En esta carretera, si respetas el límite de velocidad, tendrás un premio muy especial

Es de lo más curioso y seguro que te alegra el viaje. Eso sí, hay que circular de forma estricta a una velocidad específica.

carreteras con música
En algunas carreteras del mundo, conducir a una velocidad concreta te reportará una agradable sorpresa.

Hay sonidos que esperamos escuchar cuando conducimos. El motor al acelerar, el roce de los neumáticos sobre el asfalto o el clic del intermitente antes de cambiar de carril. Pero existe otro mucho más desconcertante.

De repente, sin tocar la radio y sin que el coche emita ningún aviso, empieza a sonar una melodía.

Durante unos segundos parece una ilusión. Algunos piensan que procede del vehículo; otros creen que alguien ha dejado una ventanilla abierta. Sin embargo, la explicación es mucho más sencilla y, al mismo tiempo, más ingeniosa. Es la propia carretera la que está «tocando» una canción.

Aunque pueda parecer una ocurrencia moderna, las llamadas carreteras musicales llevan años demostrando que el asfalto también puede formar parte de la experiencia de conducir.

Lo que empezó como una idea casi anecdótica ha terminado convirtiéndose en un curioso ejemplo de cómo la ingeniería puede utilizarse para mejorar la seguridad vial.

Cuando el asfalto se convierte en un instrumento

El secreto está en unos pequeños surcos practicados sobre el pavimento. No están colocados al azar. Su separación, profundidad y longitud se calculan con precisión para que, al pasar las ruedas por encima, las vibraciones generen distintas frecuencias.

Esas frecuencias se transforman en notas musicales que el conductor percibe desde el interior del vehículo. El resultado no tiene la calidad de un equipo de sonido, pero sí la suficiente para reconocer una melodía cuando se circula por el tramo adecuado.

carreteras con música
Muchas de estas carreteras, como esta de China, se han convertido en atracciones turísticas.

Lo más llamativo es que la canción solo suena correctamente si el coche mantiene la velocidad para la que fue diseñada la carretera. Si se circula demasiado despacio, las notas se alargan y la melodía pierde ritmo. Si, por el contrario, se supera esa velocidad, todo suena acelerado y desafinado.

En otras palabras, el conductor se convierte, sin darse cuenta, en parte del propio instrumento y su canción.

No nacieron para entretener, sino para mejorar la seguridad

A primera vista podría parecer una simple curiosidad o incluso un reclamo turístico. De hecho, algunas de estas carreteras musicales atraen cada año a numerosos conductores que quieren comprobar por sí mismos cómo suena el asfalto.

Carreteras musicales
En esta carretera de Lancaster (California) hay que circular a 80 km/h para escuchar la melodía.

Sin embargo, su objetivo principal es mucho más práctico. Fueron concebidas como una herramienta para favorecer el respeto de los límites de velocidad y ayudar a mantener la atención durante la conducción.

No sustituye a una señal de tráfico, a un radar ni a otras medidas de control, pero sí introduce un estímulo diferente que invita a mantener una velocidad constante de una forma mucho más natural.

En una época en la que cada vez más sistemas de ayuda dependen de cámaras, sensores y complejos asistentes electrónicos, resulta llamativo comprobar que una solución basada únicamente en el diseño del pavimento siga despertando tanto interés.

Una idea que ha viajado por medio mundo

Las primeras carreteras musicales aparecieron en Japón, donde la idea tuvo una acogida sorprendentemente buena. Con el paso de los años, el concepto se extendió a países como China, Corea del Sur, Dinamarca, Países Bajos o Estados Unidos, adaptando tanto las melodías como el diseño de los tramos a las características de cada lugar.

Carretera con música
En esta carretera de China, hay que mantener una velocidad de entre 65 y 73 km/h para escuchar la música del asfalto.

En algunos casos reproducen canciones populares; en otros, melodías tradicionales vinculadas a la región. Incluso existen carreteras que interpretan una composición diferente dependiendo del sentido en el que se circule.

No todas han sobrevivido igual de bien al paso del tiempo. Algunas tuvieron que modificarse porque el ruido resultaba molesto para los vecinos, mientras que otras perdieron parte de su efecto debido al desgaste del pavimento. Aun así, la idea sigue despertando curiosidad porque demuestra hasta qué punto la ingeniería del tráfico puede influir en la experiencia de conducir.

Una melodía que te reconcilia con la conducción

La llegada de los coches eléctricos ha hecho que viajar por carretera sea más silencioso que nunca. Quizá por eso resulta todavía más sorprendente descubrir que una simple sucesión de surcos puede generar una melodía sin recurrir a altavoces, electricidad ni sofisticados sistemas electrónicos.

Solo hacen falta unos neumáticos, una velocidad concreta y un pavimento diseñado con una precisión milimétrica.

Puede que nunca tengas la oportunidad de recorrer una de estas carreteras. O puede que algún día, durante un viaje, empieces a escuchar una canción sin haber encendido la radio. Si ocurre, probablemente no se trate de un fallo del coche ni de una casualidad.

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram

Newsletter ElMotor

Recibe la newsletter de EL MOTOR con toda la actualidad del mundo del automóvil y la moto, tecnología, seguridad, conducción y eficiencia.

Apúntate

Servicios ELMOTOR

Encuentra los mejores talleres, seguros, autoescuelas, neumáticos…

BUSCAR