pistas sobre el estado de los frenos. Si el recorrido es más largo de lo habitual, si el pedal se hunde en exceso, si resulta excesivamente duro o si responde de forma irregular, existe la posibilidad de que algún elemento del sistema necesite mantenimiento.

En este punto adquiere especial importancia el líquido de frenos. Con el paso del tiempo puede absorber humedad y perder parte de sus propiedades, afectando al rendimiento general del sistema. Esto resulta especialmente evidente cuando los frenos trabajan a temperaturas elevadas, como ocurre durante largos descensos o en situaciones de uso intensivo.

Testigos encendidos y olor a quemado

Los indicadores luminosos del cuadro de instrumentos están ahí por una razón. Cuando se enciende el testigo relacionado con los frenos nunca debe ignorarse. Las causas pueden ser muy diversas. Desde un nivel insuficiente de líquido hasta un desgaste excesivo de las pastillas o una anomalía detectada por los sistemas electrónicos del vehículo.

También conviene prestar atención a otro síntoma menos evidente: el olor a quemado después de una frenada intensa o tras descender durante varios kilómetros por una carretera de montaña.

En estos casos es posible que el sistema haya sufrido un sobrecalentamiento. Si además aparece una pérdida de eficacia o cambios en el tacto del pedal, lo recomendable es detenerse con seguridad y comprobar el estado del vehículo antes de continuar la marcha.

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Antonio Ramos del Olmo Perfil de Antonio Ramos del Olmo en Linkedin

Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.

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