Motos

Cuándo y cómo puedes viajar con un niño en moto

La normativa permite de forma genérica llevarlos a partir de los 12 años, pero, en algunos casos, también desde los 7.

Como llevar a un niño en moto

Menos atascos, trayectos más rápidos, ahorro en gasolina y mayor facilidad para aparcar. Las ventajas de moverse en moto por la ciudad son obvias. Lo saben los conductores de las más de cinco millones de motos que circulan cada día por España. Y también las operadoras de vehículos compartidos, que alquilan motos eléctricas por minutos y viven un gran momento como alternativa al transporte público. Son cómodas, individuales, prácticas, económicas y sostenibles.

De hecho, muchos padres y madres optan por el escúter para llevar a sus hijos al colegio y evitar los atascos de primera hora de la mañana en las grandes ciudades. Pero ¿cómo y cuándo se puede circular con un niño como pasajero?

La normativa es clara: permite llevar a menores en moto siempre que tengan más de 12 años. Y, excepcionalmente, también permite llevarlos a partir de 7 años siempre y cuando el conductor sea el padre, la madre, el tutor o una persona mayor de edad autorizada por ellos.

Más allá de la edad del pequeño, hay otras normas que se deben cumplir. Para empezar, la motocicleta o ciclomotor debe estar homologada para llevar un pasajero: en el permiso de circulación se indica si tiene una o dos plazas de asiento. En segundo lugar, hay que proteger al niño con un casco reglamentario y que sea de su talla. Una manera de comprobarlo es empujarlo de adelante atrás y de lado a lado. Si es del tamaño correcto, no debería moverse de forma holgada, sino mantenerse pegado a la cabeza. De hecho, la cabeza debe comprimir parcialmente las almohadillas de espuma incluso si las correas no están abrochadas.

Además, hay que recordar que el niño solo puede viajar en moto a horcajadas en el asiento trasero,  y siempre con los pies apoyados en los reposapiés laterales (debe llegar a las estriberas). Jordi Marí, abogado de la compañía de seguros ARAG, advierte de que “llevar de paquete un niño en una moto con una única plaza o  incumpliendo la obligatoriedad de llevar casco homologado supondrá 200 euros de multa y la posible inmovilización del vehículo”. Pero “lo más grave –recuerda– es siempre el enorme riesgo para la seguridad del niño que supone incumplir la normativa.”

Ni pantalón corto, ni chanclas, ni mochila

La Dirección General de Tráfico recuerda que con un niño a bordo la conducción ha de ser más suave. Es evidente que el niño tiene menos fuerza y capacidad para agarrarse al conductor en caso de un movimiento brusco en el arranque o en un frenazo. Según datos de la DGT, en 2019 fallecieron cinco menores que viajaban ciclomotor o moto, y unos 1.300 sufrieron heridas en un accidente de tráfico.

Marí añade otras recomendaciones: “No es conveniente viajar con menores de 12 años por vías interurbanas, ya que en ellas se producen los accidentes más graves”. “Otro consejo básico –dice el abogado– es asegurarse, antes de iniciar la marcha, de que el menor tiene una posición correcta, el casco perfectamente abrochado y que va debidamente sujeto al conductor”.

En cuanto a la indumentaria, Marí recuerda que “además del casco, existen muchos elementos que pueden ser clave en caso de accidente, como chaquetas con protecciones y guantes. Además, sea cual sea la época del año, deberíamos llevar siempre pantalón largo y calzado cerrado para circular en moto”. Y también advierte de que “si el menor lleva equipaje, como bolsas o mochilas, estas pueden desestabilizarlo”.

Motos y ciclomotores, usuarios vulnerables

A pesar de sus ventajas, la moto también es el medio de transporte más peligroso. Según un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), circular en moto en una ciudad es 32 veces más arriesgado que hacerlo en turismo, cuatro veces más que moverse en bicicleta y tres veces más que ir a pie.

Además, el riesgo de muerte se multiplica por 17 en comparación con los turismos.La DGT tiene claro que motos y ciclomotores, junto con peatones y ciclistas, son los usuarios de la red viaria más vulnerables. De hecho, suponen más de la mitad de las víctimas por accidente de tráfico en España.

Entre los usuarios de vehículos con motor, el motorista suele ser el que sufre los daños más graves en caso de accidente: impacta con su cuerpo contra el asfalto y contra el vehículo y las consecuencias pueden ser fatales. Las estadísticas demuestran, sin duda, su fragilidad: en 2019 perdieron la vida 417 motoristas (el 24% de las víctimas de accidentes de tráfico). La mayoría, hombres de entre 25 y 54 años y con más de diez años de permiso de conducir.

Además, es el colectivo que menos ha reducido la mortalidad en la última década. Las víctimas mortales que viajaban en turismo se han reducido un 49% entre 2009 y 2019, pero las que circulaban en moto solo han bajado un 5%. También es cierto, no obstante, que en diez años, el parque de motocicletas ha crecido un 38%, mientras que el de turismos solo lo ha hecho un 12%.

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