Después de una moratoria de tres años, todos los patinetes eléctricos que no estén certificados de acuerdo con las exigencias de la Dirección General de Tráfico (DGT) tendrán prohibido circular en España a partir del 23 de enero de 2027.
Con un parque global de entre cuatro y cuatro millones y medio de vehículos de movilidad personal (VMP), un gran número de ellos (la mayoría patinetes) sale a la calle a diario sin cumplir esa normativa. El Manual de características de los vehículos de movilidad personal, publicado en el BOE en 2022, pretende garantizar que estos medios de transporte no superen los 25 km/h, su potencia no sea manipulable y tengan una capacidad mínima de frenado, entre otros detalles.
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Desde el 22 de enero de 2024 solo está permitido comercializar VMP certificados bajo estas condiciones. Son patinetes eléctricos que cumplen requisitos de seguridad eléctrica suficientes para que las baterías y el cableado no supongan un peligro, y cuyo diseño está pensado para evitar elementos salientes peligrosos.
“El objetivo es principalmente garantizar la seguridad vial y la protección al ciudadano que conduce un VMP, así como la del resto de usuarios que comparten con él la vía”, explicó en su día el entonces subdirector de movilidad y tecnología de la DGT, Jorge Ordás.
Hace cinco años, la DGT aprobó esa prórroga hasta el 22 de enero de 2027 para que los usuarios pudieran renovar poco a poco sus máquinas. A partir de ese día, solo será legal circular con patinetes eléctricos certificados.
La siniestralidad creciente de estos vehículos preocupa en Tráfico desde hace al menos un lustro, cuando las cifras aún no habían engordado tanto. “Como vehículos, deben someterse a las normas de tráfico. En 2019 fallecieron 5 personas y hubo 908 accidentes con víctimas” con un VMP implicado, escribió la DGT en 2021.
Con el tiempo han empeorado las estadísticas: en 2024, último año con cifras oficiales consolidadas, fallecieron 19 personas usuarias de patinetes eléctricos o similares, y 459 personas resultaron heridas hospitalizadas. Cuatro de ellas perdieron la vida fuera del entorno urbano, donde su uso está prohibido.
Ese manual de características de los VMP se aprobó para que los vehículos tuvieran “unas garantías de calidad y durabilidad mínimas exigibles”, en palabras de Ordás. Había dudas sobre la seguridad, y aún existen. El temor a incendios espontáneos de las baterías por ejemplo, llevó a muchas empresas de transporte público a prohibir su entrada en las líneas de metro y autobús. La Comunidad de Madrid decidió en 2024 prorrogar la restricción precisamente hasta 2027, fecha en que “se volverán a analizar sus características y su posible riesgo para los viajeros”.
Requisitos técnicos
Todos los vehículos certificados cumplen características mínimas sobre compatibilidades electromagnéticas, resistencia a la humedad y protección de batería ante temperaturas elevadas, entre otras, lo que rebaja los riesgos. Además, el manual detalla otros requisitos técnicos que deben cumplir los VMP:
- La velocidad máxima es de 25 km/h; en ese punto, el motor deja de impulsar al vehículo. Además, ha de incluir sistemas de antimanipulación tanto para la velocidad como para la potencia.
- Son obligatorios los indicadores de velocidad y de nivel de carga.
- Deben contar con dos frenos independientes, con una desaceleración mínima de 3,5 m/s.
- Los vehículos de más de dos ruedas tienen que añadir un freno de estacionamiento.
- Deben equipar catadióptricos frontal (blanco), en ambos laterales (blanco o color amarillo auto) y traseros (rojo). Además la luz de freno será diferente a la luz trasera.
- Los VMP tienen que equipar un avisador acústico, así como una pata de cabra lateral o un caballete central para garantizar la estabilidad cuando estén estacionados..
- El diámetro mínimo de las ruedas será de 203,2 milímetros. Están prohibidos los neumáticos lisos.
- Plegado seguro. El VMP deberá disponer de un doble sistema de seguridad para que quede bien acoplado mientras se lleva recogido y evitar aperturas involuntarias.
La web de la DGT incluye una larga relación de vehículos de movilidad personal certificados. Solo los que aparecen en ella cuentan con el sello de la Dirección General de Tráfico y, por tanto, con garantías legales de circulación.
Registro de patinetes eléctricos
Estas exigencias de calidad se complementan con el Registro de Vehículos Personales Ligeros. En esa ventanilla deben anotarse los más de cuatro millones de VMP que circulan actualmente por las vías españolas; al cumplir este trámite, los propietarios reciben una matrícula que identifica a cada patinete de manera única.
Se trata del paso previo necesario para la contratación obligatoria de una póliza de responsabilidad civil que cubra los daños a terceros en caso de siniestro. El incumplimiento de esta normativa acarrea sanciones económicas de entre 200 y 1.000 euros.
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Periodista especializado en seguridad vial. Editor y redactor de El Motor desde 2016. Empezó a escribir de fútbol en 1998 en Diario 16 y ha trabajado en varios proyectos de Prisa Media desde 2000. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, es autor de ‘Aquí no se rinde ni Dios’ (2020).
