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Ni helicópteros ni radares invisibles: los autobuses urbanos ya ponen multas automáticamente y se convierten en el terror de los conductores

Madrid |

Arranca en Nueva York la sanción automatizada mediante IA a todo coche que bloquee el carril bus, un sistema que ya siguen muy de cerca en Europa.

Autobús urbano

Foto: Getty Images

La convivencia entre los vehículos privados y el transporte público en el centro de las grandes urbes siempre ha sido un terreno conflictivo. La falta de aparcamiento y las prisas al volante derivan a diario en maniobras tan cotidianas como indebidas: detenerse un momento en el carril bus, esperar en una parada con los intermitentes de emergencia o aparcar en doble fila.

Sin embargo, lo que para un conductor supone ‘solo un minuto’, para miles de usuarios de autobús se traduce en retenciones, maniobras peligrosas y retrasos constantes. Para erradicar este problema, las autoridades neoyorquinas han decidido dar una vuelta de tuerca definitiva a la tecnología aplicada a las sanciones de tráfico.

Desde hoy, 14 de septiembre de 2026, la Metropolitan Transportation Authority (MTA) de Nueva York amplía la flota de autobuses equipados con el programa de control automatizado por cámara, denominado Automated Camera Enforcement (ACE). Esta nueva fase afecta a las líneas de dos de los corredores de transporte más transitados del distrito de Queens.

Los autobuses pertenecientes a estas rutas incorporan potentes dispositivos de visión artificial capaces de fotografiar, grabar y sancionar de manera autónoma a los conductores que bloqueen la vía reservada, ocupen una parada o se estacionen en doble fila a lo largo del recorrido.

Cómo funciona el programa ‘ACE’

El sistema desplegado por la MTA opera de manera continua, registrando matrículas, datos de localización, fecha y hora de la infracción. Para garantizar la fiabilidad del proceso, los expedientes no se emiten de forma inmediata; son revisados posteriormente por agentes civiles del Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York (NYCDOT).

En el caso del bloqueo de carril bus o paradas, la normativa exige que las imágenes de la falta sean captadas por dos autobuses consecutivos antes de tramitar la citación oficial.

Montante de las sanciones

A pesar de que los dispositivos ya están operativos en las unidades, los conductores de Queens contarán con cierto margen de gracia. Durante los primeros 60 días tras este 14 de septiembre, los infractores recibirán notificaciones de advertencia en sus domicilios sin sanción económica.

Una vez finalizado el periodo informativo, comenzará la aplicación de multas de carácter civil con una tarifa escalonada y progresiva según la reincidencia en un periodo de 12 meses:

Estas sanciones civiles no restan puntos del carné de conducir ni impactan en las pólizas de seguro, pero el impago continuado puede acarrear el bloqueo en la renovación del permiso de circulación o la retirada del vehículo por la grúa municipal.

Otras ciudades que ya multan

El uso del transporte colectivo como un medio activo de vigilancia vial no es un fenómeno aislado. La MTA comenzó a probar este tipo de tecnologías en la red de Nueva York mediante cámaras fijas en los frontales de la flota, constatando que el 80% de los automovilistas sancionados no volvía a reincidir.

Experiencias similares se han desarrollado en ciudades del Reino Unido o en Alemania. En Fráncfort, por ejemplo, varios autobuses urbanos incorporaron cámaras gestionadas directamente por el chófer, logrando registrar más de cuatrocientas infracciones graves en sus primeros meses de prueba.

¿Podría implementarse una tecnología similar en España?

La invasión indebida del carril bus en España está catalogada por la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial como una infracción grave, castigada con multas de 200 euros. Actualmente, la vigilancia de estas vías reservadas recae en la Policía Local, los agentes de movilidad y, en ciudades como Madrid o Barcelona, en cámaras fijas instaladas en báculos situados en puntos estratégicos del entramado urbano.

Desde el punto de vista legal y normativo, la Dirección General de Tráfico (DGT) aprueba el uso de medios de captación automatizados siempre que estén debidamente homologados y señalizados. Sin embargo, la instalación de sistemas automatizados en los propios vehículos de transporte en España requeriría una clarificación precisa en materia de protección de datos, garantizando que el tratamiento de las imágenes captadas en la vía pública cumple con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea.

La experiencia en ciudades europeas como Fráncfort demuestra que la fórmula es viable si la cámara se activa únicamente ante la obstrucción o si la imagen es procesada exclusivamente por agentes con potestad sancionadora. Ante los crecientes problemas de saturación en los centros urbanos y la búsqueda de una mayor velocidad comercial del autobús, el despliegue de autobuses con cámaras de sanción activa puede convertirse en una solución para las grandes capitales españolas.

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Rubén Pérez Perfil de Rubén Pérez en Linkedin

Entusiasta del motor en toda su magnitud, preferiblemente los V12. Le dijeron que cuatro ruedas eran mejor que dos, por eso se compró otra moto. Claro que también le apasiona cuando van las cuatro juntas. Ha trabajado como creativo publicitario para muchas marcas de coches y motos e hizo la mili en esto de juntar letras en la editorial Luike.

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