Es una situación habitual en muchas autovías españolas. Un conductor circula a 120 km/h, el límite máximo permitido, por el carril izquierdo mientras adelanta o mantiene su velocidad. Mientras tanto, otro vehículo se aproxima por detrás con la intención de continuar su marcha. La duda surge de forma recurrente:¿está obligado el primer conductor a apartarse?
La respuesta se encuentra en el Reglamento General de Circulación, que establece que los vehículos deben circular normalmente por el carril más próximo al margen derecho de la calzada cuando transitan por vías con varios carriles en el mismo sentido.
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La norma no distingue entre velocidades. Esto significa que aunque un vehículo circule a 120 km/h, debe regresar al carril derecho cuando haya finalizado el adelantamiento o cuando pueda hacerlo con seguridad. El carril izquierdo no está concebido para mantenerse de forma permanente, sino para realizar adelantamientos o para situaciones concretas derivadas de la circulación.
Según recoge el artículo 31 del Reglamento General de Circulación, los conductores podrán utilizar otros carriles del mismo sentido cuando las circunstancias del tráfico o de la vía así lo aconsejen, siempre que no dificulten el avance de otros usuarios.
El carril izquierdo no es para viajar de forma continua
Permanecer durante kilómetros en el carril central o izquierdo sin necesidad contribuye a generar retenciones, obliga a realizar más cambios de carril y puede aumentar el riesgo de incidentes.
Por ello, la legislación española insiste en que la regla general es clara: circular por la derecha y utilizar los carriles restantes únicamente cuando sea necesario.
La obligación afecta tanto a turismos como a vehículos pesados. En consecuencia, el hecho de que un conductor circule a la velocidad máxima legal no le exime de volver al carril derecho cuando exista espacio suficiente para hacerlo.
Multa de 200 euros
La ocupación injustificada del carril central o izquierdo puede ser considerada una infracción grave. La sanción prevista asciende a 200 euros, aunque no lleva aparejada pérdida de puntos del permiso de conducir.
Los expertos en seguridad vial recuerdan que esta conducta suele provocar maniobras incorrectas de otros usuarios, que en ocasiones terminan adelantando por la derecha para continuar su marcha.
La multa no solo puede recaer sobre quien realiza un adelantamiento indebido por la derecha. También puede ser sancionado el conductor que permanece en los carriles izquierdos sin motivo, obstaculizando la circulación y alterando el flujo normal del tráfico.
Cuándo está permitido adelantar por la derecha
La regla general establece que los adelantamientos deben realizarse por la izquierda. Sin embargo, el reglamento incluye algunas excepciones.
Una de ellas se produce cuando el vehículo al que se pretende superar ha señalado de forma clara su intención de girar hacia la izquierda o detenerse en ese lado de la calzada. En esas circunstancias, el adelantamiento por la derecha está permitido.
Tampoco se considera adelantamiento la situación que se produce en una retención, cuando los vehículos avanzan a distinta velocidad por carriles paralelos. En ese caso se trata de un rebasamiento, una maniobra diferente desde el punto de vista legal.
Diferencias en ciudad
Las normas cambian dentro de poblado. En vías urbanas con dos o más carriles por sentido delimitados mediante marcas viales, los conductores pueden utilizar el carril que mejor se adapte a su destino.
Además, en estas calles y avenidas está permitido adelantar por la derecha siempre que la maniobra pueda realizarse sin generar peligro para el resto de usuarios.
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