Pasión, velocidad y un sonido desmodrómico inconfundible. Hablar de Ducati es hablar de la aristocracia del motociclismo. El próximo sábado 4 de julio, la mítica firma de Borgo Panigale alcanza una cifra redonda y mágica: 100 años de historia.
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Lo que hoy es un imperio del motor que domina con puño de hierro el Mundial de MotoGP comenzó de una forma que muy pocos conocen. Este es un viaje de un siglo entre la genialidad, la crisis y el éxito absoluto. Pocas marcas en el mundo logran generar la devoción ciega de los ducatistas, una comunidad global que no compra simples motocicletas, sino una filosofía de vida ligada al diseño italiano y al rendimiento extremo.
Cruzar la barrera del centenario en plena forma es un hito al alcance de muy elegidos, especialmente en un mercado tan competitivo como el de las dos ruedas, donde los gigantes asiáticos imponen su ley. Sin embargo, el secreto de la firma boloñesa ha sido siempre el mismo: mantener intacta su alma rebelde mientras se adaptaba a los mayores giros industriales de la historia moderna.
De las ondas de radio al asfalto
Para entender el nacimiento de Ducati, hay que viajar al 4 de julio de 1926 en Bolonia, Italia. Allí, el ingeniero Antonio Cavalieri Ducati, junto a sus tres hijos (Adriano, Bruno y Marcello), fundó la Società Scientifica Radio Brevetti Ducati.
¿La gran curiosidad? Ducati no nació fabricando motos, sino componentes de radio. Durante sus dos primeras décadas, la empresa familiar fue líder mundial en la producción de condensadores, tubos de vacío y tecnología de comunicación. Su éxito fue tal que levantaron la enorme factoría de Borgo Panigale en 1935. Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial lo cambió todo: los bombardeos aliados destruyeron la fábrica en 1944.
Ante una Italia devastada y con necesidad de movilidad barata, la familia Ducati tuvo que reinventarse. En 1946 lanzaron el Cucciolo, un pequeño motor monocilíndrico auxiliar para acoplar a las bicicletas. Aquel “cachorro” (su traducción al italiano) fue un éxito de ventas brutal y supuso el definitivo giro de timón hacia las dos ruedas.
Las joyas de la corona
En estos 100 años de historia muchos han sido los modelos que ha lanzado al mercado la fábrica de Borgo Panigale. Estos son alguno de los más icónicos:
Ducati Cucciolo (1946)
El primer motor fabricado por la marca. Era un pequeño motor auxiliar que se adaptaba a las bicicletas, esencial para la movilidad en la Italia de la posguerra.
Ducati Mach 1 (1964)
Se convirtió en la motocicleta de 250cc de calle más rápida de su época. Consolidó la reputación deportiva de la marca.
Ducati 750 GT (1971)
La primera motocicleta de la marca en incorporar el famoso motor bicilíndrico en L. Este diseño se convirtió en el sello de identidad mecánico de Ducati.
Ducati 750 SS (1974)
Inspirada en la victoria de Imola de 1972, introdujo por primera vez de forma masiva el sistema de distribución desmodrómica en un modelo de calle.
Ducati Monster 900 (1993)
Diseñada por Miguel Angel Galluzzi, dio origen al concepto moderno de motocicleta naked (sin carenado). Sigue siendo el mayor éxito comercial de la compañía.
Ducati 916 (1994)
Otro mito como Massimo Tamburini diseñó este modelo. Está considerada una obra de arte del diseño industrial. Revolucionó el mercado con su escape bajo el asiento y su basculante monobrazo.
Ducati Desmosedici RR (2006)
La primera réplica auténtica de una MotoGP legal para la calle. Se produjo en una edición estrictamente limitada.
Ducati Panigale V4 (2018)
Marcó el fin de la era exclusiva de los bicilíndricos en sus motos deportivas de alta gama, introduciendo el motor Desmosedici Stradale de cuatro cilindros derivado directamente de MotoGP.
¿Italiana o alemana?
Una de las preguntas más recurrentes entre los aficionados en los foros de motor y Google es la nacionalidad real de la marca en la actualidad. ¿Es Ducati italiana o alemana?
La respuesta corta es que el capital es alemán, pero el alma es 100% italiana. En el año 2012, el Grupo Volkswagen adquirió Ducati a través de su filial Audi (gestionada operativamente bajo el paraguas de Lamborghini).
Esta inyección financiera y tecnológica de Alemania aportó la estabilidad y la disciplina de procesos que la marca necesitaba. Sin embargo, la compañía mantiene de forma innegociable su sede central, su centro de diseño y su fábrica principal en Borgo Panigale (Bolonia). Los ingenieros y diseñadores siguen siendo italianos, lo que garantiza que el carácter pasional de sus monturas no se haya diluido.
Un centenario en la cúspide del motociclismo
Ducati llega a su primer centenario en el mejor momento de su historia. No solo bate récords de facturación y ventas en todo el mundo con modelos como la polivalente Multistrada o la radical Panigale V4, sino que ejerce una tiranía incontestable en el panorama deportivo, encadenando títulos mundiales en MotoGP y WorldSBK.
Lo cierto es que cien años después de fabricar su primer componente de radio, el ‘sonido Ducati’ sigue siendo una de las músicas favoritas de los amantes de las motocicletas.
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Entusiasta del motor en toda su magnitud, preferiblemente los V12. Le dijeron que cuatro ruedas eran mejor que dos, por eso se compró otra moto. Claro que también le apasiona cuando van las cuatro juntas. Ha trabajado como creativo publicitario para muchas marcas de coches y motos e hizo la mili en esto de juntar letras en la editorial Luike.
